Centenario Alain Resnais: Crítica de ‘Smoking / No Smoking‘ (1993)

Las críticas de José F. Pérez Pertejo:
Smoking / No Smoking

Si a propósito de su anterior film, Quiero ir a casa, nos atrevíamos a decir que Alain Resnais había hecho una pirueta en su filmografía, podemos decir sin ningún temor a exagerar que cuatro años después, con su siguiente proyecto Smoking / No Smoking, Resnais hizo un doble salto mortal con triple tirabuzón. Y el símil, créanme, no es gratuito.

El doble salto mortal se explica por sí solo. Con Smoking / No Smoking estamos ante un proyecto fílmico compuesto por dos películas de dos horas y veinte minutos cada una. Y el triple tirabuzón obedece a que cada una de las dos películas adapta tres obras de teatro del dramaturgo británico Alan Ayckbourn. Pero por osada que parezca la empresa, el proyecto inicial era aún mayor.

Alan Ayckbourn, autor teatral muy admirado por Resnais, había escrito una obra teatral titulada «Intimate Exchanges» (Intercambios íntimos) compuesta por ocho piezas teatrales que, a su vez, se desdoblan cada una en dos finales distintos en función de las decisiones que tomen sus personajes protagonistas. Es decir, un juego narrativo dramático tan audaz que para ponerlo en escena en su totalidad, una compañía teatral debería realizar ocho representaciones diferentes durante ocho días seguidos. Añadamos a esto otra dificultad: los diez personajes habrían de ser representados por una única pareja de actores, una actriz que se haría cargo de los cinco papeles femeninos y un actor de los cinco masculinos.

Cuando en 1993 Alain Resnais se decidió a llevar al cine lo que en teatro se consideraba irrepresentable, recurrió para la escritura del guion a la actriz Agnès Jaoui y su marido Jean-Pierre Bacri, ambos conocidos como actores pero debutantes en una carrera como guionistas que se prolongaría con notables éxitos durante un par de décadas. Para adaptar la enorme obra de Ayckbourn hubieron de prescindir de dos de las ocho obras que eran demasiado británicas para una producción francesa, lo cual hizo que desapareciera uno de los personajes masculinos que únicamente tenía presencia en una de las piezas.

En cuanto a la pareja protagonista, no parece que Resnais tuviera muchas dudas en contar con los dos intérpretes con los que más trabajó a lo largo de su carrera. Su musa Sabine Azéma que cinco años más tarde acabaría convirtiéndose en su segunda esposa y Pierre Arditi, un actor que estuvo presente en ocho de los diecinueve largometrajes de Resnais.

Ambas películas comienzan igual, tras los títulos de crédito se nos ubica geográficamente en Inglaterra, en la localidad de Hutton Buscel del condado de Yorkshire donde viven los nueve personajes; seis de ellos principales que componen tres parejas: la formada por el director del colegio Toby Teasdale y su esposa Celia, la compuesta por Miles Coombes (el mejor amigo de Toby) y su esposa Rowena y la formada por Lionel Hepplewick (conserje del colegio) y Sylvie Bell (empleada doméstica en casa de los Teasdale). El elenco se completa con otros tres personajes secundarios: Joe Hepplewick (anciano padre de Lionel y poeta local), Josephine Hamilton (madre de Celia) y la malhumorada subdirectora del colegio Irene Pridworthy. Todos ellos, como se ha dicho, interpretados por unos pletóricos Pierre Arditi y Sabine Azéma.

A partir de esta breve introducción, tanto Smoking como No Smoking tienen una breve secuencia en común, Célia Teasdale está ocupada con algunas tareas domésticas una tarde de verano cuando sale al jardín y, tras ver un paquete de tabaco, duda durante unos segundos entre fumar o no fumar un cigarrillo. En un caso decide hacerlo y nos situamos en Smoking; en una segunda situación cierra el paquete de tabaco sin coger ningún cigarrillo y nos abocamos a No Smoking.

Desde ese momento, las vidas de los diferentes personajes se irán cruzando y descruzando en virtud de las diferentes decisiones que vayan tomando ante las situaciones que se les planteen. De un modo similar a esos libros de corte juvenil en los que uno “elige su propia aventura” pasando a una u otra página en función de la decisión que quiere que tome el personaje protagonista, Resnais ofrece al espectador la ilusión de decidir lo que quiere que ocurra con sus personajes aunque en realidad sean sus guionistas (como intermediarios de Ayckbourn) y él mismo con su puesta en escena los que determinen que una discusión conyugal pueda dar lugar a una infidelidad y la posterior separación de un matrimonio o a una reconciliación. O, por poner otro ejemplo, un negocio de repostería pueda estar abocado al éxito empresarial o al más rotundo de los fracasos en virtud de que un marido visite o no a su esposa tras sufrir una crisis nerviosa y sea internada en un hospital.

