Crítica de ‘La huérfana: Primer asesinato’: ¿Quién no querría adoptarla?

Las críticas de Daniel Farriol:
La huérfana: Primer asesinato

La huérfana: Primer asesinato es un filme de terror estadounidense dirigido por William Brent Bell (Separación, The Boy) que funciona a modo de precuela de La huérfana (Jaume Collet-Serra, 2009). El guion corre a cargo de David Coggeshall (Prey, Exorcismo en Georgia), adaptando una historia original de David Leslie Johnson-McGoldrick (The Walking Dead, Expediente Warren: Obligado por el demonio) y Alex Mace, en base al personaje creado por Alex Mace para la primera película.

La historia nos muestra a Leena, una mujer que padece una extraña enfermedad que la mantiene atrapada en el cuerpo de una niña. Tras escapar del psiquiátrico estonio en el que se encuentra recluida, decidea viajar a los EE.UU. haciéndose pasar por la hija desaparecida de una familia adinerada. Está protagonizada por Isabelle Fuhrman (La aspirante, El último día de los Smiths), Julia Stiles (Jason Bourne, Estafadoras de Wall Street), Rossif Sutherland (Invitado de honor, Trench 11), Hiro Kanagawa, Gwendolyn Collins, Stephanie Sy, Jade Michael, Andrea del Campo y Lauren Cochrane. La película se ha estrenado en España de la mano de Diamond Films el día 9 de Septiembre de 2022.

Una precuela más esperpéntica que terrorífica

La huérfana: Primer asesinato es una desvergonzada precuela de la perturbadora La huérfana (Jaume Collet-Serra, 2009). Para poder disfrutarla tendremos que tener en cuenta desde el principio que son dos películas muy distintas entre sí y que el director William Brent Bell, experto en cine de Serie B y cutredades varias, apuesta por darle continuidad al «universo huérfano» desde el humor negro, el esperpento y el Grand Guignol, dejando de lado el suspense de la original. No te la puedes tomar en serio desde el mismo momento en que la película se ha estrenado trece años después de la primera entrega y, sin embargo, la acción de la misma se sitúa dos años antes de aquellos acontecimientos, creándose el consiguiente anacronismo en la edad de la actriz protagonista, Isabelle Fuhrman, que conocimos con 13 años y ya ha cumplido los 25.

La originalidad que escondía la película original sobre la malrollera infante era ocultar hasta determinado momento el hipopituitarismo que padecía. Se trata de un raro trastorno hormonal que atrofia su crecimiento físico, provocándole enanismo, algo que le permitía hacerse pasar por niña siendo ya una mujer adulta. Algunas de las consecuencias psicológicas de ese trastorno son comparables a las que sentía la niña vampiro Claudia en «Entrevista con el vampiro» de Anne Rice, alguien que debía afrontar una vida eterna en el cuerpo de una niña con lo que eso suponía en su día a día y, en especial, para sus relaciones con los demás en el aspecto emocional o sexual. Leena es una mujer con complejo de Electra que cuando encuentra una familia de acogida siempre intenta ocupar el lugar de la madre para seducir al padre que, sin embargo, no podrá dejar de verla como una niña.

La psicópata con rostro de niña

En esta precuela titulada La huérfana: Primer asesinato (lo de «primer» en singular resulta bastante inconcreto ya que la niña mujer aquí se pega todo un festín sangriento), encontramos a Leena internada en un siniestro centro psiquiátrico de Estonia durante el año 2007. La visita de una nueva e ingenua psicóloga al centro, Anna (Gwendolyn Collins), que desea trabajar con enfermos mentales mediante la arteterapia, coincide «casualmente» con una señal de alarma ante la presunta desaparición de la niña, la paciente más peligrosa. A partir de ese punto de partida, William Brent Bell ya deja bien a las claras que el terror en su película va a estar ligado con una socarronería circense donde lo de menos será la credibilidad de lo que vaya aconteciendo.

Leena huirá del centro dejando una ristra de cadáveres y, después, asumirá la identidad de Esther Albright, una niña norteamericana que pertenece a una familia adinerada y que se halla desaparecida desde hace cuatro años. La apariencia rocambolesca que impregna a estas dos primeras entregas de lo que podría convertirse en una franquicia si obtiene el beneplácito del público, en realidad está inspirada por la historia verídica de la psicópata Barbora Skrlová, en la República Checa. Nuevamente la realidad supera a la ficción y el relato real es mucho más terrorífico, implicando torturas, sectas, canibalismo e incesto.

Lo mejor de La huérfana: Primer asesinato es que no se conforma con imitar a su predecesora y esconde un giro sorpresa colocado en la mitad aproximada del metraje. Reconozco que a mi me descolocó bastante y que me hizo perder parte del interés que tenía depositado en la propuesta hasta entonces, aunque entiendo que forma parte de ese carrusel del absurdo en el que quiere convertirse la película de manera consciente.

Una bizarrada autoparódica

La huérfana: Primer asesinato tiene un aspecto visual ochentero con aroma de videoclub que tiene el reto de hacer pasar a Isabelle Fuhrman por una niña de unos 9 años a ojos del espectador. Para ello se utilizaron diversos trucos de cámara, juegos de perspectiva, efectos digitales y a dos niñas que sirvieron como dobles de cuerpo, al tiempo que el resto de actores utilizaban zapatos de plataforma cuando interactuaban con la verdadera Isabelle, decidiéndose no utilizar CGI y solo maquillaje en el rostro de la actriz.

El resultado es muy creepy y funciona bastante bien en la mayoría de escenas si tenemos en cuenta que estamos ante un producto autoconsciente gamberrismo como demuestran algunos momentos tan bizarros como cuando Leena está mirando imágenes de la película La pobre niña rica (Irving Cummings, 1936) protagonizada por la niña prodigio Shirley Temple o cuando va conduciendo en un coche en el que suena la canción «Maniac» de Michael Sembello compuesta para Flashdance (Adrian Lyne, 1983).

Muchos de los fans del filme de Jaume Collet-Serra se sentirán decepcionados con La huérfana: Primer asesinato, pero si nos acercamos a ella sin demasiadas pretensiones, podremos disfrutar con un desmadrado y sangriento ejercicio de género de tono más paródico que terrorífico. Y sí, Isabelle Fuhrman, acompañada aquí por Julia StilesRossif Sutherland, sigue teniendo una presencia escénica igual de perturbadora como ya demostró en la excelente La aspirante (Lauren Hadaway, 2021). Sin duda, esta precuela no es lo que esperábamos, pero en caso de que haya continuidad para las peripecias de Leena/Esther, ¡que cuenten conmigo!


¿Qué te ha parecido la película?

La huérfana: Primer asesinato

6.3

Puntuación

6.3/10

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