64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘A pesar de la niebla’: Paskaljević a la deriva

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
A pesar de la niebla
 
Goran Paskaljević es uno de los principales directores cinematográficos de la antigua Yugoslavia que eclosionó en los 90 del pasado siglo con varias películas muy notables que alcanzaron difusión gracias a algunos festivales cinematográficos. Probablemente el que más relevancia tuvo en su prestigio fue precisamente la SEMINCI que además de premiarle en tres ocasiones con el máximo galardón del certamen, programó una retrospectiva y publicó un minucioso libro sobre su obra. Prácticamente todas sus películas han sido presentadas en Valladolid y, a lo largo de los años, hemos asistido con tristeza a la decadencia de su fuerza cinematográfica.
 
Parece ser que cada vez le cuesta más trabajo encontrar financiación por lo que en sus dos últimos largometrajes ha salido de su Serbia natal que es donde mejores obras ha realizado y se ha ido allá donde ha encontrado dinero para rodar. Si viajó a la India para filmar su anterior película Dev Bhoomi (Tierra de dioses), que pasó sin pena ni gloria y no tuvo apenas distribución internacional, ahora Paskaljević firma una película italiana titulada A pesar de la niebla en la que, presuntamente, ha tratado de hacer un alegato contra la xenofobia que inunda Europa.
 
Para ello ha situado a Mohammed, un niño de unos siete años, superviviente del vuelco de una patera, abandonado a su suerte en un país extraño (Italia, evidentemente) cuyo idioma no conoce y perdido en mitad de la noche (y de la niebla) en una carretera rural. El niño en cuestión es encontrado por Paolo (Giorgio Tirabassi) un buen hombre que regresa del trabajo conduciendo y al verlo no sabe qué hacer con él, tras unos segundos de duda, decide llevárselo a su casa para darle ropa seca, comida caliente y algo para bajarle la fiebre. Tras la inicial reticencia de su esposa Valeria (Donatella Finocchiaro) finalmente el niño es acogido e incorporado al hogar familiar que, para más señas, es un nido vacío por la trágica muerte del hijo de Paolo y Valeria a una edad similar a la de Mohammed.
 
El problema es que a Paskaljević se le adivinan las (buenas) intenciones de lo que quiere hacer y nos quiere contar, pero no le sale. El guion tiene tantas fisuras, tantas situaciones inverosímiles y tantos lugares comunes que la posible fuerza argumental se va diluyendo a medida que avanza el metraje. El discurso contra la xenofobia y la exposición del drama de los menores refugiados no acompañados queda anulado por el peso que en la película tiene la historia familiar con el tema central de la pérdida y el duelo por el niño fallecido, y esa película ya nos la contó (y mucho mejor, por cierto) Nanni Moretti en La habitación del hijo.
 
No se me escapa el planteamiento moral que Paskaljević pone encima de la mesa, con su película apela directamente al corazón de cada espectador para que nos respondamos ¿qué haríamos nosotros en el caso de Paolo?, ¿pasaríamos de largo dejando a un niño solo en mitad de la niebla o también nos lo llevaríamos a casa? Es como si quisiera decirnos que no hay ningún mal en la decisión que toma Paolo, y claro que no lo hay, es lo que haríamos cualquiera con un mínimo de humanidad pero al día siguiente habría que tratar de “legalizar” la situación. Paskaljević parece querer plantear soluciones individuales a un problema global. En su historia, Mohammed ha tenido la “suerte” de caer en brazos de dos buenas personas a las que, además, consigue llenar un vacío. Pero ¿es esa la solución al grave problema de los refugiados (especialmente de los menores no acompañados) que acucia a Europa? Dejarlos a su suerte para que caigan en manos de gente de bien como Paolo y Valeria o de depravados sin escrúpulos. Mucha enjundia para tratarlo todo tan a la ligera en una película que se queda muy lejos de la rigurosidad que exigen los temas que pretende abordar.
 
Lo más destacable son, sin duda alguna, las interpretaciones de Tirabassi y Finocchiaro que están francamente bien y otorgan a la película la poca autenticidad que se respira; el resto del reparto se limita a cumplir y, en el caso del niño, a pesar de que tiene encanto, sus limitaciones actorales son demasiado evidentes, hacer películas con niño es muy peligroso (ya lo dijo Hitchcock) y teniendo en cuenta la gran cantidad de tiempo que pasa en plano, tal vez habría sido oportuno un casting un poco más exigente.

4

Puntuación

4.0/10

Un comentario en “64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘A pesar de la niebla’: Paskaljević a la deriva

  • el 24 octubre, 2019 a las 11:52
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    Otra vez la inmigración Norte Africana…Me aburro.

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