Crítica de ’Matrix Resurrections’: Rehacer la idea con el mínimo esfuerzo

Las críticas de Óscar M.:
Matrix Resurrections

En Matrix Resurrections, Neo vive una vida aparentemente ordinaria bajo su identidad original como Thomas Anderson, pero una nueva versión de Morfeo le ofrece la píldora roja y reabre su mente al mundo de Matrix, que se ha vuelto más peligroso por la aparición de un nuevo enemigo.

La película está dirigida por Lana Wachowski, tiene un guión escrito por la propia directora junto a David Mitchell (El atlas de las nubes) y Aleksandar Hemon, y recupera a Keanu Reeves y Carrie-Anne Moss, junto a Jada Pinkett Smith y las nuevas incorporaciones de Yahya Abdul-Mateen II, Jessica Henwick, Jonathan Groff, Neil Patrick Harris, Priyanka Chopra Jonas, Christina Ricci, Telma Hopkins, Eréndira Ibarra, Toby Onwumere, Max Riemelt y Brian J. Smith. Se estrenó en cines el 22 de diciembre de 2021 de la mano de Warner Bros.

Resucitar en un entorno diferente

Cuando Matrix se estrenó en 1999 los efectos especiales digitales en el cine estaban en pleno despegue y la película ofreció unas escenas inimaginables, impensables e imposibles para el espectador. Supuso una revolución importante en el género de acción y ciencia-ficción, y contenía un trasfondo psicológico en su guión que dio pie a multitud de reinterpretaciones y relecturas. Matrix Resurrections llega veinte años más tarde con la clara intención de reafirmar sus ideas, pero en un panorama cinematográfico inundado por los superhéroes donde los efectos digitales se han comido a la producción artesanal.

Las intenciones de esta cuarta película de la saga son las mismas y hasta podríamos reducir la base argumental al mismo principio: despertar de la monotonía y descubrir el mundo «real», aunque antes la monotonía era un trabajo deprimente y ahora es la pantalla de un teléfono. La llegada de la «inteligencia» a los teléfonos móviles ha supuesto nuestra dependencia, como si fuera la nueva cueva de Platón, la vida no es «real» si no la vemos a través de una pantalla. Si no está grabado, no existe.

Matrix controla nuestra vida de nuevo, nos usa como alimento y como fuente de energía. En el mundo «real» si nadie usara una aplicación, sus desarrolladores no ganarían dinero y la App desaparecería, por eso su principal intención es crear la necesidad en el usuario. El cuestionamiento de la necesidad de una nueva película de Matrix nace casi al mismo tiempo que la idea de su concepción, su necesidad es la primera incógnita a despejar.

Ejercicio masturbatorio

En 2021 hay toda una generación que no ha visto Matrix en el cine, conoce su mensaje, pero no lo valora. La tragedia de una generación es la parodia de la siguiente. Nadie se toma en serio la idea de que vivamos en Matrix y la propia Matrix Resurrections es consciente de ello (como el nuevo Morfeo, que homenajea y parodia al original a partes iguales). La película se autoreferencia, autoparodia y expresa en imágenes y diálogos su propia autoconsciencia (en un nivel tan extremo que parece que estamos en la lluvia de ideas en Warner cuando el estudio planteó la película). Sabe que es una cuarta entrega hecha para ganar dinero de los espectadores nostálgicos y de los nuevos curiosos, y quizá ese sea su principal error: la autocomplacencia. Hasta cierto punto funciona como un espejo de la realidad actual, la vanidad de Instagram y TikTok son la verdadera Matrix, es vivir un mundo irreal inventado para los seguidores de las redes sociales (tal vez por esto ahora los portales son espejos).

La cuarta película da al espectador cuarentón exactamente lo que va buscando: más Matrix, más Neo, más Trinity, pero no arriesga y no sorprende visualmente como sí lo hicieron (con mayor o menor suerte) sus tres películas previas. El público actual viene de ver a extraterrestres hiperrealistas destruir universos enteros y una persecución en moto por una calles con una iluminación más que cuestionable no le sorprende a estas alturas. Hace dos películas que dejamos atrás aquella impresionante entrada al edificio de los agentes o la tremenda escena por la autopista a plena luz del día (ambas al ritmo de una de las bandas sonoras más frenéticas de la historia del cine), ahora parece que vemos una leve sombra de aquello cuando Neo y Trinity van en su moto por unas calles que bien podrían ser las de la pelea final de Matrix Revolutions.

Repetir sin innovar

Hay un abuso y excesiva dependencia de las películas anteriores a modo de insertos, un efecto repetido hasta el hastío provocando como efecto colateral indeseado que no haya independencia argumental sin la trilogía precedente. Un recurso que se está convirtiendo el algo común (El despertar de la fuerza o Jurassic world repitieron casi esquemáticamente a sus películas originales), recientemente la nueva Cazafantasmas triunfaba ampliamente manteniendo la misma premisa nostálgica (aunque de aquella han pasado casi cuarenta años y el autoplagiado de las escenas era divertido), lo cual nos lleva de nuevo a plantearnos si realmente era necesaria esta secuela ahora o podríamos haberla esperado veinte años más.

La ausencia de escenas representativas e innovadoras visualmente también lastra a la secuela, dejando una sensación de estar viendo un bucle donde no sólo se repiten los argumentos y las ideas, también los planos y, por si el espectador no lo tiene claro todavía, se proyectan las escenas originales sobre las escenas actuales (como si fuera un videoclip de las películas de los años 90, donde un grupo aleatorio canta una canción metida con calzador).

Pero, a pesar de estos defectos del bucle, el conjunto que representa Matrix Resurrections da una sensación general de aprobación en el espectador (y nos deja con ganas de más, Lana, ve escribiendo), tal vez porque su ritmo de acción no para durante las dos horas y media de duración, tal vez porque siempre queremos más Neo y más Trinity, tal vez porque su química como pareja sigue ahí, tal vez por la recuperación de los personajes secundarios o tal vez porque seguimos queriendo salir de la caverna y ver el mundo real, por eso Matrix Resurrections sale mejor parada que Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, pero pierde cuando se compara con la Matrix original.


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Matrix Resurrections

6

Puntuación

6.0/10

Un comentario en «Crítica de ’Matrix Resurrections’: Rehacer la idea con el mínimo esfuerzo»

  • el 21 marzo, 2022 a las 20:19
    Enlace permanente

    Resumido, ni la sombra del Matrix original, carente de excepcionalidad creativa, argumento inmaduro e incoherente, Básica BSO (rayando lo infantil, al igual que algún otro personaje), ausencia de carácter y ni el más mínimo atisbo de la genialidad que marcó a generaciones enteras.
    Pura BASURA.
    Nos estamos acostumbrando a que las productoras nos vendan humo en sus previas para pasar por caja en las salas de cine, pero luego nadie te devuelve lo invertido aunque uno salga con la sensación de haber sido dócilmente estafado…

    Respuesta

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