Crítica de ‘Los Estados Unidos contra Billie Holiday’: La tortuosa vida de Lady Day

Las críticas de Daniel Farriol:
Los Estados Unidos contra Billie Holiday
 
Los Estados Unidos contra Billie Holiday es un biopic sobre la famosa cantante de jazz dirigido por Lee Daniels (El mayordomo, Precious). El director también co-escribe el guion junto a Suzan-Lori Parks (Genius, Sueños de Libertad), basándose en el libro escrito por el periodista Johann Hari “Chasing The Scream: The First And Last Days Of The War On Drugs”. Narra la vida y carrera de la legendaria Billie Holiday. La historia se centra en los años de persecución que sufrió por parte del Departamento Federal de Narcóticos de Estados Unidos que utilizó su adicción a las drogas para intentar eliminarla de la escena artística por considerarla un peligro para la estabilidad social de la nación. Está protagonizada por Andra Day, Trevante Rhodes (A ciegas, Predator), Natasha Lyonne (Muñeca Rusa, Antibirth), Da’Vine Joy Randolph (Cómo sobrevivir en un mundo material (Kajillionaire), Garrett Hedlund, Rob Morgan, Tone Bell y Evan Ross. La película está distribuida por eOne Films y se ha estrenado en España el día 31 de Marzo de 2021.
 

El retrato errático de una mujer compleja

Siempre es arriesgado afrontar un biopic. Hacer una película biográfica sobre una figura destacable dentro de la historia colectiva está condicionado a los recuerdos que tenemos de ella. A menudo se tiende a romantizar la visión del personaje o se olvidan sus sombras y defectos. En otras ocasiones, se tiende a magnificar su verdadera importancia, creando una especie de glorificación de los hechos narrados. No sucede eso en Los Estados Unidos contra Billie Holiday. Se afronta sin tapujos alguno de los pasajes más oscuros relacionados con la cantante, sin embargo, el acercamiento que hace el director Lee Daniels no puede ser más errático e inconsistente. 
 
Estamos ante una película que quiere ser demasiadas cosas a la vez. Billie Holiday, además de tener una voz particularísima, poseía una personalidad compleja y llena de contradicciones que el director de la azucarada Precious no sabe captar en toda su intensidad. Y mira que lo intenta por el camino más fácil, el del efectismo. A lo largo de 130 minutos explora cada uno de los recovecos de la carrera de la cantante y los amontona con imágenes desordenadas y caóticas. Hay espacio para el drama y para la comedia. Para mostrar su talento e influencia musical, pero también su adicción a las drogas y el alcohol. Nos muestra su agitada vida sexual y sentimental, así como su capacidad autodestructiva en esas relaciones. Y todo eso, mientras esboza un relato de épica activista contra las autoridades gubernamentales. Hay mucho de cierto en todo lo que se cuenta, pero al director le sucede lo mismo que en El mayordomo, quiere abarcar más de lo que puede y queda desbordado en su ambición narrativa.  
 

A sus pies, Andra Lady Day

No todo es malo en Los Estados Unidos contra Billie Holiday. La presencia de la cantante Andra Day interpretando a Lady Day es todo un acierto y un verdadero descubrimiento para el cine. Su trabajo es tan visceral como sensible. Está tan lleno de matices que resplandece en cada uno de los planos. Ella es la película. Se coloca en la piel de Billie Holiday y se atreve, incluso, a interpretar un repertorio de canciones icónicas con su propia voz. El resultado es fascinante. Andra Day asombra encima del escenario, pero también cuando debe lidiar con los vaivenes emocionales de su personaje. El director saca partido a la parte musical y a la reconstrucción escénica de los conciertos en vivo. Le otorga el protagonismo a la actriz y eso beneficia a todas esas secuencias. 

Funciona mucho peor todo lo que envuelve a la ambigua relación sentimental de Billie con el Agente Federal Jimmy Fletcher, interpretado por un sosainas Trevante Rhodes. En general, esa parte está bastante mal contada y nunca consigue que nos interese lo más mínimo. Queda bastante poco definida la necesidad autodestructiva que tiene la cantante derivada de un pasado traumático y que canaliza a través de distintas relaciones abusivas. Para ello se esbozan algunos elementos sueltos con una eficaz escena en flashback, pero en general Lee Daniels tiene prisa por desgranar todos los asuntos paralelos de manera impostada y sin equilibrar bien el tono. Hay momentos que rozan lo grotesco.

La fruta más extraña y amarga

La subtrama que sirve como eje principal para este biopic es la persecución que sufre la cantante por parte de Harry J. Anslinger de la Oficina Federal de Narcóticos. Su cruzada contra la diva del jazz la condujo a la cárcel durante ocho meses por posesión de heroína. Solo fue un disfraz de sábana blanca bajo el que se ocultaba el racismo institucional que la acosaba. Aún se conservan coletazos que mimetizan algunas decisiones judiciales de aquella época, por eso no es casualidad que en los últimos años encontremos gran cantidad de películas y series que han normalizado hablar del pasado como símil para retratar el racismo en la actualidad. Como ejemplo de referencia tenemos la antología Small Axe (Steve McQueen, 2021).

La reivindicación social de Los Estados Unidos contra Billie Holiday se concentra en la desgarradora canción “Strange Fruit” de Billie Holiday que luego interpretarían otras cantantes como Nina Simone. La letra nos habla de forma metafórica sobre el fruto amargo que cuelga de los árboles. En realidad se está refiriendo a los cadáveres de personas de raza negra que eran torturados y linchados por hombres blancos. Era un tema que se consideraba demasiado subversivo y por eso se intentaba prohibir que interpretase esa canción con la excusa de que podía alentar posibles disturbios por parte de la comunidad afroamericana.

Como vemos, Los Estados Unidos contra Billie Holiday está llena de temas interesantes que podían haber convertido esta biografía en un viaje apasionante por la vida de un mito del jazz. Al tiempo era una oportunidad para hacer un recorrido por la historia de un país y sacar a relucir todas sus vergüenzas. Sin embargo, el guion no encuentra la manera de conjugar todos esos elementos y termina siendo una película telefilmera bastante decepcionante. No está a la altura del personaje. La suerte es que Andra Day está soberbia y consigue que no despeguemos los ojos de la pantalla durante cada una de sus apariciones. Solo por ella, merece la pena ver la película.

 

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Los Estados Unidos contra Billie Holiday

5.8

Puntuación

5.8/10

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