Crítica de ‘Península’: Un Mad Max entre hordas de zombis

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
Península

Tras el éxito de Train to Busan (2016), el director Yeon Sang-Ho (Seoul Station, The Fake o Psychokinesis) ha vuelto a su universo zombie con la esperada secuela, Península, con la que cierra su trilogía zombi en la que también se incluye Seoul Station (2016), precuela animada de Train to Busan. Después de su estreno en cines llega a Movistar+, en colaboración con A Contracorriente Films, el 18 de junio de 2021.

Un exitoso universo zombie desde Corea

Train to Busan se convirtió en una de las grandes sensaciones del cine fantástico coreano reciente, consiguiendo más de 11 millones de espectadores en su país, siendo la primera película en superar la barrera de los 10 millones. Su secuela, Península, fue una de las películas elegidas en la Sección Oficial del Festival de Cannes 2020, y tuvo su première española en la Sección Oficial Fantàstic a Competición de la pasada edición del Festival de Sitges.

A pesar de las medidas de limitación de aforo de las salas, esta secuela consiguió grandes resultados en su estreno en la cartelera asiática, superando los 13 millones de dólares (1,8 millones de espectadores) en la taquilla de Corea del Sur durante los primeros cinco días, recaudación que equivalía al 93% del total del box office del país.

Mismos zombis pero más espacio

En Península, un contagio zombie se propaga por toda la península de Corea, convirtiéndola en un territorio postapocalíptico. Cuatro años después de los hechos acontecidos en Tren a Busan, un grupo de mercenarios se adentra en la zona cero en una peligrosa misión para recuperar un camión perdido con un botín millonario.

El héroe de la película, Jung Seok (Gang Dong-won), junto con Chul-min (Kim Doo-yoon) encabezan esta misión que creen que es viable sacar adelante, pues es fácil pensar que ingresar en la península de Corea del Sur y regresar a Hong Kong no es complicado aunque haya una horda de zombis deambulando por la zona. Una vez en la península, la misión no sale según lo planeado, lo que es lógico pues algo tenía que pasar para que hubiera película.

Jung Seok y Chul-min descubren que tienen que lidiar no solo con la gran cantidad de zombis residentes en la zona, sino también con los que viven entre los infectados y una milicia que intenta tener el control de todo lo que sucede en la península. La idea de alejar esta entrega de lo visto en Train to Busan es un acierto, pues no intentan en ningún momento mantener la misma base de la original y reciclar lo que allí funcionó, sino que tiene una historia que parece un cruce entre 1997: Rescate en Nueva York y Mad Max, en una auténtica contrarreloj en la que sus protagonistas deben escapar de todo lo que se cruza en su camino.

Península quiere que los espectadores no debamos pensar demasiado ofreciendo el conocido universo zombi que descubrimos en Train to Busan, aunque para engancharnos nos enseña más sobre los orígenes del virus. Si los zombis funcionaron en la primera película aquí también tenemos esos mismos zombis repletos de rabia, muy rápicos y más mortales.

Ahora bien, aunque no aportan más estos zombis de lo que hacían en la primera aventura, sí que nos deleitan con escenas mucho más repletas de no muertos ansiosos por cazarnos a plena luz, y es que abren el mundo de un tren claustrofóbico a los espacios abiertos de una ciudad.

No solo tenemos zombis, también tenemos humanos que sirven para que veamos las diferentes formas de convivir y sobrevivir en este hostil mundo. El estado mental de cualquier persona se deteriora ante algo tan apocalíptico, más aún si tienes que vivir escondido y alerta durante cuatro años.

La familia unida jamás será vencida

Dos niñas en un mundo postapocalítico es difícil que sobrevivan; un anciano senil no tiene muchas probabilidades de sobrevivir a cualquier horda de zombis; una madre de familia no experimentada en armamento no tiene muchas opciones de salir adelante… Pero si juntamos la inteligencia de las jóvenes pasados cuatro años, con una madre capaz de todo por su supervivencia, y un hombro sobre el que apoyarse, los 4 forman una familia increíble capaz de plantar cara a todo y a todos.

Así, ver a esta familia sobrevivir aislada de zombis y de milicias es un punto positivo, y si a ellos juntamos al héroe de la película, tienen todas las papeletas para poder aumentar sus probabilidades de salir de la península. Este héroe, más que entrar para ganar un dinero extra, se adentra en esta imposible misión a modo de redención de su pasado, siendo perfecto su encuentro con la familia a la que una vez conoció en aún peores circunstancias.

Aunque Península busque también mostrarnos la división de clases que existe en cualquier situación, siendo un tema serio como lo es la supervivencia, no faltan momentos de humor que provienen principalmente de la familia unida, ayudando a quitarnos tensión de tanta huída y acoso de los zombis y las milicias. Esta familia incluye a Min-jung (Lee Jung-hyun), la madre de dos hermanas, Jooni y Yu-jin (Lee Re y Lee Ye-won), y su abuelo, Kim (Kwon Hae-hyo). Las dos hermanas, en particular, son las que generan una gran parte de las risas a través de su forma de sobrellevar la pandemia de zombis. Hacer una secuela digna de Train to Busan requería un esfuerzo ingente por todos lados, y más allá del héroe masculino de esta secuela, realmente Lee Jung-hyun merece una mención especial pues ella es el auténtico corazón y el alma de Península.

Cuando Mad Max atropella zombis

Península puede tener sus problemas a la hora de profundizar en los personajes vivos, pero se compensa todo con la espectacularidad de las escenas de acción, muchas de las cuales, curiosamente, se alejan de los típicos ataques de zombis y se recrean más en auténticas persecuciones de coches a lo Mad Max.

Está claro que han aprovechado cada moneda de su presupuesto, y ello queda patente en la pantalla. Echamos de menos algo más de realismo en algunas secuencias, pues las escenas de coches son poco convincentes en cuando a la gravedad, notándose demasiado el trabajo de CGI que hay detrás de la producción, pero estas escenas son tan adrenalínicas que perdonamos esos detalles.

El director Yeon Sang-ho se asegura de que nunca nos aburramos, consiguiendo con esta secuela que tengamos ante nosotros una épica aventura repleta de zombis y acción en la que la tensión aumenta por momentos. Mejorar Train to Busan era muy difícil, y no lo han conseguido, pero Península entra de lleno en el subgénero zombi como una película que recordaremos durante mucho tiempo.


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Península

6.5

Puntuación

6.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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