Crítica de ‘La posesión de Grace’: Exorcismo en primera persona

Las críticas de Daniel Farriol:
La posesión de Grace
 
La posesión de Grace (Grace: The Possession) es un filme de terror canadiense dirigido por Jeff Chan (Código 8, Plus One). El propio director co-escribe el guion junto a Chris Pare y Peter Huang. La historia se centra en Grace, una estudiante de 18 años que se muda a la universidad sin haber probado el alcohol, las drogas y el sexo. Un día, algo oscuro se apodera de ella, y su actitud cambia de forma radical. Está protagonizada por Alexia Fast (The Ninth Passenger, Last Kind Words), Lin Shaye (La maldición (The Grudge), Insidious: La última llave), Daniel Arnold, Natasha Burnett, Madeleine Arthur (Color Out of Space, Snowpiercer: Rompenieves), Alexis Knapp, Margot Berner y Joel David Moore. La película se estreno en España directamente en DVD el día 12 de Junio de 2015 sin pasar por cines. Puedes verla en Netflix desde el día 1 de Agosto de 2021.

Terror en cámara subjetiva

La posesión de Grace es una modesta película canadiense de terror perteneciente al subgénero de posesiones demoníacas. Lo más (único) original que tiene es que está rodada casi íntegramente de forma subjetiva, es decir, la cámara son los ojos de la protagonista. Este planteamiento es deudor de estilo found footage con la salvedad de que aquí no se necesita a un personaje que esté constantemente grabando con una cámara todo lo que sucede a su alrededor, algo que muchas veces cuesta justificar de forma creíble dentro de la acción de las películas de ese subgénero.
 
De todas formas este recurso o “truco” acaba siendo también un lastre en la narrativa de la película. Lo que en un principio se muestra como algo curioso y novedoso acaba terminando con nuestra paciencia por agotamiento. La experiencia no logra ser más inmersiva por el solo hecho de colocar al espectador en el interior del personaje protagonista, como si de un videojuego shooter se tratase, es más, considero que tras los primeros minutos acaba siendo tan contraproducente que se crea una mayor distancia con el sufrimiento del personaje. No es tanto un problema de puesta en escena si no de un guion que la justifique.
 

Grace vs. Carrie

La posesión de Grace nos cuenta la historia de una joven que al cumplir la mayoría de edad se marcha del pueblo a la Universidad para alojarse en el campus. Es una chica ingenua e inocente que nunca ha probado el alcohol, las drogas ni el sexo. Proviene de una familia muy católica y su abuela le somete a un control estricto para que no se descarríe con las tentaciones que puede encontrar en su nueva vida. De hecho, la madre murió en el parto y la considera una pecadora que sucumbió a la lujuria de la carne, algo que no puede permitir que le ocurra a su nieta. Como vemos, la relación con la abuela recuerda bastante a Carrie (Brian De Palma, 1976), pero aquí ni siquiera se sabe sacar partido a esa educación asfixiante basada en el castigo corporal y las prohibiciones moralistas.
 
La primera media hora de película transcurre en el entorno universitario con todos los tópicos que puedan venirte a la cabeza. Son momentos que sirven para describir el despertar sexual de la chica al mismo tiempo que empiezan a sucederle extraños sucesos que perturban la convivencia con sus nuevos amigos. Ahí hay una disyuntiva interesante ya que existe la duda de si la posesión demoníaca es real o solo producto de la mente perturbada de la chica. Seguimos en visión de cámara subjetiva así que solo veremos el rostro de la actriz Alexia Fast, que interpreta a Grace, cuando se topa con su reflejo en un espejo (algo que pasa habitualmente). Los espejos también son utilizados para ofrecer un par de sustos de manual jugando con la distorsión de la imagen.

La abuela y los curas

Sorprende que tras el primer acto se abandone el campus y (casi) no vuelvan a aparecer ninguno de los personajes que hasta entonces creíamos iban a ser importantes dentro de la historia. Esa ruptura del espacio es un poco desconcertante y empieza a evidenciar la falta de rumbo que posee el guion. Ya en el pueblo natal se ahonda en la relación con la abuela y en su religiosidad mal entendida. Por suerte, la malvada mujer está interpretada por Lin Shaye, la carismática vidente y parapsicóloga de la saga Insidous, lo que aporta un plus necesario para que no desfallezcamos durante los momentos más soporíferos. 

La historia de La posesión de Grace continuará por derroteros bastante absurdos con la implicación de clérigos libidinosos y algunas apariciones demoníacas arbitrarias con la única intención de animar el cotarro. Si buscas pasar miedo siento decirte que no hay ni un solo momento en la película que resulte inquietante. Y eso que la idea de la toma subjetiva podía haber servido para ofrecer imágenes originales como cuándo se nos practica un exorcismo en primera persona. La posesión de Grace es un producto de Serie B que nunca despega por culpa de un guion mal ejecutado que no profundiza en nada de lo que pone sobre la mesa. La única razón para hacer el esfuerzo de acercarse a esta película es comprobar las posibilidades narrativas que había en utilizar el punto de vista subjetivo en el subgénero de posesiones.  


¿Qué te ha parecido la película?

La posesión de Grace

5

Puntuación

5.0/10

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