Crítica de ‘Brawl in Cell Block 99’: La prisión infernal

Las críticas de Daniel Farriol:
Brawl in Cell Block 99
 
Brawl in Cell Block 99 es un thriller criminal estadounidense escrito y dirigido por S. Craig Zahler (Bone Tomahawk, Dragged Across Concrete). La historia gira en torno a un ex boxeador que tras ser despedido acabará trabajando para un traficante de drogas. Cuando todo parece irle bien, se verá envuelto en un tiroteo con la policía. Una vez encarcelado caerá en una inevitable espiral de violencia para salvar a su mujer embarazada que ha sido secuestrada en el exterior. Está protagonizada por Vince Vaughn (True Detective II, Arkansas: Un lugar peligroso), Jennifer Carpenter (Dexter, Quarantine), Don Johnson (Frío en Julio, Django Desencadenado), Udo Kier (Bacurau, The Lords of Salem), Marc Blucas, Tom Guiry, Dan Amboyer y Mustafa Shakir. La película nunca se ha estrenado en salas comerciales en España, lo hizo a través de plataformas VOD, aunque tuvo proyecciones durante el Festival de Sitges 2017. Actualmente forma parte del catálogo de Netflix.
 

S. Craig Zahler, un director con personalidad

Es muy extraño lo que está sucediendo con el cineasta S. Craig Zahler, uno de los directores independientes estadounidenses más interesantes y con más personalidad de la actualidad. Pese a ser aclamado por muchos seguidores e incluso recibir el beneplácito de la crítica (Brawl in Cell Block 99 se presentó en el Festival de Venecia), sus películas no llegan a estrenarse en España como merecen y, con suerte, pueden verse en pantalla grande gracias al buen ojo de los programadores de algún Festival de Cine. Tal vez, sea por la extrema violencia que destilan sus películas o por su larga duración, lo cierto es que con tan solo tres películas ya se ha hecho un nombre gracias a un estilo característico y perfectamente reconocible.
 
Todas sus películas tienen una primera parte de relativa calma donde se aborda el cine de género con respeto hacia el clasicismo. En su ópera prima Bone Tomahawk (2015) se adentró en el western, en Brawl in Cell Block 99 (2017) en el thriller criminal y carcelario, y en su película posterior Dragged Across Concrete (2018) se metería de lleno en el cine policíaco. Todas comparten un ritmo peculiar y una tensión dramática sostenida que, poco a poco, va incrementándose hasta explotar de forma salvaje durante el tercer acto. Su manera de abordar ese estallido de violencia es tan explícita que puede dejar fuera a los espectadores de estómago sensible. Sin embargo, el uso de la violencia es tan exagerado que lo conecta de forma intrínseca con el espíritu pulp, grindhouse y exploitation de la Serie B que se hacía en las décadas de los 70-80 y que tanto ha inspirado a otros cineastas como Quentin Tarantino o Robert Rodríguez
 
Además de dirigir películas, ha escrito varias novelas donde profundiza en esa pasión por el género más puro. Son historias que abarcan desde la ciencia-ficción hasta el western, pasando por el terror o el policíaco. Suyos son los guiones de The Incident (Asylum Blackout) (Alexandre Courtès, 2011), filme de terror ambientado en un centro psiquiátrico, o Puppet Master: The Littlest Reich (Sonny Laguna y Tommy Wiklund, 2018), cochambrosa secuela de la delirante saga de muñecos asesinos. Otra de sus facetas es la de músico. Todas sus películas llevan música original compuesta por él y además es miembro de los grupos de black metal Realmbuilder y Charnel Valley. Todo un personaje este S. Craig Zahler.
 

El tratamiento de la violencia

Brawl in Cell Block 99 es una película brutal y políticamente incorrecta. Se incide en una masculinidad basada en la valentía, la virilidad y la agresividad. Predomina la ley del más fuerte, el yo más primitivo. Pero no hay que tomárselo demasiado en serio. La violencia no sirve aquí para reflexionar sobre la condición humana, se utiliza como aspecto transgresor que busca la complicidad de un determinado público. Reconozco que la primera vez que vi la película tuve sensaciones contradictorias. Desde las primeras filas del cine Retiro durante el Festival de Sitges, llegué a plantearme sí le había ido la mano regodeándose en una violencia descarnada de apariencia tan gratuita.
 
Una revisión posterior de Brawl in Cell Block 99 me ha hecho entender que estaba equivocado. Hay mucha violencia, sí, pero es irreal. El protagonista destroza a sus enemigos con la misma facilidad de quien parte una nuez. Roturas de huesos, desmembramientos, aplastamientos, electrocuciones, torturas… La clave son los efectos visuales deliberadamente cutres que convierten las imágenes más bestias en una especie de viñetas cartoon donde solo faltaría que aparezcan las exclamaciones onomatopéyicas con los gritos sobreimpresionados. Es un divertimento palomitero, un festival de la exageración. 
 

El infierno de ‘Brawl in Cell Block 99’

S. Craig Zahler asume como gran influencia en sus libros y guiones al novelista Richard Laymon, el Rey del Splatterpunk. Fue un género literario popularizado en los años 80, donde abunda la sangre, la violencia y el horror. Todo encaja. Su estilo es igual de directo y rotundo. Las influencias pulp contrastan con la gravedad pesimista que sobrevuela todas sus películas y que le distancia del tono más chacotero que, por ejemplo, tiene Tarantino. Hay un suspense tenso y crepuscular donde la violencia adopta la fisicidad de Sam Peckinpah o Sergio Leone. Brawl in Cell Block 99 es un thriller poderoso que te arrastra hacia un infierno inhumano metafórico, donde la única redención posible es mandar al infierno a todos los demás. La ambientación de esa prisión de máxima seguridad es casi de peli de terror, más cercana al slasher que al drama carcelario al uso.
 
Es fácil empatizar con la rabia contenida de su brutal protagonista en los tiempos que corren. El actor Vince Vaughn realiza aquí uno de sus mejores trabajos hasta la fecha. Interpreta a Bradley (no Brad), de una forma tremendamente visceral. Es un personaje icónico en el género de acción, la sublimación del héroe sin escrúpulos. Entre el reparto también hay que destacar la participación de Don Johnson, como desalmado alcaide, y el perturbador Udo Kier, como otro de los malos malísimos de la función. Déjate salpicar por la sangre y seguro que disfrutarás con la propuesta.
 

¿Qué te ha parecido la película?

8

Puntuación

8.0/10

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