Crítica de ‘SAS: El ascenso del Cisne Negro‘: Acción sin pretensiones

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
SAS: El ascenso del Cisne Negro

En SAS: El ascenso del Cisne Negro, un operativo de las fuerzas especiales que viaja de Londres a París con su novia pasa a la acción cuando unos despiadados mercenarios armados toman el control de su tren. Dirigida por Magnus Martens (Arme Riddere), Sam Heughan (Outlander) encabeza este thriller de acción con Andy Serkis, Ruby Rose, Hannah John-Kamen y Tom Hopper. La película se estrena en Netflix el 27 de agosto de 2021.

Ser rutinario puede ser bueno… o no

El oficial del SAS Tom Buckingham (Sam Heughan) ha decidido que es hora de proponerle matrimonio a su novia Sophie (Hannah John-Kamen) y la llevará a París para ello en lo que parecía una escapada romántica perfecta. Pero su viaje en tren tiene una parada inesperada cuando es invadido por un grupo de mercenarios liderados por la criminal de guerra Grace Lewis (Ruby Rose) con el objetivo de retener a los pasajeros como rehenes y exigir un rescate del gobierno británico. Buckingham es un soldado entrenado y su profesión es encargarse de acabar con los “cabos sueltos”. Con vidas inocentes en juego, y atrapado en el fuego cruzado entre su equipo de SAS y los terroristas, Buckingham tiene que enfrentarse a una dura batalla.

La trama suena rutinaria… porque lo es, y por ese motivo sorprende que extiendan la película hasta las 2 horas de duración. Se trata de una adaptación de “SAS: Red Notice”, primera novela de la saga del personaje Tom Buckingham creado por el exsargento británico convertido en novelista Andy McNab, de quien ya hemos visto con anterioridad otras adaptaciones de acción real, como Bravo Two Zero (1999) y The Grey Man (2007).

En esta ocasión tenemos la sensación de estar viendo una película de mayor presupuesto, creada con la intención de llegar al público de una plataforma que busca un thriller de acción con impecables escenas de tiroteos y una buena puesta en escena, pero poco más. Por el camino intentan también introducir algo que está a la orden del día, y es mostrarnos que en la sociedad hay muchos psicópatas. Así, nos dicen qué porcentaje de la población son psicópatas y, si bien Grace es claramente uno de ellos, Tom podría encajar también en ese perfil.

Magnus Martens es el elegido para dirigir esta película, a quien curiosamente tenemos más asociado a las producciones distentidas y entretenidas, pero también ha dirigido suficientes episodios de series como Agentes de S.H.I.E.L.D. o Luke Cage, además de la reciente The Walking Dead: World Beyond, como para poder gestionar los recursos que tiene para conseguir llevar a la pequeña pantalla una historia con presupuesto y un reparto aceptable. Puede que no tenga excesiva experiencia dirigiendo cintas de acción, pero sí que consigue dirigir una película que amenizará una sesión de cine en casa sin pretensiones.

Mucha acción pero poca narrativa

SAS: El ascenso del Cisne Negro es una película de acción cargado de asesinatos, explosiones, escenas de tiroteos y de lucha, y mucha bravuconería, y consigue tener suficiente tensión y adrenalina como para divertirnos sin esperar más de lo que nos ofrece, y sabiendo que no vamos a recordar demasiado de ella cuando termine.

El problema es que si como película de acción no destaca, pues hay mejores películas tanto en cines como en plataformas, tampoco consigue tener un guion y una narrativa que convenza. A nivel de guion flojea y, sin saber cómo de buena es la novela que adapta, parece que todo está hecho para que vayan sucediéndose los acontecimientos uno detrás de otro, sin casi desarrollar los personajes (buenos o malos) y sabiendo hacia donde se dirigirá la historia en todo momento.

Los diálogos son francamente ridículos, tanto que sorprende que nadie sugiriera cambiarlos. Si la prometida de Tom, Sophie, se luce contando a una desconocida como su pareja cargaba con su gato recientemente fallecido con la intención de meterlo en la nevera antes de irse de vacaciones, tampoco Tom destaca cuando intenta emocionarse y resulta completamente vergonzoso.

No es bueno decir de una película de acción que se hace larga, y es que sus dos horas no ayudan a condensar la acción. Además, demasiada acción sin una narrativa convincente que la complemente no es lo perfecto para una película a la que se le puede dar al botón de Pausa o, peor aún, de Stop. Mucha acción pero poca narrativa y pasión.

¿Preparándose para ser el nuevo Bond?

Sam Heughan interpreta al SAS protagonista, quien curiosamente debe cargar con la presión que se siente al ser un claro candidato a suceder a Daniel Craig como James Bond, y aquí da vida a un personaje que tiene los ingredientes que esperamos en Bond: un agente preparado para misiones complicadas, bastante educado y con clase, una buena casa y un mayordomo que le ayuda en el día a día con sus tareas fuera de la acción, además de preparado para asesinar con acierto y sin remordimientos. Pero seguramente no nos habríamos fijado en cómo es su personaje si no supieramos que podría ser el nuevo Bond, y resulta más efectivo en un papel que en ocasiones recuerda a John McClane.

Alrededor de su personaje, Tom Buckingham, tenemos una historia romántica con la Dra.Sophie Hart, interpretada por Hannah John-Kamen, y entre ambos tenemos en pantalla algo de química, pero puede que ciertos agujeros en el guion no permitan que veamos esta relación de forma demasiado creíble, sobre todo cuando se empiezan a revelar ciertos detalles del trabajo de él que no le afectan a su vida, y ella no ve con buenos ojos que no quede impresionado por los asesinatos que lleva a cabo. No quedan mal como pareja en pantalla, pero son tan diferentes, y lo dejan claro en toda la película, que cuesta creer que acaben viajando juntos a París cuando su relación parece distante desde hace tiempo.

Ruby Rose es quien logra levantar la película como la villana Grace Lewis, una actriz que no para de hacer crecer su filmografía a base de películas de acción, poniéndose en muchas ocasiones en la piel de la antagonista principal, siendo un papel que encaja perfectamente con su estilo. La hemos visto como protagonista heroica en algunas películas pero parece más cómoda siendo una villana, dando la sensación de disfrutar en el papel de la líder despiadada de los malos de turno. Las escenas entre Tom y Lewis casi llegan a ser profundas pero se desvanecen casi como el recuerdo de la película.

El reparto lo completan reconocidos actores británicos como Andy Serkis (exagerando su papel de soldado más chulo que un ocho que pasa de todo y cree tener siempre la razón), Tom Hooper, Noel Clarke y un desperdiciado Tom Wilkinson (que merecía más tiempo en pantalla), quienes curiosamente, y sin tener de donde sacar algo provechoso, ayudan a elevar el nivel interpretativo de la película incluso cuando el guion parece flojear.

SAS: El ascenso del Cisne Negro cumple como película de acción para ver en casa en una noche de cine sin pretensiones, que distraerá a quienes adoran ver de vez en cuando una película repleta de tiros y explosiones, pero que no cumple para quienes acostumbran a disfrutar de buenos thrillers de acción. Buen reparto y puesta en escena, pero el guion no ayuda a engancharnos más allá de ciertas escenas trepidantes.


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SAS: El ascenso del Cisne Negro

5.5

Puntuación

5.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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