CutreCon VII. Crítica de ‘Star Crash, choque de galaxias’: Que la fuerza te acompañe (si te atreves a verla)

Las críticas de Agustín Olivares en la CutreCon VII: Star Crash, choque de galaxias

La segunda proyección de la CutreCon VII fue ni más ni menos que un maratón cósmico compuesto por dos películas de Luigi Cozzi, homenajeado de excepción del festival. La primera de ellas fue Star Crash, choque de galaxias, una aventura sideral muy loca que nos regala momentos psicotrónicos inolvidables para la posteridad.

Pero antes de proyectarla, Carlos Palencia y Vera Montessori saltaron al escenario para continuar con la aventura galáctica que nos presentaron en el Chiquitofest. Recordad: Los marcianos habían hecho contacto con la tierra tras haber descubierto la revolucionaria figura de Chiquito de la Calzada, así que iban a visitarnos a la tierra.

Un espectáculo de luz se proyectó en la pantalla, ¡Los extraterrestres estaban aquí! Pero de repente todo se paró y Montessori nos rompió los esquemas: era mentira, todo era una jugarreta para crear expectación. Los extraterrestres no habían venido, pero habían conseguido traer al alien más querido por todos: Jar Jar Binks. El público se volvió loco, las masas abucheaban al pobre Gungan con deficiencia mental. Pero entonces apareció Cacaman, la mascota de CutreCon, y persiguió a Jar Jar machete en mano hasta que este desapareció del escenario. Ya veremos que más aventuras nos trae esta cutre película.

Sigamos con Star Crash, choque de galaxias. Según Filmaffinity, la película nos presenta a Stella Star y Akton, dos contrabandistas perseguidos por la policía interespacial. Tras toparse con una nave abandonada en la que encuentran a un moribundo superviviente, son atrapados y condenados a pasar el resto de sus días en prisión. Sin embargo, pronto serán excarcelados y reclutados por el Emperador para que lleven a cabo una misión relacionada con la nave que encontraron…  Al leer la sinopsis parece que la película tenga sentido, pero no os dejéis engañar: Star Crash, choque de galaxias es el despropósito padre.

Las interpretaciones son demenciales. Caroline Munro, en el papel de Stella Star, parece estar totalmente perdida. A ratos se encuentra, pero enseguida se vuelve a perder. Es demencial su actitud despreocupada frente a situaciones mortales, al igual que la de su compañero Akton, interpretado por Marjoe Gortner. La dirección de actores brilla por su ausencia, aunque es comprensible tras el visionado de Fantasticozzi, documental centrado en la figura del director. Pero a esto ya llegaremos en próximas publicaciones. Mención especial merece Christopher Plummer, que aguanta como un campeón la cantidad de mamarrachadas que le dicen y que tiene que decir.

Los efectos especiales son para arrancarse los ojos. El stop motion es muy torpe, se ven numerosos cables y railes, los juegos de perspectiva son fatales. ¡Si ni siquiera se molestaron en pintar las maquetas! Una maravilla.

Los toques explotation no podían faltar. Hay referencias a películas como 2001: Una odisea en el espacio, Jason y los argonautas, Simbad… y, por supuesto, Star Wars. En ese caso quisieron “homenajearla” tanto que pese a haber un solo sable láser, éste cambia de color, del azul al verde, indistintamente.

Aunque el momento psicotrónico absoluto viene cuando los buenos lanzan misiles a los malos. Unos misiles enormes, dorados, bien hermosos, que anticipan una explosión de aupa. Llegan a la nave enemiga, hacen contacto con las vidrieras del hall, las rompen y aterrizan con relativa suavidad. Pero no explotan. En lugar de eso se abren y de dentro salen… ¡Cuatro soldados! ¡OMG, esto sí que es un giro inesperado! Aquí la sala se vino abajo y el público estalló en aplausos y ovaciones. ¡Una locura!

La música de John Barry es de lo poco hecho con sentido común. Algunos de los pasajes están compuestos con muy buen gusto, tanto que el compositor rescató el tema de Stella Star y lo metió en Memorias de África, ¡y ganó un Oscar con ella! Supongo que el paquete completo es importante, y quizá en Star Crash, choque de galaxias no luzca tanto.

Pese a que la película es corta (sobre 90 minutos) llega un punto en el que estás extenuado. Pasan tantas cosas pero tan absurdas que tu cerebro pide una pausa. Pero Cozzi es insaciable y no para de alargar los actos, hasta que al final lo único que deseas es que se acabe ya. Cuando al fin termina te da doble alegría: los buenos ganan y por fin te puedes levantar de la butaca ¡Win-win!

En definitiva, Star Crash, choque de galaxias es perfecta para la CutreCon. Nos reímos un montón, tanto con la peli como con los chascarrillos que soltó el público. Tiene elementos muy originales, pero la falta de ritmo y de vergüenza hace que no sea una buena película para ver solo en tu casa. Necesitas muchos colegas, pizzas y ganas de pasarlo bien.

P.D.: Al finalizar la proyección apareció Cacaman con la cabeza de Jar Jar Binks. Por fin alguien había hecho lo que nadie se había atrevido. El equilibrio vuelve a reinar en la galaxia.

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