Crítica de ‘Siervos‘: Notable puesta en escena para un drama austero

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
Siervos

Siervos es el segundo largometraje del cineasta Ivan Ostrochovský, que ganó el premio a la Mejor Dirección en la 65ª Edición de la SEMINCI de Valladolid, y ofrece una nueva mirada sobre las relaciones que, durante la etapa comunista, mantuvieron la Iglesia Católica y el régimen. Con un estilo clásico que nos traslada al más puro cine negro de los años 40 y 50, se presentó mundialmente en competición en la Berlinale y continuó su recorrido por festivales internacionales como el de Estocolmo, Montreal, Gante, Valladolid o Sevilla. La película se estrena en cines de España el 28 de mayo de 2021 de la mano de Karma Films.

Una historia muy real

Siervos parte de un episodio real: el director tenía un amigo que había estudiado en el seminario en el que se desarrolla la trama, donde la mayoría de los seminaristas secundaron una huelga de hambre que se plasma en la película, y consideró que aquel evento podía aportar un punto de vista nuevo sobre el régimen comunista.

La película transcurre en el año 1980 en un seminario checoslovaco. Michal y Juraj son dos jóvenes estudiantes de Teología que deben decidir si colaborar con el régimen comunista para evitar problemas o por el contrario defender sus convicciones aunque eso suponga verse sometidos a las presiones de la policía secreta. Tensión e intrigas policíacas van de la mano en este thriller ambientado en una Checoslovaquia bajo el régimen comunista totalitario.

Un tema poco tratado en el cine

Ostrochovský trata el tema de la colaboración entre la Iglesia Católica y los regímenes comunistas, que hasta ahora no se había tocado apenas en el cine, y ésto supone sacar a la luz la organización Pacem in Terris, una sociedad creada por el régimen en el seno de la propia Iglesia con el fin de ejercer el control y que, para el director, representa un cisma en el seno de la propia institución.

Este proyecto se ha sacado adelante rodando en un seminario y, junto a los actores no profesionales, en el reparto figura el célebre actor Vlad Ivanov, un actor conocido por el público que como de costumbre destaca entre el elenco como el Doctor Iván. Por otro lado, la historia gira alrededor de los estudiantes interpretados por Samuel Skyva y Samuel Polakovic. Todos ellos han ayudado a que cobre vida el guion, escrito en colaboración con Rebecca Lenkiewicz, convirtiendo esta historia en un relato identificable para todo el mundo y más allá de sus fronteras.

Siervos no tiene la intención de mostrarnos un retrato histórico completo de los eventos acontecidos en 1980, y evita los artilugios de la narración convencional, pues Ostrochovský prefiere mostrarnos todo como si de un observador distante se tratara viendo los devenires de los seminaristas y su forma de afrontar la situación.

Un estilo muy propio y personal

La película consigue con éxito un aspecto similar a Ida de Pawel Pawlikowski, situándo la religión dentro de un contexto represivo, y logrando el director de fotografía Juraj Chlpík crear imágenes frías y con una relación de aspecto de 4:3 para atrapar a los personajes en su interior. Cada decisión artística parece elegida para separar sutilmente la línea que separa la Iglesia y el Estado, dejándonos la duda sobre el lado del que está cada personaje central.

Las imágenes en blanco y negro incrementan la atmósfera oscura conseguida gracias a su fotografía, con algunas escenas ambientadas entre las cuatro paredes del seminario que crean un clima claustrofóbico como metáfora del sistema opresivo bajo el que viven los clérigos. La elección de localizaciones es sorprendente, con algunos planos cenitales en patios de reducidas dimensiones, así como una escena en la que los seminaristas se lanzan bolas de nieve con una cuidada iconografía, dando como resultado imágenes que eclipsan la narrativa.

Siervos se arriesga a alejarse de la fotografía que acostumbra a emplearse en películas de época, no ajustándose al tipo de enfoque estilístico establecido en películas históricas, y consigue sobresalir sobre todo en este aspecto, pero a pesar de su corta duración se recrea en exceso en algunas secuencias provocando cierta sensación de desasosiego ante la falta de ritmo, lo que descompensa y desmerece el notable esfuerzo del departamento de arte.


¿Qué te ha parecido la película?

Siervos

6

Puntuación

6.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: