Reseña del libro ‘La bestia interior’ de Ángel Sala y Jordi Sánchez Navarro

Las reseñas literarias de Daniel Farriol:
La bestia interior

La bestia interior es un libro coordinado por Ángel Sala y Jordi Sánchez Navarro, que cuenta también con aportaciones escritas de Lluís Rueda, Violeta Kovacsics, Marta Torres, Diego López-Fernández y Mike Hostench. A través de sus páginas se nos invita a explorar, desde distintas vertientes, el tratamiento que se ha hecho en el cine de la licantropía, el bestialismo y otras monstruosidades que habitan en el interior del ser humano. La primera edición del libro salió a la luz en Octubre de 2021, publicado por la editorial Hermenaute. Su presentación oficial se realizó dentro del marco del Festival de Sitges 2021 que precisamente tenía al «hombre lobo y la bestia interior» como leitmotiv para ese año.

Los aniversarios del lobo

La bestia interior, hydes, licántropos y otras figuras teriantrópicas en el imaginario audiovisual, es un fascinante recorrido por el origen de la mitología del hombre lobo y su conexión con otras figuras del fantástico que igualmente nos sirve para realizar un exhaustivo repaso a los grandes títulos cinematográficos que durante décadas mantuvieron vivo el aullido nocturno. Tomando como excusa inicial la coincidencia de varios aniversarios relacionados con el tema del hombre-bestia del libro, los críticos y divulgadores Ángel Sala y Jordi Sánchez Navarro, coordinan una serie de textos de diversa índole para adentrarse desde todas las perspectivas imaginables en los mundos nocturnos y lunáticos de la entrañable bestia.

Esos aniversarios citados llevaron a conmemorar en 2021, los 90 años del estreno de El hombre y el monstruo (Robert Mamoulian, 1931); 80 años de El hombre lobo (George Waggner, 1941); 50 años de La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971); y 40 años de la trilogía ochentera más peluda formada por Aullidos (Joe Dante, 1981), Un hombre lobo americano en Londres (John Landis, 1981) y Lobos humanos (Michael Wadleigh, 1981). De todas esas icónicas películas y muchas otras se habla extensamente en las páginas del libro, pero también nos lleva a abarcar otros aspectos del mito que van mucho más allá del recordatorio nostálgico o de cuál ha sido su representación en el celuloide.

El lobo Hyde que llevamos dentro

Tras un breve prólogo titulado «En el interior de la bestia» donde Sánchez Navarro desgrana el contenido posterior que hallaremos en el libro, La bestia interior se divide en los siguientes capítulos suscritos por distintos autores que iremos destripando poco a poco como haría el bueno de Jack en el Londres victoriano: «Los múltiples rostros del señor Hyde», «El aullido interior», «Lunas de sangre para un renacer del mito», «De pelo en pechos», «El lobo feroz», «El carnaval de las bestias», «El origen de la bestia», «Yo fui un hombre lobo adolescente» y, el epílogo, «Una última bala de (nitrato de) plata».

En el primer capítulo, «Los múltiples rostros del señor Hyde. El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde y sus adaptaciones como base científico-literaria del cine de licántropos», el propio Sánchez Navarro acomete una asombrosa disertación teórico-filosófica que busca demostrar cómo la novela escrita por Robert Louis Stevenson sobre la dualidad del ser humano, así como sus posteriores adaptaciones cinematográficas, son la base principal sobre la que se sustenta el desarrollo posterior de la mitología transformadora del hombre lobo. Para ello se hace una jugosa comparativa entre la disgregación de personalidad de Jekyll y Hyde, con el doble dostoievskiano y los doppelgänger de Saramago o Poe, fuentes de inspiración directas para la lucha interior del hombre y su bestia interior, ese desdoblamiento esquizofrénico ligado a la licantropía como un elemento de sufrimiento ante el audescubrimiento de nuestro lado oscuro, salvaje y de sexualidad reprimida. 

