Crítica de ’Mortal Engines’: Peter Jackson recupera el steampunk

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
Mortal Engines

Mortal Engines es una impresionante aventura épica dirigida por el artista de efectos especiales Christian Rivers (King Kong). El proyecto cuenta además con la participación de Peter Jackson, director de las trilogías El Hobbit y El Señor de los Anillos, que, junto a Fran Walsh y Philippa Boyens, firma el guion. Esta producción cuenta en su reparto con Hugo Weaving, Hera Hilmar, Robert Sheehan, Jihae, Ronan Raftery, Leila George, Patrick Malahide y Stephen Lang. La película se estrena en cines el 14 de diciembre de 2018 de la mano de Universal Pictures, y se incorpora al catálogo de Netflix el 5 de julio de 2022.

El steampunk no se había ido

Durante un tiempo, el steampunk era algo que parecía que había llegado para quedarse, mostrando siempre el futuro como una sociedad envejecida con impresionante tecnología futura, pero a la vez un toque retro bastante alternativo. Con el paso de los años ha ido desapareciendo esa tendencia a mostrarnos el futuro de esa forma, quedando como una pequeña isla en el género de la animación, donde aún a día de hoy se realizan series y películas con esa estética.

Por eso, Mortal Engines supuso un aporte interesante de nuevo al cine de ciencia ficción, recuperando un estilo que he de admitir siempre me ha gustado, y haciéndolo con un presupuesto cuanto menos digno, sin obviar que detrás tenemos a Peter Jackson, que siempre es un seguro de calidad, aunque sea tan solo tras el guion y la producción.

En esta adaptación de la galardonada saga homónima de libros de Philip Reeve, publicada en 2001 por Scholastic Corporation, cientos de años después de que un cataclismo destruyera la civilización tal y como la conocemos, la enigmática Hester Shaw (Hera Hilmar) se alza como la única capaz de impedir que la ciudad de Londres, convertida en un gigante depredador móvil, lo devore todo a su paso. Indómita y motivada por el recuerdo de su madre, la joven une fuerzas con Tom Natsworthy (Robert Sheehan), desterrado de la metrópolis, y Anna Fang (Jihae), una peligrosa criminal a la fuga buscada por los cazarrecompensas.

Peter Jackson al menos lo intenta

Las obras de fantasía juvenil en las que varios adolescentes tienen que demostrar su heroísmo en un futuro distópico han estado en declive últimamente, al menos en el cine, pues las novelas de Philip Reeve podrían encajar en este género, pero Peter Jackson ha intentado alejar esta película de las comparaciones con Los juegos del hambre y El corredor del laberinto. Así, la mano de Jackson se nota bastante, sobre todo al recordarnos en parte a El Señor de los Anillos, y no solo porque de nuevo tenemos en el reparto a Hugo Weaving, quien interpretó a Elrond en la mítica adaptación de la obra de Tolkien, sino que hay escenas (incluida la escena final) que nos evocan en la memoria recuerdos de la citada fantástica adaptación. Por si eso no es suficiente, esta película trata la gran aventura de sus protagonistas cuando viajan por todo el país para evitar una gran catástrofe, aunque aquí las ciudades juegan un papel más importante.

Junto a los protagonistas humanos, podríamos decir que las verdaderas estrellas de Mortal Engines son las ciudades, algo que se aprecia desde el primer instante, con una escena en la que Londres busca una ciudad más pequeña para incorporarla. Las ciudades viajan sobre enormes orugas, una imagen original que deja a las ciudades como una peculiar fusión entre fortaleza y tanque, combinando con acierto detalles del mundo real con elementos fantásticos.

Como cabía destacar de una película con esta premisa, a nivel visual es increíble, con detalles en cada una de las ciudades, muchos de ellos curiosos, apeteciendo parar la película para apreciar el «cuadro» que tenemos ante nosotros. No sólo se han esmerado en los innumerables efectos CGI, sino también en cada detalle que da forma a los escenarios, como el puente de mando de Londres o los lujosos interiores de la casa de Thaddeus Valentine, sin olvidarnos de la catedral de St. Paul, de estilo steampunk.

Visualmente espectacular, narrativamente floja

Por desgracia, el impacto visual que de inicio tenemos no está acompañado por la historia que nos cuenta, pues la idea original es interesante y está bien llevada a cabo, dado que las novelas de Philip Reeve no escatimaban en detalles, pero hay una cierta falta de interés en desarrollar los personajes para que se sientan emocionantes, e incluso el romance parece un pequeño desperdicio para esta historia que podría haber dado más de si.

Una película centrada en un universo tan peculiar, en un futuro tan atípico y diferente a lo que hemos visto otras veces, merecía una mayor exploración para conocer mejor no sólo cómo han llegado hasta ahí, sino el funcionamiento real de esta nueva sociedad, pero a pesar de la presencia en la sombra de Jackson, el debutante Christian Rivers parece tener ciertas prisas a la hora de presentar su historia, lo que no solo perjudica a la narrativa, sino también a la prematura acción, que no es tan espectacular como podríamos esperar.

Mortal Engines es un interesante regreso al steampunk con una impecable puesta en escena, pero carece de un desarrollo de personajes emocionante y una acción trepidante como para enganchar al espectador, especialmente por el exceso de clichés. Al menos los sobresalientes efectos visuales, el nivel de detalle y su ritmo compensan algunas de sus debilidades narrativas.


¿Qué te ha parecido la película?

Mortal Engines

6

Puntuación

6.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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