Crítica de ’Perdidos en el Ártico’: Épica aventura que nos deja fríos

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
Perdidos en el Ártico

Basada en la historia real de la expedición danesa de 1909, Perdidos en el Ártico nos cuenta como dos hombres que exploran el vasto paisaje de Groenlandia en busca de un mapa perdido luchan por sobrevivir. Nikolaj Coster-Waldau (Juego de tronos, Un bocado exquisito) y Joe Cole (Peaky Blinders) protagonizan este drama dirigido por Peter Flinth. La película se estrena en Netflix el 2 de marzo de 2022.

Una historia de supervivencia

En 1909, la expedición ártica danesa encabezada por el capitán Ejnar Mikkelsen (Nikolaj Coster-Waldau) intentó rebatir los derechos esgrimidos por Estados Unidos sobre el noreste de Groenlandia. Esos derechos se basaban en la premisa de que Groenlandia estaba dividida en dos masas de tierra. Después de dejar a su tripulación en el barco, Mikkelsen emprende un viaje por el hielo con el novato Iver Iversen (Joe Cole).

Los dos hombres consiguen encontrar pruebas de que Groenlandia es una isla, pero el viaje de regreso les lleva más tiempo de lo que esperaban, y resulta mucho más arduo. Después de superar un hambre atroz, el agotamiento y el ataque de un oso polar, logran llegar a su destino, donde descubren el barco encallado en el hielo y el campamento desierto. Así las cosas, tienen que sobrevivir con la esperanza de que alguien los rescate. A medida que los días se van haciendo más largos, su cordura empieza a peligrar, y aumentan la desconfianza y la paranoia, una combinación que hace peligrar su lucha por la supervivencia.

El poder del compañerismo

El Ártico es unos de esos lugares en los que pocas cosas hay que hacer, donde incluso tan sólo vivir requiere de un gran esfuerzo, y eso es algo que no ha cambiado con los años, dado que después de más de cien años de la hazaña que nos cuenta la película, todavía sigue viviendo poca gente allí en proporción.

Las primeras expediciones a la zona fueron auténticamente epopeyas de supervivencia, aunque de la primera se cuenta relativamente poco en la película, más allá de saber que tuvo un trágico final. Las historias alrededor de los fracasos no venden tanto como los éxitos, y por eso la película se centra en la segunda expedición, que realmente tiene mucho más que contar y resulta más cinematográfica. Así, Perdidos en el Ártico es una historia real sobre la amistad, el amor y el formidable poder del compañerismo, que si bien sabemos que puede acabar todo bien, no falta su buena dosis de tragedia y drama en el camino.

Más épica que tensa

No siempre una historia de supervivencia como la que nos cuenta la película resulta emocionante al trasladarse a la pequeña pantalla. No son pocas las experiencias por las que pasan los protagonistas de esta aventura, que en general suena emocionante y plagada de retos, entre ellos la carrera contrarreloj por llegar a un destino antes de quedarse para siempre helados allí. Pero, por desgracia, a pesar de lo prometedora que era la película, no llega a conseguir que estemos en tensión.

Perdidos en el Ártico es la lucha de dos hombres por sobrevivir en un paisaje inhóspito, pero no logran que se haga tangible esa misión en esta película de supervivencia que acaba siendo rara vez emocionante. Las imágenes de Groenlandia son un espectáculo digno de ver, ayudando a resultar más real esta historia, pero durante largos períodos solo observamos a los dos hombres en su camino a través del hielo. La dificultad para ver si han avanzado los protagonistas, así como el hecho de no cambiar en absoluto los parajes que vislumbramos, provoca que no tengamos la sensación de avanzar el reloj, salvo por el necesario contador de días que se muestra cada poco tiempo.

Las barbas lucen un poco más largas y la piel se va quemando pero, por lo demás, Nikolaj Coster-Waldau y Joe Cole nunca se dejan ver como personas que realmente pelean en una batalla contra el clima. Donde si que destaca la película es a la hora de mostrarnos los efectos de su situación en la psique de los dos hombres. Ambos consiguen meritorias interpretaciones, aunque Coster-Waldau se reservó un papel mucho más impresionante, en gran parte por haber sido quien también coescribió el guion. Después de que el actor danés descubriera las memorias del explorador polar Ejnar Mikkelsen en una librería, se dio cuenta mientras leía que tenía que filmar esta historia tal y como se cuenta en el libro titulado «Dos contra el hielo», y claramente quiso ponerse él al frente del reparto.

Perdidos en el Ártico es una película histórica sobre unos acontecimientos muy interesantes, pero por desgracia nos deja casi tan fríos como el clima a sus protagonistas.


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Perdidos en el Ártico

6.5

Puntuación

6.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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