Lo prohibido vs. la maldición

El siguiente capítulo de La bestia interior es «El aullido interior. Raíces populares del hombre lobo y su ampliación mitológica a través del cine de terror de la Universal», escrito por Lluís Rueda. El crítico retrocede hasta Licaón y las leyendas populares de distintos rincones del planeta para profundizar en las raíces antropológicas del mito del licántropo para, posteriormente, realizar una análisis pormenorizado de cómo el cine a lo largo del tiempo ha ido transformando las claves por las que se regían esas historias equiparándolas a los nuevos tiempos, vinculando en su análisis la propia idiosincrasia mental del asesino o del psicópata a la naturaleza de la bestia velluda.

El tercer capítulo «Lunas de sangre para un renacer del mito. La influencia y contradicción de Aullidos y Un hombre lobo americano en Londres«, escrito por Ángel Sala. En efecto, se trata de acercarse con más detalle a la importancia capital que tuvieron estas dos películas que confluyeron en un mismo año de exhibición para resucitar la licantropía de un largo letargo cinematográfico. Y lo más curioso es que lo hicieron desde perspectivas dispares y casi antagónicas que, por un lado, daban continuidad a la tradición del mito y, por otro, abrían nuevas vías de exploración para los cineastas que vendrían después. El placer de lo prohibido versus el sufrimiento de la maldición, dos formas de entender nuestro yo más salvaje.

Feminismo y canibalismo

La bestia interior continúa con el capítulo «De pelo en pechos» escrito por Violeta Kovacsics. Se trata de una reformulación del mito de la bestia desde una mirada de género, desdibujando las líneas que a menudo separan la masculinidad del lobo de la feminidad asociada con lo felino. Desde Crudo (Julia Ducournau, 2016) y Batman vuelve (Tim Burton, 1992) hasta Los buenos modales (Marco Dutra y Juliana Rojas, 2017) y Los niños lobo (Mamoru Hosoda, 2012), resaltando asimismo la inevitable importancia e influencia de tres películas en el desarrollo de la bestialidad femenina como son La mujer pantera (Jacques Tourneur, 1942), su sexualizado remake El beso de la pantera (Paul Schrader, 1982) y la que yo mismo considero como precursora de toda la ola feminista del cine fantástico actual Ginger Snaps (John Fawcett, 2000).

El quinto capítulo «El lobo feroz. Imágenes teriantrópicas e imaginario fabulador», escrito por Marta Torres, nos invita al universo de los cuentos infantiles (a veces tan terribles como los relatos para adultos) como una parte indispensable para entender la evolución del mito del hombre-lobo. «Caperucita roja» y «La bella y la bestia» son dos ejemplos de tradición secular que ha ido mutando en sus distintas versiones desde la transmisión oral hasta su traslación a la gran pantalla. La periodista realiza una tesis sobre la separación de psique y cuerpo para definir la naturaleza de nuestra bestia interior más allá del maquillaje peludo que mostremos a los demás bajo la luz de la luna y luego amplía su apuesta mediante una perversa indagación del canibalismo en el cine.

La regresión monstruosa y el legado de Waldemar Daninsky

El siguiente capítulo de La bestia interior es «El carnaval de las bestias. De zoantropías atípicas y feéricas, y de metamorfosis traumáticas», escrito nuevamente por Ángel Sala, es un texto que nos lleva a un zoofílico paseo por el cine que conecta la bestia-lobo con otras mutaciones antropomórficas, vinculando lo monstruoso con una regresión de lo humano hacia sus pulsiones más primarias a través de un doloroso proceso de metamorfosis física. Iremos desde «La isla del Doctor Moreau» de H.G. Wells hasta Un viaje alucinante al fondo de la mente (Ken Russell, 1980), aunque de todas las criaturas citadas yo nunca olvidaré el trauma que me produjo ver de niño por televisión Sssssss: Silbido de muerte (Bernard L. Kowalski, 1973), en la que un hombre era convertido paulatinamente en serpiente mediante el experimento llevado a cabo por un mad doctor.

