Crítica de ‘Tras la pista del asesino’: Un policíaco del montón

Las críticas de Daniel Farriol:
Tras la pista del asesino

Tras la pista del asesino (Midnight in the Switchgrass) es un thriller estadounidense dirigido por Randall Emmett (Wash Me in the River) y escrito por Alan Horsnail (Fortress). La historia sigue los caminos en paralelo de un inspector de policía y de una agente del FBI que acaban uniendo esfuerzos en la investigación de una serie de asesinatos sin resolver de prostitutas que parecen haber sido cometidos por la misma persona. Está protagonizada por Emile Hirsch (Heredero, Tierra de violencia), Megan Fox (Till Death. Hasta que la muerte nos separe, La mercenaria), Bruce Willis (Glass, Huérfanos de Brooklyn), Lukas Haas (Crazy Eyes, Perseguida), Caitlin Carmichael, Olive Elise Abercrombie, Welker White, Sistine Rose Stallone y Jackie Cruz. La película puede verse en plataformas como Filmin o Movistar + desde el día 8 de Abril de 2022.

Unos crímenes inspirados en hechos reales

Tras la pista del asesino (Midnight in the Switchgrass) es un thriller policíaco alimenticio que bien podría servir como película de sobremesa en la programación de cualquier cadena de televisión generalista. Aún así, dentro de su torpeza y esquematización, podemos encontrar algunos elementos que la hacen destacar sobre otros productos similares. La historia se inspira libremente en el caso del serial killer Robert Ben Rhoades, conocido como «El asesino de la gasolinera» («Truck Stop Killer») que secuestró, torturó, violó y asesinó a más de 50 mujeres entre los años 1975 y 1990. Sus víctimas solían ser prostitutas, vagabundas o autoestopistas solitarias que recogía en su camión mientras hacía rutas de larga distancia.

La película nos muestra el modus operandi del asesino, un irreconocible Lukas Haas que hace un trabajo bastante destacable, al tiempo que muestra en paralelo las pesquisas de un agente de policía llamado Byron (Emile Hirsch), que encuentra un patrón en diversos crímenes investigados, y de dos agentes del FBI, Karl (Bruce Willis) y Rebecca (Megan Fox), que actúan al margen de sus superiores para capturar al psicópata utilizando como «carnada» a ésta última. No existe intriga y sorpresa en quién es el asesino, puesto que se muestra al público desde el primer momento, así que el único interés radica en saber si conseguirán encontrarlo antes de que asesine a una nueva víctima que tiene secuestrada en su granero, una adolescente llamada Tracy (Caitlin Carmichael).

Un reparto de lujo para un telefilme de sobremesa

Tras la pista del asesino es un telefilme de lujo con un reparto que ya quisieran muchos para sí. El protagonista real es el californiano Emile Hirsch, un actor siempre solvente, que aquí ofrece cierta dimensión dramática a un personaje demasiado estereotipado. La coprotagonista es Megan Fox que tuvo el honor de estar nominada a los Premios Razzie 2021 por esta película, junto a Amy Adams por La mujer de la ventana (Joe Wright, 2021), aunque finalmente ambas perdieron (o ganaron, según se mire) ante Jeanna de Waal que se alzó con el inefable galardón a peor actriz por Lady Di: El musical (Christopher Ashley, 2021). La verdad, no creo que sea la peor interpretación que he visto de la actriz de Transformers.

Y también encontramos en el reparto al bueno de Bruce Willis en un papel mucho más pequeñito de lo que parece indicar el póster promocional (cuya foto suya pertenece, en realidad, a otra película). Hace poco todos conocimos y nos estremecimos al descubrir que sufre afasia y que esa enfermedad que afecta al habla le ha obligado a retirarse del mundo de la interpretación. En esta película en concreto tiene pocas líneas de diálogo y su personaje es más bien una presencia anecdótica sin demasiado recorrido, de hecho, sus cinco o seis apariciones en pantalla se rodaron durante un solo día.

¿Qué demonios pinta Dire Straits por aquí?

El director Randall Emmett, más conocido por su labor como productor, intenta en Tras la pista del asesino darle cierto empaque visual y recrear una atmósfera cercana al universo de la primera temporada de True Detective (Nic Pizzolatto, 2014), sin mucho éxito. La iconografía de la América Profunda y de la white trash aparece de soslayo tras la estilización de algunas imágenes de campos de trigo rodeando casas aisladas al margen de toda civilización, pero se queda en un intento más que en una evidencia. El guion no posee la suficiente profundidad ni ambición para algo así. Pese a las críticas demoledoras que ha recibido, no todo es desechable en esta película y podemos encontrar un par de secuencias eficaces que logran transmitir cierta tensión dramática, por ejemplo, pienso en la emboscada fallida en el bar o en el montaje paralelo final del granero.

Por desgracia, hay decisiones de dirección y/o montaje arbitrarias cuando no absurdas como esa inclusión en la banda sonora de un cover de la maravillosa «Brothers in Arms» de Dire Straits que, por dos veces, suena en momentos de puro clímax, consiguiendo el efecto contrario al deseado y desinflando el globo de la emoción alcanzada. Hay otros recursos estéticos que también me chirrían y que tendrían que ver con la recuperación fotogramas anteriores a modo de «flashes» en momentos críticos de los personajes (un procedimiento más propio de la televisión de antaño que del cine actual). Tras la pista del asesino, sin duda, no pasará a la historia como un thriller policial a tener en cuenta, pero puede servirte de utilidad si eres de aquellos cinéfilos completistas de las filmografías de sus protagonistas o como pasatiempo ligero si sabes de antemano a lo que te enfrentas.


¿Qué te ha parecido la película?

Tras la pista del asesino

5

Puntuación

5.0/10

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