Como curiosidad, el personaje principal, Martin McFly, fue inicialmente interpretado por Eric Stoltz, pero diferencias de todo el equipo con el actor, hicieron que se contratara a Michael J. Fox para el papel, y éste no lo desaprovechó, pues ciertamente siempre será asociado a esta trilogía. De las tres entregas, la primera es la clásica, y más conocida, pero es la segunda la más desarrollada en los aspectos paradójicos de los viajes en el tiempo, llegando a ser un poco confusa en algunos momentos. La tercera, más ligera, y sin tanto salto en el tiempo, aunque agradable de ver, es quizás la menos conseguida, aunque no por ello es menos divertida.
Pero si Regreso al Futuro nos ofrece una divertida perspectiva de viajes en el tiempo con paradojas que se superponen y personajes entrañables, la otra trilogía por excelencia de máquinas, viajes en el tiempo, y sagas, es de todo menos divertida y familiar: Terminator. Con un argumento infinitamente más oscuro y sangriento, nos muestra el hipotético futuro en que una I.A., encargada de la defensa estratégica de los Estados Unidos adquiere conciencia de sí misma y desencadena un ataque nuclear contra la humanidad. Y, al igual que Regreso al Futuro sólo cobra sentido con Michael J. Fox, hablar de un terminator es hablar de ÉL: Arnold Schwarzenegger. Después de su primer éxito con Conan, fué Terminator el que le dió fama mundial, y le asentó en el imaginario colectivo, aunque le encasilló en el papel incluso hasta la actualidad (incluyendo su periodo como gobernator). Los sólidos efectos especiales, un guión sólido y una dirección bastante buena, con James Cameron demostrando su buen hacer a los mandos del proyecto, se combinaron para crear unas películas oscuras, repletas de acción, pero a la vez, de sórdidos presagios, disparos, tensión, y por detrás, un argumento construido en torno a viajes en el tiempo, y la posibilidad o no de evitar el futuro, o de tener o no paradojas temporales.En la próxima entrega, hablaremos de dos películas, relativamente recientes, una divertidísima, y la otra un clásico del cine bélico «what-if».
Descubre más desde No es cine todo lo que reluce
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
















![Teatro | Crítica de ‘Borde[r]’: Los límites del cansancio cotidiano](https://i0.wp.com/noescinetodoloquereluce.com/wp-content/uploads/2025/10/border1.jpg?resize=218%2C150&ssl=1)