El séptimo capitulo es «El origen de la bestia» de Diego López-Fernández que nos propone un fascinante repaso del Fantaterror español centrado en la figura de Waldemar Daninsky, el hombre lobo popularizado por Jacinto Molina/Paul Naschy. Se trata de un repaso pormenorizado a todas las películas protagonizadas por el spanish wolf más internacional con breves reseñas de todas ellas y que nos hacen entender en toda su inmensidad la importancia que tuvo para nuestro cine, en especial para el fantástico y el terror, algo que no deberían olvidar las nuevas generaciones de pequeños lobeznos cinéfilos.

Adolescencia bestial

El último capítulo de La bestia interior es «Yo fui un hombre lobo adolescente», escrito por Mike Hostench. Se trata de un divertido acercamiento en primera persona a la influencia del lobo durante la etapa adolescente. Un recorrido a ritmo de rock’n’roll en el que tienen cabida innumerables referencias a la cultura pop que marcó a toda una generación. Cine, cómics, música, ropa, peinados… y esa actitud de rebeldía consubstancial a una etapa de cambios físicos y mentales por la que todos hemos pasado. El hombre lobo adolescente como forma de vida con la película Yo fui un hombre lobo adolescente (Gene Fowler Jr., 1957) como experiencia iniciática, filme que protagonizaba un jovenzuelo Michael Landon mucho antes de convertirse en el gurú celestial de las sobremesas televisivas. Es un texto de contenido tan ameno como ilustrador para adentrase de lleno en un universo gobernado por la Serie B y el rockabilly.

Como vemos, en el libro tienen cabida todo tipo de textos que van desde el análisis teórico hasta el aspecto más recreativo, pero siempre bajo un riguroso acercamiento al mito del licántropo que se lee con tremendo gusto y que encandilará tanto a los seguidores del monstruo peludo como a los lectores más escépticos con el cine de género.

25 películas para entender a la bestia

Finalmente, el libro se cierra con un jugoso listado en orden cronológico, con su correspondiente reseña crítica, de 25 títulos esenciales seleccionados con mimo por los coordinadores Ángel Sala y Jordi Sánchez Navarro sobre la temática de La bestia interior y bajo el epílogo «Una última bala de (nitrato de) plata». Tras leer el libro seguro que te apetecerán unas sesiones de cine casero para repasar la evolución que ha tenido el hombre lobo en el cine. Estos títulos son:

El hombre y el monstruo (Robert Mamoulian, 1931); El lobo humano (Stuart Walker, 1935); El hombre lobo (George Waggner, 1941); Yo fui un hombre lobo adolescente (Gene Fowler Jr., 1957); La maldición del hombre lobo (Terence Fisher, 1960); El gato negro (Kaneto Shindô, 1968); El bosque del lobo (Pedro Olea, 1970); Lokis: Rekopilis doctora Wittenbacha (Janusz Majewski, 1970); La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971); La bestia (Walerian Borowzyck, 1974); Nazareno Cruz y el lobo (Leonardo Favio, 1975); Wolf Guy (Kazuhiko Yamaguchi, 1975); El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina, 1980); Aullidos (Joe Dante, 1981); Un hombre lobo americano en Londres (John Landis, 1981); Lobos humanos (Michael Wadleigh, 1981); El beso de la pantera (Paul Schrader, 1982); Con la bestia dentro (Philippe Mora, 1982); En compañía de lobos (Neil Jordan, 1984); Feroz (Manuel Gutiérrez Aragón, 1984); Miedo azul (Daniel Attias, 1985); Lobo (Mike Nichols, 1994); Luna maldita (Eric Red, 1996); Ginger Snaps (John Fawcett, 2000); y El hombre lobo (Joe Johnston, 2010).


¿Qué te ha parecido el libro?

La bestia interior

8

Puntuación

8.0/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
A %d blogueros les gusta esto: