70 SSIFF. Retrospectiva – Claude Sautet. Crítica de ‘Unos días conmigo (Quelques jours avec moi)‘ (1988)

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en el 70 Festival de San Sebastián:
Unos días conmigo

Garçon! supuso una enorme decepción para Claude Sautet que le llevó a abandonar nuevamente la dirección cinematográfica (ya lo había hecho veinte años antes tras el fracaso de Armas para el Caribe) y tuvieron que pasar cinco años hasta que el crítico de cine reconvertido en productor, Philippe Carcassonne, le convenció para llevar a la pantalla la novela «Quelques jours avec moi» de Jean-François Josselin. Sautet no contó con su guionista habitual Jean-Loup Dabadie y adaptó la novela junto a Jacques Fieschi y Jérôme Tonnerre. Fue también la primera película que filmó con un nuevo director de fotografía, Jean-François Robin, debido al fallecimiento de su colaborador habitual Jean Boffety con quien había contado en todas sus películas desde Las cosas de la vida

El caso es que su regreso a la dirección con Unos días conmigo no fue demasiado afortunado. Algunos historiadores de cine hablan de «trilogía final» para referirse a las tres últimas películas de Sautet: esta que ahora nos ocupa, Un corazón en invierno y su obra final Nelly y el Sr. Arnaud. No comparto demasiado esta catalogación de las tres películas como una trilogía, en primer lugar porque sus nexos de unión son muy endebles y, en todo caso, una creación a posteriori y, en segundo lugar, porque existe una abismal diferencia de calidad entre esta medianía titulada Unos días conmigo y las dos magistrales películas con las que Sautet cerró su filmografía.

El problema principal de Unos días conmigo está en un guion poco consistente que da tumbos con continuos cambios de tono y en ningún momento consigue constituirse como una película con entidad. El comienzo es prometedor: tras la presentación del protagonista, Martial (Daniel Auteil), un tipo adinerado y hombre fuerte de una empresa familiar de supermercados que, por razones poco claras, ha pasado una temporada en un centro psiquiátrico; el consejo de administración de la empresa decide encargarle un viaje por cinco ciudades francesas para realizar la pertinente inspección de cómo van las cuentas de la empresa por las provincias. Martial, que emprende gustoso la misión, no pasará de su primera parada, Limoges. Una vez allí, entablará relación con el matrimonio Fonfrin, que están a cargo del supermercado de la ciudad y de una serie de personajes locales con mayor o menor enjundia que atiborran de diálogos algunas secuencias bastante endebles. Martial se encapricha de Francine (Sandrine Bonnaire), la doncella de los Fonfrin e inicia con ella una relación a caballo entre el romance y la aventura. Ella, que tiene un novio un tanto macarra (interpretado por un jovencísimo Vincent Lindon), le presenta a otra serie de personajes muy peculiares (algunos insoportables) que llevan la trama totalmente a la deriva.

La cuestión es que en cuanto la película abandona el tono serio del inicio, pierde también la verosimilitud. Sautet parece pretender querer llevar la película por los registros de la comedia, pero no acierta ni con el tono, ni con el ritmo ni con los diálogos. A Unos días conmigo le falta gracia para funcionar como comedia y le sobran muchas frivolidades para erigirse como drama. Para mayor desatino, estamos ante la película más larga de toda la filmografía de Sautet con 129 minutos y le sobran muchos de ellos. Hay, particularmente, una secuencia de una estrambótica fiesta hacia mitad de película que se hace eterna.

Lo más destacable, sin duda alguna, es el trabajo actoral. Auteil recrea uno de esos personajes suyos, marca de la casa, introvertidos, herméticos, distantes, que en un momento determinado abren el caparazón y muestran sentimientos, pensamientos o acciones que parecerían impensables. Sandrine Bonnaire compone con solidez a una chica un tanto ingenua, con encanto y, además, le toca poner el toque sensual al film, cosa que consigue fundamentalmente gracias a su escueto y sugerente vestuario. También está muy bien Vincent Lindon, pero de entre todos los secundarios destaca, sin duda alguna, el extraordinario Jean-Pierre Marielle y Dominique Lavanant como el Sr. y Sra. Fonfrin, los únicos personajes que consigues ser serios y divertidos y funcionar bien en ambos registros. Unos días conmigo obtuvo tres nominaciones a los César, todas ellas en categorías interpretativas (Auteil, Marielle y Lavanant) pero no recibió ninguno de los tres.


Unos días conmigo podrá verse durante el 70 Festival de San Sebastián en dos pases:

  • Lunes 19 a las 18:00 en la Sala Príncipe 6
  • Viernes 23 a las 21:00 en la Sala Príncipe 6

Unos días conmigo

5

Puntuación

5.0/10

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