Crítica de ‘Objetivo: La Casa Blanca (Olympus Has Fallen)’: Una frívola profanación

Las críticas de Carlos Cuesta: ‘Objetivo: La Casa Blanca’

El Olimpo ha caído. Con esta frase se designa una invasión efectiva o la destrucción de La Casa Blanca. Sí, el Olimpo ha caído definitivamente como barrera psicológica infranqueable para el cine. Roland Emmerich abrió la veda con Independence Day (y volverá a insistir en el asunto dentro de poco) y Antoine Fuqua (Training Day) ya puede decir que él también lo hizo; ya ha cumplido su fantasía de masoquismo simbólico, de pisotear todo lo sagrado de la nación, sus instituciones, sus monumentos, sus santuarios, para hacer resurgir al país de su derrota con una energía más pura, más intensa y más legítima. Estos ejercicios de cinematografía comienzan a parecerme una rentable expiación de pecados más que cualquier otra cosa.
Gerard Butler (Mike Banning) interpreta al anterior jefe de seguridad del presidente de los Estados Unidos (Aaron Eckart, El caballero oscuro) apartado del servicio después de un accidente en el que, a pesar de salvar la vida del mandatario, la primera dama falleció. El Gobierno del país deberá volver a depositar en él toda su confianza en el transcurso de un atentado terrorista durante el que la cúpula de este ejecutivo quedará secuestrada en el búnker de La Casa Blanca. Banning ha logrado infiltrarse en el edificio y será los ojos y los oídos del presidente en funciones (Morgan Freeman) y de su estado mayor. Butler lo produce, Butler lo interpreta y él es el héroe de un carísimo y espectacular viaje hacia la incoherencia desprovisto de elegancia y de originalidad, repleto de acción contundente y con alguna que otra parada en lo ridículo.
La película comienza con un empalagoso arranque destinado a presentarnos a los personajes. Después llega el fastuoso, avasallador e inverosímil ataque que le priva a este título de la posibilidad de un clímax apropiado para culminar la historia en lo más alto. La realización del asalto, aunque espectacular y entretenida no es en absoluto convincente desde el punto en el que su éxito se debe más a la falta de planificación y torpeza de los estadounidenses que a la pericia de los terroristas, que aprovechan una visita del primer ministro surcoreano para entrar hasta la cocina.
El desarrollo de la historia me lleva a establecer algunos paralelismos con La jungla de cristal. Un hombre de acción prácticamente solo ante el peligro que se tiene que encargar de salvar la situación para hacer frente a un malvado inteligente que lo tenía todo previsto (Rick Yune, Ninja Assasin) mientras los responsables de poner todo en orden van de equivocación en equivocación. 
Objetivo: La Casa Blanca es lo que se ha venido llamando una americanada; una osada americanada que debería haber inyectado más inteligencia a los diálogos y más trabajo en el guión para lograr que las escenas dramáticas lograran esa suerte de emoción que pone los pelos de punta a los estadounidenses pero también es capaz de conmover a los extranjeros. Nada que ver con el resultado final. El presidente de los Estados Unidos es en esta película un pasmarote. Al actor que le da vida le han maniatado en lo físico y en lo interpretativo, colocando en su boca una colección de frases absurdas. La negociación con los terroristas está tan mal llevada que coloca a todos los personajes y a la narrativa en un callejón sin salida. Igualmente los esfuerzos de la banda sonora por elevar el ánimo de los escenas queda impostado, en parte debido a su uso excesivo, al intentar que nos pongamos en pie con cualquier paseo del presidente por un pasillo de La Casa Blanca.
En definitiva una producción de barras y estrellas que seguramente haga saltar la taquilla en Estados Unidos y que puede tener su público en los incondicionales del cine de acción o en cualquier otro que sepa lograr un profundo estado de relajación intelectual (no me acusen de elitista, soy capaz de disfrutar de Fast & Furious o de cualquier película de ninjas pero todo tiene un límite). Creo que no explota adecuadamente el papel de los personajes de ciudadanos y de los extras, que el guión no tiene ni pies ni cabeza y que las escenas de lucha de Gerard Butler es de lo poco que se puede rescatar. Considerando el contexto internacional actual lo que me parece Objetivo: La Casa Blanca es un panfleto político y una innecesaria y provocadora frivolidad.

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘Objetivo: La Casa Blanca (Olympus Has Fallen)’: Una frívola profanación

  • el 6 julio, 2013 a las 9:22 am
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    No podes llamar a esto una "crítica", todo lo que escribiste son estupideces producto de tu resentimiento contra eeuu. La película es buenísima de principio a fin. Sos un inútil. Saludos

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  • el 8 julio, 2013 a las 12:08 pm
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    Normalmente, por las normas de los comentarios, no permitimos faltas de respeto, pero dejo tu comentario para responderte y decir que, a parte de no haber resentimiento en la crítica hacia EEUU, yo también he visto la película y no preparé crítica independiente de ésta al ser muy parecida mi visión. Es una quinta entrega de La Jungla con bastante patriotismo, lo cual no es malo, pero quizás en exceso satura.

    un saludo!

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  • el 21 agosto, 2013 a las 6:37 pm
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    no se que pelicula viste; es extraordinaria
    la vi con familia y amigos y a TODOS nos encanto

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