Ciclo Billy Wilder: ‘Curvas Peligrosas’ (1934)

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: Curvas Peligrosas

Debe quedar claro desde el principio que si nos estamos ocupando de esta película es única y exclusivamente porque es la primera película dirigida por Billy Wilder. De esta premisa podría desprenderse la idea de que Curvas Peligrosas es una mala película, y mala, lo que se dice mala, no es, pero indudablemente nadie se habría preocupado de recuperarla, emitirla por televisión y mucho menos editarla en DVD y ponerla a la venta si Billy Wilder no hubiera desarrollado la magistral carrera cinematográfica que posteriormente realizó. Es decir, Curvas Peligrosas es una curiosidad, una anécdota que gracias a sus escasos 77 minutos y a un ritmo más que aceptable se ve sin desagrado y probablemente se olvide sin que deje un gran poso.
En realidad, se trata de una codirección de Wilder junto Alexander Esway, director de origen húngaro cuya filmografía restante no ha trascendido con demasiado peso, juntos dirigieron un guión escrito por el propio Wilder, H.G. Lustig y Max Kolpé. 
Técnicamente estamos ante una película un tanto arcaica, no ya porque la copia que ha sido editada en DVD no sea demasiado buena, de hecho en la propia carátula piden disculpas por ello y justifican su edición “por su interés histórico y su rareza”, (eso sí, cobran quince euros por comprarla como si se tratara de una magnífica copia con imagen y sonido restaurado) sino porque el montaje es un tanto rudimentario y la torpeza de algunas secuencias hace que a menudo parezca que estemos ante una película muda más propia de dos décadas antes que de los años 30.
El personaje central es Henri Pasquier, interpretado (es un decir) con más pena que gloria por Pierre Mingand. Se trata de un hijo de papá, consentido, maleducado y acostumbrado a llevar una vida disoluta a cuenta de su padre hasta que éste decide “cortarle el grifo” para que se gane la vida por sí mismo trabajando como cualquier persona honrada. Lejos de este objetivo paterno, Henri se incorpora a una banda de malhechores que se dedica a robar coches, pintarlos, cambiarles la matrícula y venderlos a gente con pocos escrúpulos. 
Es en esta banda de delincuentes donde algunos de sus integrantes nos ofrecen divertidos papeles secundarios que lejanamente pueden hacernos pensar en posteriores películas del gran Wilder. Son divertidos y están bastante bien construidos los personajes del hombre de los cacahuetes (Paul Velsa) y de Le Zebre, el disparatado hombre del traje a rayas interpretado por Jean Wall. Tampoco falta, claro está, “la chica” Jeannette (olvidable Danielle Darrieux) que pronto se enamora de Henri proporcionando el toque romántico a esta historia de gangsters.
Aunque a lo largo de toda la película, Henri parece sentirse cómodo en su nueva vida delictiva y nada en la interpretación de Pierre Mingand nos haga pensar que siente algún tipo de arrepentimiento, el desenlace de la historia nos llevará a una suerte de final moralizante que no puede sustentarse sobre la narración precedente. Esto puede hacernos dudar sobre si nos encontramos ante un guión endeble, unos actores torpes o una imposición de la productora que quería ante todo ese final ejemplarizante. Lo más probable es que las tres razones sean ciertas, desde luego el guión no es digno de llevar la misma firma que el de cualquiera de sus otros filmes. La pareja de actores protagonista son intérpretes muy endebles y no llegamos a saber absolutamente nada de sus personajes salvo aquello que explícitamente se nos muestra con imágenes; y de la productora francesa nada sabemos pero es verosímil que antepusiera el final feliz a la consistencia de la historia. Acaso la mayor virtud de Curvas Peligrosas sea su falta de pretensiones y su valentía a la hora de filmar en exteriores mostrándonos planos de París que se adelantan tres décadas a los Godard, Truffaut, etc. de la Nouvelle Vague. 
Afortunadamente Wilder emigró a Estados Unidos donde consiguió trabajo como guionista en la Paramount y también por fortuna, allí le hicieron la vida imposible al Wilder guionista con lo que rompió su promesa de no volver a dirigir tras Curvas Peligrosas. A esta promesa rota debemos otras veinticinco películas entre las que se encuentran algunas de las mayores obras maestras de la historia del cine.
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La película ha sido editada en España por Side Street Collector´s Pictures, en una colección llamada “Noir Side Street”. Se trata de una edición bastante simple y la copia es de pobre calidad, de hecho, en la parte posterior de la carátula puede leerse: “Aviso: A pesar de nuestros esfuerzos, no hemos podido corregir todos los defectos (rayas y breves cortes en el sonido y las imágenes) que presentaba la copia original de esta película. Si bien, por su interés histórico y su rareza hemos elegido mostrárosla a pesar de estas imperfecciones.” Se agradece la sinceridad, podrían tomar nota otros. No tardará en estar descatalogada, pero todavía pueden encontrarse copias a la venta. 
Características del DVD:
  -Contenido: 1 Disco.
  -Imagen: Fullframe 4:3. Blanco y negro.
  -Audio: Mono. Francés.
  -Subtítulos: Castellano.
  -Duración: 77 minutos.

Contenido Extra: 
  -Filmografía Billy Wilder.
  -Libreto (Historia de la película ilustrada)

Crítica perteneciente al ciclo dedicado a Billy Wilder, cuyo índice podéis encontrar aquí.

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