Crítica de ‘Sweet home’: Bilingüismo hogareño terrorífico

Las críticas de Óscar M.: Sweet home
Una joven decide celebrar el cumpleaños de su novio en un edificio casi abandonado, cuyo único inquilino es un anciano que está siendo acosado para que venda su casa. Pronto, sufrirán los métodos de desahucio más brutales de una inmobiliaria que planea reformar las viviendas.
El cine de terror español cuenta con una larga tradición, un respeto y una valoración mayor en el extranjero que dentro de nuestras fronteras. Siempre se ha tendido a infravalorar a las propuestas autóctonas por “ser españolas”, pero poco a poco, propuestas como [REC] o Los otros han conseguido que los espectadores abandonen esa idea para, simplemente, disfrutar de un buen rato de tensión y terror.

La última propuesta en llegar a las carteleras es Sweet home, una película que tiene muy presente la proyección internacional y combina (con mayor o menor fortuna, según las escenas) el castellano y el inglés, con unas interpretaciones solventes según pasan las escenas, unos diálogos menos forzados de lo habitual, y una trama que despierta más tensión que terror en el espectador.
Es innegable que hay que destacar la excelente iluminación (a la altura de las mejores propuestas americanas) y su adecuada ambientación, consiguiendo un entorno absolutamente realista, que hará las delicias de cualquier inquilino de un edificio de más de cien años de una gran ciudad española, como Madrid y Barcelona.
Esta inmejorable localización cumple las expectativas del director y los guionistas: abordar el género de terror desde una perspectiva realista, algo que han logrado dándole al edificio  (que es presentado durante unos créditos de inicio algo televisivos) un papel más en la trama y que acera a la película a otras similares, con domicilios como centros de la acción, como La comunidad, [REC], Secuestrados, Mientras duermes o Musarañas.

Rafa Martínez debuta con solvencia como guionista y director con esta película, tras dirigir un par de terroríficos cortos y ocuparse de la campaña de márketing de películas tan dispares como [Rec]³: Génesis, Hotel Transilvania, La gran familia española u Open windows.

No es extraño que muchos espectadores vean planear la sombra de Paco Plaza por el metraje (y no sólo por la excelente, adecuada y divertida selección musical), Sweet home (que también está producida por Filmax) debe mucho a la saga [REC] y es una digna heredera de su estilo y estética, dejando la sensación en el espectador de que, en cualquier momento y detrás de cualquier esquina, va a aparecer un muerto resucitado sediento de sangre humano.
Pero si la saga de los zombis sorprendía y gustaba (algunas secuelas más que otras), a Sweet home le falta ese toque final de autoparodia que tanto destaca en la tetralogía, y cae irremediablemente en los clichés del género en su último tramo, con la introducción del típico enemigo terrorífico y casi sobre humano (que parece sacado de la saga Resident evil) y la protagonista torpe que “se deja” atrapar al final de cada escena de persecución o hace ruido cuando no debe.
Aunque Sweet home deje un amargo sabor de boca final (carcajadas incluidas), supera las expectativas sabiendo a qué público está dirigido: el de un festival de género de terror; y lo demuestra regodeándose en el gore y con un mensaje directo para los hijos de puta: iros al infierno (pero en inglés).

También te puede interesar

Un comentario sobre “Crítica de ‘Sweet home’: Bilingüismo hogareño terrorífico

  • el 7 mayo, 2015 a las 10:45 pm
    Permalink

    – Este es el señor que nos pone voces de famosos como el Señor Santiago Segura y nos pone un trailer con la voz de Luis Posada,actor de doblaje que le da mil vueltas. Señor mio yo quiero a Adam Sandler con la voz habitual no con Santiago Segura poniendo voz de vampiro de Blade 2,la comprare en el Top Manta.

    Respuesta

Deja un comentario