Ciclo de BSO. La música en el cine de la Segunda Guerra mundial (Cuarta parte)

La música en el cine de la Segunda Guerra Mundial.
Años 70 y 80: Un conflicto que se aleja en la memoria.


Durante la década de los 70 se producen profundas transformaciones políticas y sociales en los países principales productores de cine bélico de la Segunda Guerra Mundial, lo que se deja sentir en sus producciones. Sin entrar en consideraciones sociopolíticas y económicas, la segunda gran guerra ya no es una herida tan cercana, al tiempo que otros conflictos ocupan la atención de dichos países, especialmente cuando Estados Unidos entró en guerra con Vietnam a mediados de la década anterior. Tanto la calidad como la cantidad de cine bélico de la segunda guerra mundial comienza a disminuir de manera progresiva.

Afortunadamente todavía podemos encontrar grandes películas con scores a la altura como Murphy’s War de John Barry, Cross of Iron de Ernest Gold o Scape to Athena (Evasión en Atenea) de Lalo Schrifin. Estos importantes nombres del panorama compositivo de la época firman bellos y evocadores momentos mezclados hábilmente con las sempiternas melodías de corte militar. Si algo podemos apreciar de manera clara es la madurez del subgénero compositivo de cine bélico militar. Este género había recorrido un largo camino en décadas anteriores pasando de ser poco más que un arreglo de corte militar a tener un estilo propio y muy característico siendo incluso objeto de imitación en marchas militares de la época.

Hasta ahora hemos hablado de producciones bélicas en términos dramáticos, pero desde mediados de la década de los 70 comienzan a aparecer comedias que toman como ambientación el trasfondo de la Segunda Guerra Mundial. Si bien su calidad suele ser bastante baja, ejemplos como 1941, con score a cargo del maestro John Williams a finales de los 70 o Top Secret!, donde a mediados de los 80 Maurice Jarre rinde homenaje a grandes orquestaciones de décadas anteriores, deben rescatarse de la purga.

La tónica de la anterior década se mantiene en los 80. Las sociedades se han ido transformado social, política y económicamente. El declive en la producción de cine bélico de la Segunda Guerra Mundial se mantiene para desgracia de aficionados al cine, siendo reemplazada por otras guerras como la de Vietnam o, sin ser un conflicto abierto, la Guerra Fría entre Estados Unidos y el bloque soviético.

Sin embargo, aún podemos encontrar buenas orquestaciones bélicas como Scape to Victory (Evasión o Victoria) donde Bill Conti rescata la mejor tradición de la composición bélica en un más que meritorio score. Merry Christmas Mr. Lawrence de Riûichi Sakamoto (en la imagen superior) nos presenta a uno de los mejores compositores asiáticos de todos los tiempos al servicio de una bonita historia con un score de tradición compositiva oriental pero fácil de escuchar por oídos occidentales. El score de Empire of the Sun (El Imperio del Sol) de John Williams se aleja, como la acción de la película, de motivos militares para presentarnos pasajes de gran lirismo que acompañan al protagonista en el Tibet.

La ingente producción de cine europeo es, a mediados de los 80, prácticamente el único motor del género de cine bélico de la Segunda Guerra Mundial. La calidad de las películas resulta bastante desigual aunque podemos encontrar muchas joyas para cinéfilos empedernidos. Sin embargo, la parte compositiva no parece especialmente cuidada en estos tiempos. Entre la sequía de finales de los 80, encontramos Farewell to the King. En este score, Basil Poledouris nos ofrece un gran acierto en la creación de temas que, alejándose de llos tópicos compositivos del género, conservan su sabor a belicismo histórico.

Nuestro viaje se acerca a su fin pero aún queda munición más que suficiente en las trincheras para el último asalto.

Pero esa, amigos, es otra historia.

¡Hasta pronto!

Leer tercera parte: Años 60: El resto de Europa se suma al desembarco.

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