70 SSIFF. Nuevos directores. Crítica de ‘The Great Silence (Den Store Stilhed)‘

Las críticas de David Pérez «Davicine» en el 70 Festival de San Sebastián:
The Great Silence (Den Store Stilhed)

Alma está a punto de hacer sus votos como monja en un convento católico cuando llega Erik, el hermano del que se había distanciado. Su presencia desvela una tragedia de su pasado y ante la inminencia de la ceremonia, Alma se ve cada vez más atormentada por un trauma que resurge.

Dirigida por Katrine Brocks, con guion de la propia Brocks junto a Marianne Lentz, The Great Silence (Den Store Stilhed) está protagonizada por Kristine Kujath Thorp, Elliott Crosset Hove y Karen-Lise Mynster. La película se presenta en España en la Sección Oficial de la 70 edición del Festival de San Sebastián.

Un debut muy personal

Katrine Brocks (Copenhague, 1989) se graduó en la Escuela Nacional de Cine de Dinamarca en 2019 con el cortometraje Under bølgerne, over skyerne (Below the Waves, Above the Clouds). Ha dirigido también Kullen (2018) y Uden at blinke (In the Blink of an Eye, 2020), ganador del premio Robert de la Academia Danesa al mejor cortometraje en 2021.

Después de varios cortometrajes aclamados, el debut cinematográfico de Brocks tiene lugar con The Great Silence (Den Store Stilhed), cuyo tema central surge surge de la educación de la cineasta en una comunidad cristiana, donde Jesús era el modelo a seguir.

La eterna lucha del bien y el mal

En su ópera prima, Brooks busca explorar la lucha existencial entre el bien y el mal pero centrada en el enfrentamiento entre el santo y el pecador, o más bien entre lo perfecto y lo imperfecto, todo ello desde el punto de vista del instinto humano básico que nos hace esconder nuestro lado más oscuro. La protagonista, como casi cualquier persona, quiere aferrarse a la luz para no mirar su propia oscuridad, y localizar la acción en un convento permite mostrarnos cómo se puede llegar a buscar una verdad superior, por encima de lo humano, para evitar enfrentarnos a nosotros mismos y responder ante nuestros actos.

La idea de ambientar la historia en un convento y que Alma esté a punto de hacer sus votos surgió a la directora al ser testigo de cómo una amiga de su familia tomaba sus votos perpetuos, planteándose Brooks en ese momento los motivos que pueden llevar a alguien a renunciar lo que parece lo normal en cualquier persona, como tener unos estudios, vida en familia, posesiones personales,… sin olvidarnos del amor (no sólo a Jesús) y la sexualidad innata en el ser humano. Lógicamente, igual que la cineasta, seremos muchos los espectadores a quienes nos cueste comprender cómo puede una persona en la actualidad experimentar un amor espiritual que trasciende todo eso y elija una vida tan sorprendentemente diferente, preguntas que surgen en la película e intentan dar una respuesta, al menos referida a la protagonista.

Entre el thriller y el drama familiar

Una historia como la que se nos plantea en la sinopsis podría haber sido presentada como un drama personal, e incluso un drama familiar en el momento en el que la protagonista tiene un conflicto con su hermano, pero la directora opta por combinar géneros que de inicio podría chocar ver juntos pero se muestran de una forma coherente con lo que se nos cuenta, e incluso bastante atractiva.

Las óperas primas están para dar rienda suelta a todo lo que durante tiempo los ya directores y directoras han estado acumulando para mostrarnos en su debut, y Brooks tenía claro que en The Great Silence (Den Store Stilhed) quería contar una historia personal de una forma también bastante personal, aunque siguiendo las reglas de géneros diversos. Lo que comienza como un drama, pronto nos da que pensar al introducir una partitura más apropiada para un thriller, y lejos de quedarse en algo anecdótico, opta por esconder secretos del pasado de la protagonista que se van desvelando como en cualquier película de intriga pero con detalles que rozan el terror.

Desde la banda sonora a la ambientación, pasando por la fotografía y el uso de la cámara, todo está dispuesto para que pasemos de la emotividad a la tensión, de la intriga al terror, pero sin alejarse nunca del drama central sobre el que gira toda la historia, reforzada por la magnífica interpretación de Kristine Kujath Thorp. Recientemente vista en Ninjababy, Kristine consigue exprimir al máximo las emociones reprimidas de su personaje, jugando con el espectador para que veamos su angelical rostro y sea aún mayor el contraste cuando explota de rabia y da rienda suelta a la tensión acumulada por la pérdida de la inocencia.

Con la angelical apariencia de un drama, The Great Silence (Den Store Stilhed) esconde muchos géneros que se van desgajando poco a poco, dosificando la información para mantenernos en tensión, y logrando un resultado muy satisfactorio a pesar de lo predecible que pueda ser su desenlace.


¿Qué te ha parecido la película The Great Silence (Den Store Stilhed)?

The Great Silence

7.1

Puntuación

7.1/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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