viernes, julio 12, 2024

AWFF 2022. Crítica de ‘Silence of the tides‘: El frágil ecosistema de los humedales

Las críticas de Laura Zurita en Another Way Film Festival 2022:

Silence of the tides

El festival de cine sobre progreso sostenible Another Way Film Festival se celebra en la ciudad de Madrid de forma presencial, y en España en formato online, del 5 al 11 de octubre de 2022. El festival busca escépticos; mentes inquietas que no se conformen con un solo punto de vista, que busquen la verdad con persistencia aunque a veces tengan que cambiar de opinión para alcanzarla. Como parte de su programación se ha proyectado la poética Silence of the tides.

Se trata de un homenaje cinematográfico al Mar de Wadden, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, uno de los mayores sistemas de humedales, mareas y costas del mundo, además de la mayor y más variada zona intermareal ininterrumpida del mundo, que se extiende por las costas de los Países Bajos, Alemania y Dinamarca. La película es testigo de la áspera pero frágil relación entre el hombre y la naturaleza, que late con la inhalación y la exhalación de las mareas.

Es una hipnotizadora mirada en pantalla grande a los ciclos y contrastes de las estaciones: la vida y la muerte, la tormenta y el silencio, las masas y el individuo. Todo ello con un telón de fondo de cielo, agua, viento, niebla y luz en constante cambio. Con su estilo de observación y su ojo para el detalle, el director Pieter-Rim de Kroon presenta la región de las Wadden como un enorme organismo que respira, donde todos los elementos se entrelazan, influenciados por la posición de la Luna y el Sol, y la energía mágica del Cosmos.

Elocuencia sin palabras

Una característica muy particular de Silence of the tides es que no utiliza el lenguaje de las palabras. Silence of the tides cuenta su historia con el sonido ambiente. A veces, ese sonido ambiente incluye algunas palabras entre personas, pero los autores señalan que no se trata de entender esas frases, como tampoco tratamos de entender lo que los animales se dicen entre ellos. Las palabras, como los gritos de la gaviotas, los acordes del órgano o los latidos de un corazón, son parte del telón de fondo del ecosistema. Que no haya palabras no significa en modo alguno que no haya mensaje, antes bien, Silence of the tides es extremadamente elocuente.

Para disfrutar plenamente del documental hay que entrar en ese modo de pensamiento, y dejarse cautivar por las imágenes de este poema visual. Vemos lo que acontece en los humedales a lo largo de un año, de invierno blanco a invierno banco.

La magia de las mareas

Las mareas son un elemento de continuidad, y es mágico ver cómo cambian los paisajes en el terreno vaivén de las mismas. Gracias a ellas hay un cambio constante entre los animales terrestres, los acuáticos y los que prosperan en la frontera entre ambos.

Los humedales son sistemas fértiles y la cámara de deleita en su fecundidad y su diversidad. Hay imágenes vibrantes de las manadas de aves en movimiento, y las ondas que dibujan en el cielo. En el otro extremo, grabaciones íntimas y fascinantes de los animales más diminutos y de los sonidos que hacen ellos y alrededor de ellos. Grabar esos sonidos exige una gran habilidad técnica, y consigue un efecto cautivador, dando a los seres rasgos de personalidad propios. Ya no son bichos desconocidos e insignificantes, sino seres con vida propia. Su vida y destino se hace, de esta forma, mucho más importante para nosotros. 

¿El ser humano integrado en el ecosistema?

Silence of the tides incluye al ser humano como un elemento del ecosistema. El trabajo de un cartero infatigable, de una paciente organista, de la párroco o los recolectores de moluscos se presentan como parte del latido de la tierra. Los biólogos se interesan por el estudio y la conservación de la biodiversidad, con paciencia y dedicación, y los oficios tradicionales se imbrican con las redes tróficas de los humedales. No obstante, hay un aviso también de que los métodos de explotación intensiva y predadora abusan de los recursos y que se pone en peligro el delicado equilibrio del ecosistema. 

Silence of the tides es una obra cautivadora, un documental que, sin palabras pero muy elocuentemente, alaba la belleza y la diversidad de los humedales, y alerta de su fragilidad y la necesidad de respetarlos para que puedan sobrevivir. 


¿Qué te ha parecido la película Silence of the tides?

Silence of the tides

7.5

Puntuación

7.5/10

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