63 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Djon África’: Ni ficción ni documental

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 63 SEMINCI: 
Djon África
 

Los documentalistas portugueses João Miller Guerra y Filipa Reis presentan en la Sección Oficial de la 63ª SEMINCI lo que presuntamente es su primera película de ficción Djon África sobre un un joven llamado Miguel al que en pantalla da vida Miguel Moreira que según las notas de prensa que facilita el festival se interpreta a sí mismo (primer aspecto que pone en entredicho el carácter de ficción).

Siendo contemporizadores y acríticos podríamos decir de Djon África que se sitúa a caballo entre la ficción y el documental pero, a mi entender, no sería cierto. El largometraje presentado a competición en la sección oficial, ni tiene relato suficiente para poder ser considerado ficción ni aporta la suficiente información o documentación para alcanzar la categoría de documental. Se trata más bien de un producto audiovisual cuya belleza estética no voy a cuestionar y que puede alcanzar la sensibilidad de quien se conforme con las imágenes, las texturas y los sonidos. Eso es subjetivo y no me parece discutible, otra moto no pienso comprar.

El punto de partida es un joven portugués llamado Miguel que vive en cierta marginalidad en Lisboa y llevado por motivaciones que no terminan de quedar claras decide viajar a Cabo Verde en busca de sus ancestros. El inicio del filme con un rap que apunta a que todo el mundo necesita un origen pone una primera pista. La filmación es exasperantemente lenta, las pocas cosas que ocurren, casi todas ellas al inicio del film no tienen ninguna hilazón argumental, vemos a Miguel siendo cómplice de un robo en una tienda, teniendo una escena de sexo, conversando con una familiar que le habla sobre sus raíces africanas y de pronto le tenemos sentado en un avión rumbo a Cabo Verde con una secuencia onírica que ni funciona argumentalmente ni da continuidad a un relato deslavazado.

Las motivaciones del protagonista tienen un propósito apenas sugerido, sus decisiones parecen improvisadas, va a la deriva o donde le lleva la inercia. los directores de la película no hacen ningún esfuerzo para que el espectador empatice con Miguel y realmente le preocupe su destino o el éxito de su misión.

Su primer contacto con África es en Praia, la capital caboverdiana donde no correrá ninguna suerte favorable y deberá seguir viajando hasta la localidad de Tarrafal. A partir de aquí la película se vuelve todavía más contemplativa, el resto de los actores son de un amateurismo que no siempre funciona y en el tramo final los realizadores se desentienden ya totalmente de la narración, del protagonista y del espectador que salvo que sea un hincha absoluto del paisaje se aburre mortalmente. Todo es una continua y desganada exhibición de imágenes hasta el momento final en el que con una llamada telefónica (y su consiguiente noticia) el guion pretende resolver una ficción que nunca ha sido tal.

Difícilmente justificable su presencia en la sección oficial a concurso salvo por el empeño de que haya en la programación una película del país invitado, en este caso Portugal. Si tal cuestión les parece imperativa a los programadores, cosa que no se me ocurre cuestionar, me cuesta mucho creer que la ficción portuguesa no haya ofrecido otro título más apropiado durante 2018. La presencia de Djon África en el ciclo de cine portugués era más que suficiente. En fin, dicho lo cual, no la descartemos para el palmarés, el jurado internacional está presidido por un portugués y a los jurados les gusta mucho distinguirse de un público que, mayoritariamente, se aburrió mortalmente durante la proyección.

3

Puntuación

3.0/10

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2 comentarios sobre “63 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Djon África’: Ni ficción ni documental

  • el 25 octubre, 2018 a las 19:24
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    A mi no me pillan. La proyectaron en el teatro Zorrilla y a los 15’ de proyección se dieron cuenta que los dos subtítulos eran en castellano y faltaba el inglés. Pararon la proyección y amenazaron con empezar de nuevo la proyección con los subtítulos en inglés para que pudiera seguirla el jurado internacional y creo que se montó tal follón porque la gente se negaba a tragarse de nuevo todo, que lo dejaron como estaba con los subtítulos desde ese momento. Creo que algún espectador amenazó con abrirse las venas con la hoja de la programación si re iniciaban la película. Muy prometedora la película de marras…

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    • el 1 noviembre, 2018 a las 10:42
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      Jajajajja es que además de ser espesa la película, y lo que comentas de el error en subtítulos, también se equivocaron con el corto inicial y tuvieron que empezar de nuevo. Un caos para una película que no valía la pena la espera

      Respuesta

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