64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘El Plan’: O cuando los planes naufragan

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
El Plan
 
Una de las preguntas más incómodas que alguien puede hacerme es si me gusta más el cine o el teatro. Son las dos manifestaciones artísticas que más me apasionan, ligeramente por encima de la literatura y de la música, y me resulta imposible decantarme. Son, sin lugar a dudas las dos actividades a las que dedico un mayor porcentaje de mi tiempo de ocio y es por ello que todo lo que suponga un vínculo o una confluencia entre ambos medios me interesa especialmente.
 
No tengo una opinión categórica sobre los intercambios entre los dos medios que cada vez son más bidireccionales. Clásicamente eran los textos teatrales los que eran adaptados al cine y convertidos en películas, pero últimamente son frecuentes los estrenos de montajes teatrales que al calor de algún éxito cinematográfico lo llevan a las tablas. En principio me gusta que se hagan pero con ciertas reservas, el lenguaje cinematográfico y el teatral tienen sus similitudes pero son más sus diferencias y no estoy descubriendo nada nuevo si digo que determinados recursos que funcionan en teatro no lo hacen en el cine y viceversa.
 
La cuestión es demasiado compleja y no pretendo pontificar pero, resumiendo, creo que la clave para que una película que adapte un medio teatral funcione se apoya fundamentalmente en tres factores (aunque haya otros, que los hay): en la habilidad del adaptador del texto teatral a guion, en un adecuado manejo de los recursos cinematográficos por parte del director y en la capacidad de los actores para tener claro en qué medio están interpretando. De que estos factores se alineen depende que unas veces la cosa funcione y otras no, lamentablemente estamos ante una de las que no.
 
El Plan, adapta la obra homónima de Ignasi Vidal, un hombre de teatro en todas sus vertientes: excelente actor (el mejor Javert que he visto en castellano), director y autor teatral. Él mismo la dirigió y ha sido estrenada y reestrenada con éxito varias veces en España y me consta que exportada a varios países. Se trata de un texto inteligente que explora la masculinidad en varias vertientes apoyándose fundamentalmente en la amistad como nexo de unión entre tres personajes, en diferentes grados de madurez, que atraviesan una crisis personal fruto del desempleo y de diversos tipos de crisis de pareja.
 
Polo Menárguez había dirigido hasta la fecha algún cortometraje y dos documentales con lo que El Plan es su primera obra de ficción y él mismo se ha encargado de la adaptación del texto, lo cual es dónde probablemente radique la principal causa del pinchazo. Lo que en un escenario teatral puede funcionar (que toda la obra se desarrolle en un mismo espacio escénico), en cine exige un mucho mayor esfuerzo por diversificar las localizaciones que el que ha hecho Menárguez en su guion. Prácticamente no nos saca del piso hasta el final de la película y filmar una de las escenas en la terraza no supone demasiado alivio a la atmósfera opresora de un piso, por lo demás, muy poco cinematográfico y demasiado pequeño para permitirle, al menos, lucirse con una mayor diversidad de planos.
 
Tampoco administra adecuadamente los ritmos, probablemente porque si lo hace, la película se le quedaría demasiado corta (dura 79 minutos y tengo permanentemente la sensación de que todo va demasiado despacio). En cuanto a los actores, me revienta decir lo que voy a escribir a continuación pero encuentro a Chema del Barco en un registro interpretativo demasiado teatral, muy alejado de lo que hacen Raúl Arévalo y Antonio de la Torre. ¿Quiere esto decir que Chema del Barco lo hace mal? No. De hecho es el único superviviente del reparto teatral y es seguro que es el que mejor tiene cogido el punto a su personaje, pero su interpretación no se amalgama demasiado bien con la de los otros dos. Creo que la película se beneficiaría de haber mantenido a los tres actores del montaje teatral (con lo cual se pierde el atractivo gancho Arévalo-De la Torre) o de haber roto totalmente y presentar a tres actores en registros puramente cinematográficos.
 
De todas formas creo que hay textos teatrales que se prestan más a ser llevados al cine que El Plan; el delicado equilibrio entre comedia y drama, el juego con determinados equívocos y las sorpresas finales son demasiado difíciles de conseguir en el cine y creo que a Polo Menárguez, para su debut en la ficción, el traje le ha quedado un poquito grande.

4

Puntuación

4.0/10

2 comentarios en “64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘El Plan’: O cuando los planes naufragan

  • el 24 octubre, 2019 a las 13:21
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    Está claro que fue mejor la película de la inauguración. Como será la película para que no la remonte ni Antonio De la Torre…

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    • el 24 octubre, 2019 a las 18:15
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      Notablemente mejor Intemperie que este plan que se queda muy lejos del texto teatral. Antonio de la Torre está bien porque es tan bueno que nunca está mal, pero ya, está bien a secas.

      Respuesta

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