SITGES 2017. Entrevistamos a Robert Englund y Alexandre Aja

Alexandre Aja (Piraña 3D, Alta Tension) y Robert Englund (Pesadilla en Elm Street) han visitado Sitges 2017 para presentar The Skull of Sam, episodio piloto de la primera serie de realidad virtual y 360º Campfire Creepers, producida por Future Lighthouse y Oculus. Tras visionar el capitulo entrevistamos a ambas estrellas para que nos contaran de donde sale este proyecto, que podremos disfrutar a partir de Halloween.

Campfire Creepers es un proyecto novedoso y muy ambicioso. ¿Cómo os llega la oportunidad de trabajar en él?
Alexandre Aja: Queríamos volver a la manera de contar historias de antaño, al estilo de Historias de la Cripta o Creepshow, es decir, relatos cortos pero contados de forma un poco diferente. Hace unos años me puse por primera vez un aparato de realidad virtual y me di cuenta que utilizando esta tecnología era cómo quería contar estas historias.
Todos hemos ido a campamentos de verano donde los monitores nos sentaban alrededor de una hoguera y nos asustaban con historias. Es una forma de contar historias muy antigua, todos alrededor del fuego, pero queríamos contarlo con esta novedosa tecnología. De hecho me alegro de no haber sabido más sobre VR cuando empecé a trabajar en el proyecto. Siempre que venía a Madrid para trabajar con Future Lighthouse traía una carpeta repleta de ideas muy ambiciosas, pero ellos me ponían los pies en el suelo y me decía que se podía hacer y qué no. Pero juntos conseguimos ampliar las fronteras y romper nuestros esquemas.

Robert, ¿Qué te atrajo del proyecto?
Robert Englund: Más allá de la tecnología y más allá del personaje que interpreto, la realidad es que dije que si porque Alex estaba en el proyecto y soy un gran fan suyo. Alex tiene la bendición de Wes Craven, me encanta Alta Tensión, soy un enorme fan de Horns. Alex tiene una forma de narrar como si fuera una fábula y me encanta. También el personaje me pega, la verdad.
Trabajando he aprendido mucho sobre esta tecnología. He aprendido que, a la próxima, debo ser más rápido en mi interpretación para poder dirigir la mirada del espectador, para que pueda dirigir el “montaje” de la película y no dejar que se entretenga con otra cosa.
Hoy he vuelto a ver el corto. Pienso que la vida es muy corta, así que habitualmente no veo más de una vez la misma película. Pero con este segundo visionado me he dado cuenta de que el 360º te ofrece mucho más que una pantalla tradicional, que con cada revisión descubres cosas nuevas.

En este primer episodio es una niña en silla de ruedas, bastante inquietante, la que se encarga de contar la historia. ¿Buscáis hacer un paralelismo u homenaje al esqueleto de Historias de la Cripta?
R.E.: Hay algo en el poder de la imaginación que queríamos manifestar en la historia. Elegir a niños para que sean los que cuenten los relatos no ha sido deliberado, ellos tienen mucha imaginación y es una elección natural. Aunque si, también hay un poco de homenaje a Historias de la Cripta. Tener a los niños alrededor del fuego, con sus diferentes personalidades, y tener a Keisha, la niña, como maestra de ceremonias es algo magnifico porque está “elevada”, por encima de los demás. Ella tiene la calavera en las manos y, por lo tanto, es la encargada de contar la historia, pero en los siguientes capítulos la calavera pasa de mano en mano, así que el resto de niños también se convertirán en narradores. Además, al estar en silla de ruedas nos hace temer por ella, por su seguridad. Guillermo del Toro siempre lo hace: mete a un niño en la historia, a menudo con necesidades especiales, lo que añade peligro a la situación.

¿Qué retos técnicos ha supuesto trabajar con cámaras 360º?
A.A.: Cada plano es un reto. Cada vez que daba la acción los técnicos salían corriendo.
R.E.: Cada técnico tenía su árbol asignado donde se escondía.
A.A.: Era todo un reto grabar con estas cámaras.
R.E.: Cada dos por tres se oía a Alex desde el combo gritando “¡Se ve un pie!”.
A.A.: Además fue la primera vez en la que un director podía ver simultáneamente lo que se grababa en set desde el combo. Yo tenía puesto un dispositivo de realidad virtual y veía lo que se estaba grabando, así que chequeaba todo el espacio grabado antes de dar la acción. Además grabamos en 3D estereoscópico, así que había 2 cámaras 360º, y también el sonido es 360º, lo cual lo complicada todo más. Fue un proceso largo y complicado.

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