Crítica de ’Sin respiro’: Un remake un tanto innecesario

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
Sin respiro

Después de hacer lo indecible para encubrir un accidente, un policía corrupto pierde el control de su vida cuando empieza a recibir amenazas de un misterioso testigo. Franck Gastambide (Taxi 5) protagoniza esta película cargada de adrenalina dirigida por Régis Blondeau. Completan el reparto de Sin respiro Simon Abkarian, Michaël Abiteboul, Tracy Gotoas, Jemima West y Serge Hazanavicius. La película se estrena en Netflix el 25 de febrero de 2022.

Siempre hay ovejas negras

El oficial de policía Thomas (Franck Gastambide) debe garantizar que la gente obedezca la ley, pero parece que eso no es aplicable a si mismo, quien infringe la ley en algunas ocasiones. Sabemos desde el principio que Thomas es un policía corrupto. La corrupción no es algo que vea con malos ojos si puede beneficiarse de ella, y junto con su compañero Marc (Michaël Abiteboul) a menudo se involucra en negocios sucios. Pero hasta la fecha no se había tenido que enfrentar a algo igual: cuando atropella a un hombre una noche, no duda en encubrir el incidente lo mejor que puede, especialmente al conocer bien cómo funciona la investigación de un suceso así. Consigue esconder el cuerpo donde sea prácticamente imposible que lo encuentren, pero no contaba con la presencia de un testigo que vio el incidente y usa esta situación para su propio beneficio.

Estamos acostumbrados a ver a los policías como los héroes que resuelven asesinatos o persiguen a los criminales, aunque en algunas ocasiones también hacen las veces de antagonistas, y es que siempre hay ovejas negras. Aquí nos presentan a un personaje que está a ambos lados de la ley, pues no solo se enfrenta a estas ovejas negras, sino que él mismo es una de ellas. Gracias a la dualidad de su personaje pronto nos cuesta saber quiénes son los buenos y los malos, o si no todos los buenos son tan buenos ni los malos tan malos. Así, Sin respiro ofrece una perspectiva diferente a la de la mayoría de los thrillers criminales, aunque no arriesgan en lo que se refiere al desarrollo de la historia.

Entretenimiento y acción sin pretensiones

Sin respiro es una adrenalínica película que no nos pide que nos pongamos en la piel de su protagonista, pues realmente no queremos ver cómo consigue ocultar las huellas de su crimen, sino que en todo momento deseamos que lo atrapen y pongan fin a su «carrera delictiva» dentro del cuerpo de policía. Pero esta película francesa no sólo busca rellenar su hora y media con acción a raudales, sino que también dedica una gran parte de su metraje a funcionar como mero entretenimiento, con momentos divertidos mientras vemos el proceso de encubrimiento, rozando en algunas ocasiones lo absurdo de sus decisiones, aunque son decisiones lógicas que bien podrían llegar a pasar por la mente de cualquiera de nosotros en su situación.

Una vez pasada la parte entretenida, en la que Thomas debe encubrir su percance en la carretera, la película se torna en una historia más inquietante, en la que el protagonista es chantajeado y, aunque se mantenga todavía el humor en ciertos momentos, deriva en una película criminal más al uso, con personajes enfrentados por sus propios intereses. Hasta este momento era Franck Gastambide quien cargaba con el peso de la película, permaneciendo en casi todos los planos y siempre con expresiones y gestos incómodos, aparentando estar permanentemente ansioso, pero al mismo tiempo luciendo cierta tranquilidad, y eso es algo muy difícil de conseguir. Pero la segunda parte de la película deriva en persecuciones y peleas dignas de ver, y es en ese momento cuando se une a la trama Simon Abkarian, quien parece disfrutar interpretando a un tipo violento y malvado.

Puede que el desarrollo de ambos personajes quede algo cojo, y en parte es debido a la corta duración de la película, que recorta en casi 20 minutos el metraje del thriller surcoreano A Hard Day que toma como base, contentándose con seguir paso a paso lo que hizo ésta. Muchas de las sorpresas de la película también quedan anuladas si se ha visto la original, no aportando nada y reduciendo lo que ofrece. La película surcoreana tenía suspense por encima de cualquier otra cosa, sobre todo gracias a la habilidad del director Kim Seong-hun para mantener la historia en continuo movimiento con un ritmo natural y dosis de acción aderezados con un tono humorístico.  Régis Blondeau deja a un lado este sentido del humor y parece que se toma la historia más en serio de lo que debiera.

Aún con todos sus defectos, Sin respiro es una película entretenida sin pretensiones, que ofrece buenas escenas de acción, y de la que no sería raro acabar viendo su versión «made in Hollywood» con Jason Statham al frente del reparto, sobre todo ahora que está de moda hacer remakes de películas surcoreanas. Pero, como sucede muchas veces, teniendo el original, que se quiten las copias.


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Sin respiro

6

Puntuación

6.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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