Crítica de ‘Noticias del gran mundo’: El Star System está vivo

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Noticias del gran mundo
 

Cuando hace ya casi un año falleció el gran (enorme) Kirk Douglas con 103 años cumplidos, no fueron pocos los medios que titularon la noticia con sentencias como “con él se va la última gloria del Star System hollywoodiense” o más aún “el Star System ha muerto”. No estoy de acuerdo. Si entendemos el Star System en su concepción original como el sistema de contratación de estrellas en exclusiva por parte de los grandes estudios de Hollywood, eso murió hace ya muchas décadas.

Pero en la concepción más común, la que a todos nos viene a la cabeza como el conjunto de las grandes estrellas del cine (o de la música), las que causan verdadera y profunda admiración en las alfombras rojas o cuya sola presencia en los carteles arrastra a los espectadores al cine, el Star System sigue vivo, y yo, humildemente, desde este modesto escrito, proclamo a Tom Hanks y a Meryl Streep como los más destacados estandartes de lo que supone el Star System actual. No necesariamente tienen porqué ser los mejores actores (aunque en opinión del que aquí escribe, si nos ceñimos a Hollywood, lo son) pero son lo más parecido a los mitos del Hollywood más clásico que desaparecieron el año pasado con los centenarios Kirk Douglas y Olivia de Havilland.

Hago esta digresión (aparte de porque me apetece hacerla) a propósito de Noticias del gran mundo, la más reciente película protagonizada por Tom Hanks, estrenada este fin de semana en las salas de cine, diez días antes de su lanzamiento en Netflix, ese amigo incómodo que tenemos los amantes del cine al que no sabemos si darle las gracias por permitir que Cuarón, Scorsese o Baumbach hagan con libertad joyas como Roma, El irlandés o Historia de un matrimonio o reprocharle que ponga en peligro la forma de exhibición de películas en los cines que hemos conocido y amamos todos los cinéfilos premilenials. Así que, en un acto de rebeldía, decido ajustarme la mascarilla FFPP2 y acudir al único cine abierto en mi ciudad (¡bravo Cines Broadway!), pasar gustoso por la taquilla, y sentarme en una butaca para ver en pantalla grande un western protagonizado por el mejor actor hollywoodiense vivo. Y punto.

El problema es que, a los diez minutos de estar viendo Noticias del gran mundo, me asalta la molesta sensación de estar viendo una película que ya había visto y esa sensación no me abandona hasta el final. Tal es así que, en algunos momentos, me sumerjo en la duda de si estoy viendo una película nueva o una suerte de compendio homenaje a los clásicos del western con indisimulados guiños a, por ejemplo, Centauros del desierto (copia de planos incluida).

El argumento sigue el esquema tradicional del género, la acción nos sitúa en Texas en 1870, cinco años después de terminada la Guerra de Secesión cuando la población todavía vivía sumida en el odio civil, el racismo, el analfabetismo y la miseria absoluta. Un ex combatiente, el capitán Jefferson Kyle Kidd (Tom Hanks) viaja de pueblo en pueblo con lo que parece un pequeño espectáculo que, en realidad, consiste en informar a la población leyéndoles las noticias (del gran mundo) publicadas en los periódicos. Todo ello acompañado de cierto ceremonial teatral a cambio de lo cual cobra a cada espectador la pírrica cantidad de una moneda de diez centavos.

En uno de sus trayectos entre pueblo y pueblo se encuentra con una niña perdida con una escueta documentación que le hace saber que se llama Johanna y seis años antes fue secuestrada por la tribu Kiowa que la ha educado como si fuera una de ellos. La niña, asalvajada, solo habla Kiowa por lo que entenderse con ella resulta más que imposible. El capitán, un hombre bueno en la más pura concepción de la palabra, se impone la misión de devolver a la niña a los únicos familiares que le quedan aunque eso suponga un largo y peligroso viaje atravesando cientos de kilómetros y un sinfín de peligros inesperados.

Ya tenemos todo. Una ambientación, un héroe, una misión y un viaje. Con estos ingredientes tan aparentemente sencillos se construyeron la gran mayoría de los westerns del cine clásico y, no nos engañemos, muchas de las películas de aventuras, de acción o como las quieran llamar. En el sabio manejo de estos ingredientes desde el guion, el acierto de su puesta en imágenes por parte del director y las más o menos memorables interpretaciones estriba que el resultado sea una obra maestra (como la citada Centauros del desierto) u otra película más de indios y vaqueros.

Al margen de esa sensación de “ya visto”, no me resulta fácil desentrañar los motivos por los que me quedo frío ante Noticias del gran mundo, pero lo cierto es que no consigo que me importe demasiado la suerte de esa niña con la que no empatizo en ningún momento. Me cuentan los que la han visto que la jovencísima Helena Zengel estaba fantástica en la película alemana System Crasher. Me lo creo. Pero aquí resulta una niña antipática, sin carisma, demasiado hierática. Imagino que seguiría estrictas órdenes de dirección, pero su frialdad no ayuda en nada a una película, por lo demás, demasiado larga, con algunos pasajes tediosos y demasiado ensimismada en no traicionar ninguno de los cánones del género. No consigo reconocer en la dirección de Paul Greengrass el talentoso nervio fílmico que imprimió a excelentes películas como United 93, Capitán Phillips o las entregas de la saga Bourne. Todo es decepcionantemente previsible, desde la resolución de todas las desventuras que les ocurren durante el viaje hasta el convencional final. No hay hueco para la sorpresa, el sobresalto o el agarrarse con fuerza a la butaca.

Nos queda, por tanto, el Star System. Sí. Resulta duro decirlo, pero si esta misma película, con el mismo guion, el mismo director, la misma dirección de fotografía, la misma banda sonora de James Newtom Howard y el mismo reparto, niña incluida, fuera protagonizada por un actor de segunda fila en lugar de por Tom Hanks, no estaríamos hablando de ella por la sencilla razón de que no se habría hecho. Tom Hanks es el único ingrediente capaz de que una producción como esta (que no ha debido ser barata) sea rentabilizada por su (escueto) pase en cines, su exhibición en plataformas y, si llega, su explotación en formato doméstico en forma de DVD o Blu-ray.

Y si la película tiene su razón de ser en la estrella protagonista, ¿no es esto, ni mas ni menos, el Star System?


¿Qué te ha parecido la película?

Noticias del gran mundo

6

Puntuación

6.0/10

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