Crítica de ‘El País de los Sueños‘: Afrontando la pérdida y el dolor con imaginación

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
El País de los Sueños

Una niña descubre un mapa secreto que la conduce a un mundo fantástico donde, acompañada de un excéntrico forajido, atraviesa los sueños y huye de las pesadillas, con la esperanza de poder volver a ver a su difunto padre. El País de los Sueños está dirigida por Francis Lawrence (Soy leyenda, Los juegos del hambre: En llamas, Los juegos del hambre: Sinsajo), guionizada por David Guion y Michael Handelman (Noche en el museo, Noche en el museo: El secreto del faraón) y cuenta con producción de Peter Chernin, Jenno Topping, David Ready y Francis Lawrence. Protagonizada por Marlow Barkley, Jason Momoa, Kyle Chandler y Chris O’Dowd, en el reparto de la película también figuran Weruche Opia, India de Beaufort y Humberly González. La película se estrena en Netflix el 18 de noviembre de 2022.

Un viaje a un mundo de ensueño

El cine de aventuras y fantasía para toda la familia es complicado de hacer, pues supone un reto dado que nunca se sabe cuando una película será lo suficientemente especial como para destacar y arrasar en taquilla. Afrontar dicho reto con un reparto de lujo -encabezado por Jason Momoa-, un nivel de producción digno de grandes taquillazos, y no ir a salas sino directa a Netflix, supone cierta tranquilidad para cualquier cineasta, y si a eso sumamos que la película adapta las tiras cómicas clásicas de Winsor McCay, «Little Nemo in Slumberland» (considerado el primer gran clásico de la historia del cómic), está claro que aún tiene mayores posibilidades de funcionar entre los espectadores de la plataforma.

El País de los Sueños es un viaje a un lugar mágico nunca visto; un mundo de ensueño donde una niña muy precoz llamada Nemo (Marlow Barkley) y su excéntrico acompañante Flip (Jason Momoa) emprenden una aventura increíble. Cuando el padre de Nemo, Peter (Kyle Chandler), desaparece misteriosamente en alta mar, su tranquila vida en el noroeste del Pacífico da un vuelco: tiene que irse a vivir a la ciudad con su tío Phillip (Chris O’Dowd), un hombre bueno aunque exageradamente peculiar.

De día, el nuevo colegio y la nueva rutina son todo un reto para Nemo. Pero por la noche, un mapa secreto que conduce al fantástico País de los Sueños la conecta con Flip, un forajido un poco tosco pero adorable que enseguida se convierte en su compañero y guía. Ella y Flip no tardan en emprender un viaje incomparable, atravesando sueños y huyendo de las pesadillas, durante el que Nemo alberga la esperanza de reunirse con su padre.

Emotivo drama de gran espectacularidad visual

La historia de Nemo es una historia desgarradora de pérdida y dolor, habiendo pasado la mayor parte de su vida en un faro y rodeada de agua junto a su padre, quien ha hecho las veces de padre, madre, amigo y confidente. Pero cuando ella lo pierde, claramente siente como si lo hubiera perdido todo, haciendo todo lo que esté en su mano para volverlo a ver. Todo lo que hará para lograr su objetivo combina lo conmovedor con lo mágico en una historia que fluye como el agua y nos lleva más allá de los límites de la imaginación, con un emotivo simbolismo al comenzar a dormir más para permanecer en el mundo de los sueños, siendo los sueños una forma de escapar del dolor y de la carga de asumir la perdida.

El País de los Sueños sabe sacar provecho de cada una de las escenas que nos adentra en los diferentes sueños en los que viven peripecias sus protagonistas, pero también se burla de los clásicos sueños que más acostumbran a tener las personas, incluso precisando sus nacionalidades, donde no salen bien parados los canadienses. El apartado visual destaca en algunos de los sueños, especialmente en uno en el que Flip y Nemo bailan con una mujer rodeada de otros bailarines hechos de mariposas que revolotean, o cuando huyen en un camión a través de una ciudad imaginaria de cristal.

Para reflejar estas aventuras con espectacularidad, pero sin perder ritmo narrativo, el director Francis Lawrence sabe aprovechar los recursos de los que dispone para demostrar su saber hacer a la hora de presentar historias donde el apartado visual tenga importancia pero no necesariamente anule la historia. Curiosamente, el director de Constantine, Soy leyenda, Como agua para elefantes o varias entregas de Los juegos del hambre, se aleja de thrillers como Gorrión rojo, que fue su último trabajo en cines, y dirige una película familiar que bien mereciera haber llegado a salas, pudiendo haber arrasado en taquilla en las fechas navideñas, pero que queda relegada a verse en una plataforma de consumo rápido donde muchos espectadores no sacarán todo lo que la película ofrece al no prestarse habitualmente la misma atención en salas que en casa.

Jason Momoa como reclamo

Protagonizada por la joven Marlow Barkley como una dulce niña perdida y una versión con cambio de género del héroe de McCay, Nemo, de 11 años, la película se promociona especialmente por la presencia de Jason Momoa como el forajido Flip, que luce como un fauno vagabundo de Las crónicas de Narnia con gustos parejos a los de Jack Sparrow. Acostumbrados a ver a Momoa en roles de tipo duro, es un soplo de aire fresco ver su capacidad para lucir histriónico y enérgico pero con cierto toque de paternalismo.

Aún siendo Momoa el reclamo, no consigue ensombrecer el gran trabajo que realiza Marlow Barkley en su búsqueda impulsada por el dolor, resultando convincente la protagonista como una joven fuerte y frágil, a la vez, que ha perdido a su padre, y se adentra en un necesario viaje para aprender a sobrellevar la tragedia pero también para madurar. Obviamente no hay nada nuevo en esta parte de la historia, pues se trata de un arco emocional que hemos visto muchas veces anteriormente, pero la combinación de aventuras a través de los sueños y su comportamiento en la vida real equilibra el drama con el humor y las aventuras.

Completan el reparto Chris O’Dowd, como el tío Philip, un hombre solitario que hace tiempo no ve a su sobrina y ahora debe asumir la responsabilidad de cuidar a la hija de su hermano, y con menor presencia -pero gran relevancia en la historia- tenemos a Kyle Chandler como Peter, el padre de Nemo, sobre el que recaen las escenas más familiares y conmovedoras de la película.

Así, bajo la apariencia de una llamativa historia de fantasía en el mundo de los sueños, El País de los Sueños esconde una emotiva aventura familiar sobre cómo hacer frente a la pérdida, aprendiendo a ser valientes a pesar de tener miedo.


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El País de los Sueños

7.3

Puntuación

7.3/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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