Si Resnais (a diferencia de sus coetáneos militantes en la Nouvelle Vague) siempre se mostró reacio a que le considerasen “auteur” de sus películas y no se sentía demasiado cómodo con el término “directeur” frente a “metteur in scene” (intraducible al español… algo así como “ponedor en escena”) que le gustaba mucho más, precisamente en Smoking / No Smoking lleva su talento como tal a una de las cumbres de la historia del cine universal. Es absolutamente imposible que un proyecto cinematográfico de tal envergadura narrativa y ambición dramática hubiera salido adelante de no ser por la maestría de Resnais con la puesta en escena.

Todo está milimétricamente ensayado y filmado (en decorados que fingen exteriores) y con el montaje (otra de las claves del cine resnaisiano) puesto al servicio de las salidas y entradas en plano de los personajes que, no lo olvidemos, son siempre Pierre Arditi (se llame Toby, Miles o Lionel) y Sabine Azéma (ya se trate de Célia, Rowena o Sylvie). El caso es que no hay en ningún momento truco cinematográfico alguno que haga coincidir al mismo tiempo a dos de los personajes masculinos o dos de los femeninos en el mismo plano.

Smoking y No Smoking son películas espejo en las que las tramas (aunque diferentes entre sí) componen un caleidoscopio de secuencias en las que las vidas de los personajes confluyen y divergen en virtud de una matemática concepción del paso del tiempo establecida en intervalos de cinco días, cinco semanas o cinco años que hacen avanzar la trama hacia adelante para, en un determinado momento, presentar una disyuntiva a través de un “O bien”, retroceder en el tiempo para plantear que un personaje hubiera hecho algo diferente y luego volver a avanzar temporalmente para descubrir qué habría ocurrido en tal situación. La fragmentación del relato típica del cine de Resnais alcanza uno de los puntos culminantes de su filmografía, pero nunca como aquí fue tan fácil de comprender y tan sencillo seguir la trama. Nada que ver con, por ejemplo, la críptica Te amo, te amo, absolutamente incomprensible para el espectador no habituado a salirse de las narrativas lineales.

El tono general de Smoking / No Smoking es desenfadado y distendido, el sentido del humor marca la mayoría de las secuencias y todo es contado en clave de comedia incluso cuando algún personaje sufre alguna desgracia. Hay varias secuencias divertidísimas como la de la terraza del hotel en Smoking, digna de los hermanos Marx, con Pierre Arditi desdoblándose en un enamorado Lionel y en un malhumorado Toby que entran y salen de escena para desconcierto de Célia Teasdale/Sabine Azéma que no encuentra otra manera de actuar que irse cambiando de mesa mientras engulle un pastel tras otro.

Los personajes están magníficamente concebidos desde el vestuario y la dirección actoral con dos actores en estado de gracia que, ayudados por los cambios de peinado y color de la vestimenta, adoptan diferentes inflexiones de voz, formas de moverse y andar o actitudes corporales (el encogido hacia adelante y alcoholizado Toby, el apuesto y galante Miles o el gallardo Lionel) y, sin embargo, nunca pierden la sutileza de cargar todas las intenciones en una sencilla mirada o en un pequeño gesto que Resnais filma con la delicadeza de un retratista flamenco.

Pero no debe cometerse el error de apreciar Smoking / No Smoking como un mero divertimento (lo cual no significa que deban desdeñarse los meros divertimentos cuando están bien conseguidos como es el caso); Resnais utiliza la base dramática de Alan Ayckbourn para abordar temas que le interesan como la influencia del azar en el destino de los seres humanos, las oportunidades perdidas que se traducen en “lo que pudo haber sido y no fue”, las dificultades de empezar de cero, las expectativas vitales defraudadas, los amores no correspondidos o la inestabilidad de los correspondidos, la infidelidad y, finalmente, el que probablemente sea el tema capital del conjunto de la filmografía de Alain Resnais: el efecto del paso del tiempo en la memoria y como modifica los recuerdos y los (selectivos) olvidos.

Smoking / No Smoking tuvo una excelente acogida crítica y supuso un gran éxito para Alain Resnais que recibió un Oso de Plata especial en el Festival de Berlín. La película fue galardonada con el premio Melies (otorgado por la crítica francesa), con el Louis-Delluc y se convirtió en la gran triunfadora de los César al recibir ocho nominaciones de las cuales cinco se convirtieron en premio, los correspondientes a mejor película, mejor dirección, mejor guion, mejor actor principal para Pierre Arditi y mejor diseño de producción.


No es fácil ver Smoking / No Smoking en nuestro país. Actualmente no se encuentra disponible en ninguna plataforma y aunque fue editada en dos DVD en su momento por Filmax, actualmente se encuentra descatalogada y solo se puede encontrar en páginas de segunda mano a precios un poco disparatados.

Smoking / No Smoking

9.5

Puntuación

9.5/10

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