Crítica de ‘Morgan’: Guión e interpretaciones perfectas

Las críticas de Óscar M.: Morgan
 
El debut como director de Luke Scott (hijo de Ridley) demuestra que ha tenido un padre que ha sido buen maestro y buen cineasta, y ofrece en su primera película Morgan una dirección correcta, complaciente para el público y muy profesional.
 
Aunque Morgan se pasa por el arco de cruces las tres leyes de la robótica de Asimov sobre los androides, sintéticos o robots (como cada uno prefiera llamarlos), se aprecia el gran trabajo que ha hecho dirigiendo al estupendo reparto y no dejando nada al azar en una de las mejores intrigas de la temporada, con un guión perfectamente correcto, consecuente y, lo que es peor, muy realista.
 
El guión de Seth W. Owen demuestra bastante solidez para ser su segundo libreto cinematográfico y desarrolla muy bien las relaciones entre los personajes, explicándolas de manera sencilla y natural, sin insultar la inteligencia de un público que poco a poco se va interesando por una trama que crece y unos misterios que van resolviéndose según avanzan los minutos.
 
Owen ha tejido una historia que se va desenredando sin giros de guión absurdos ni innecesarios, en Morgan todo está calculado al milímetro y los actos de los personajes son justificables, por lo que el espectador disfrutará durante su visionado sin cuestionarse las acciones más básicas.
 
Del reparto, lógicamente, sobresale Anya Taylor-Joy (la propia Morgan) y confirma su capacidad interpretativa tras la anodina y poco terrorífica La bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra, aunque todos los actores están a un nivel de credibilidad y naturalidad brutales. 
 
Kate Mara está sencillamente perfecta a todos los niveles y, por fin, consigue alejarse de los papeles repetitivos en los que el público tiene que odiarla, como en American horror story o Transcendence, y que no había conseguido ni con Cuatro fantásticos ni con Marte.
 
Junto a ellas, Toby Jones encasillado (de nuevo, en el papel de doctor), Michelle Yeoh totalmente opuesta a la que hemos visto anteriormente, al igual que Rose Leslie (Igritte de Juego de tronos), con un personaje mucho más vulnerable y débil, aunque Jennifer Jason Leigh parece estar demasiado cerca de su personaje en Los odiosos ocho.
 
Morgan puede considerarse como la nueva El perfecto anfitrión, Hard candy o La invitación, películas con un presupuesto pequeño, pero que dan la sorpresa al espectador tanto por su calidad argumental como por el trabajo de sus actores.

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