SITGES 2016. Crítica de ‘Rupture’: Ni fu ni fa

Las críticas de Agustín Olivares en Sitges 2016: Rupture
 
Estamos ante un thriller en el que se cuenta la historia de una madre soltera (Noomi Rapace) que es secuestrada por una misteriosa organización. Será sometida a numerosos experimentos que la harán enfrentarse a sus mayores miedos, con la finalidad de despertar un gen en suspensión que la llevará hasta el siguiente paso evolutivo.
 
Rupture parte de una premisa que, por desgracia para Steven Shainberg (el director) y su equipo, recuerda demasiado a los experimentos a los que es sometido Wade Wilson en Deadpool para despertar su gen X. Dada su proximidad temporal sospecho que es una desafortunada coincidencia y no un caso de copia. Me imagino a los productores de Rupture viendo Deadpool: “¡Mierda! ¿Y ahora qué hacemos?”. Pues nada, a verlas venir.
 
Hasta que se desvelan las intenciones de la organización la película mantiene cierto misterio, aunque desde el primer instante sospechas que los tiros irán hacia lo que le pasó a Deadpool, pese a tener la esperanza de que haya un giro que lo lleve hacia otro lado. Pero no lo hay.
 
El guión goza de algunas situaciones forzadas (la aparición de un pedazo de araña en el baño, algo extraño a no ser que vivas en Borneo) y algún que otro agujerito, pero en general se deja ver y te mantiene alerta.
 
El aspecto estético, sin ser sorprendente, sí que es muy sugerente. Durante el secuestro se juega con los neones, punto que puede parecer gratuito pero que durante la historia se justifica. El arte de las instalaciones luce roñoso y decadente, muy en la línea de Hostel, lo cual no tengo claro si juega a favor o en contra de Rupture. Recuerda demasiado a la película de Eli Roth, incluso a la saga Saw, aunque tenga más que ver con la primera saga que con la segunda.
 
Los actores están correctos. Noomi Rapace no tiene que demostrar nada, solo con que no se pase de tuercas ya hace un trabajo excelente. No es el caso de Peter Stormare (Tokarev), actor carismático pero a la vez irregular que me recuerda en cierto sentido a Nicolas Cage: lo mismo te hace un papelón que sobreactúa hasta niveles de vergüenza ajena. En el caso de Rupture está bastante bien, aunque a ratos se le pira la olla y se pasa de histriónico.
 
Punto a parte son los efectos visuales. Aunque la mayoría están bastante logrados, hay algunos VFX que son bastante reguleros. No hay nada peor que una película recién nacida con efectos envejecidos.
 
En definitiva, Rupture no innova pero tampoco aburre. Te pasas dos horitas viendo algo entretenido que aporta algo de luz al mito reptiliano, que no está mal.

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *