Crítica de ‘Minions: El origen de Gru’: Rebosante acción al ritmo de la música disco

Las críticas de Óscar M.:
Minions: El origen de Gru

En Minions: El origen de Gru, el villano no es más que un chaval de 12 años en plenos años 70 tratando de conquistar el mundo desde el sótano de su casa de un barrio residencial. Pero cuando se cruzan en su camino Kevin, Stuart, Bob, y Otto —un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado—, esta inesperada familia unirá fuerzas para construir su primera guarida, diseñar sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones.

La secuela cuenta de nuevo con la voz de Florentino Fernández (cuarta vez interpretando a Gru), y se incorporan al reparto Mónica Naranjo (quien debuta en el mundo del doblaje) y Pablo G. Show. Minions: El origen de Gru se estrena en los cines el 1 de julio de 2022 de la mano de Universal Pictures.

Sin Gru no hay paraíso

La quinta entrega de la saga Gru y la segunda centrada en los Minions llega a los cines con el subtítulo El origen de Gru en un claro intento de rascar audiencia tras los excelentes resultados de taquilla de Los Minions en 2015, una secuela-precuela de las dos entregas de la saga previa y que consistía, principalmente, en una acumulación de bromas y chistes, pero con un nivel argumental inferior a las películas centradas en el supervillano.

El puesto de protagonista principal cedido al grupo de lacayos amarillos se saldó hace siete años con una película sin la esencia de la saga Gru, como un constante intento de provocar la risa en el espectador, acostumbrado a que los pequeños aportes de los Minions supusieran el contrapunto cómico y absurdo a la parte más seria de la historia donde Gru intentaba salir victorioso de sus malvados actos.

En la versión doblada al castellano está de nuevo Florentino Fernández poniendo la voz a Gru (perdiendo el cómico y característico acento de Europa del este que usa Steve Carell en la versión original) y la incorporación de la cantante Mónica Naranjo como Donna Disco, con una interpretación correcta y un tono de voz demasiado engolado, tal vez para encajar mejor con el origen afroamericano del personaje. Las distribuidoras siguen imitando la costumbre americana de utilizar un nombre reconocible para los doblajes (un forzado intento de atraer a las salas a un público que no acudiría a ver estas películas), obviando que los dobladores profesionales puede conseguir un trabajo mejor.

Studio Minions 54

El gran acierto de la secuela y lo más valorable es la recreación temporal de los años setenta, momento cronológico en el que se sitúa la película, con todos los clichés estéticos y musicales que eso conlleva (en Gru 3: Mi villano favorito ya lo hicieron con los años ochenta). El vestuario, los peinados, el aspecto general de las ciudades y hasta la propia actitud de los personajes está perfectamente planificado y elegido para transmitir la sensación de florecimiento de la sociedad y libertad de la década, una explosión de ilusión y optimismo que se transmite más allá de la pantalla con la psicodélica elección de colores.

El aspecto musical también sigue esta misma línea, con una elección de canciones centradas en la música disco, comenzando por unos títulos de créditos iniciales al más puro estilo del agente secreto británico con licencia para matar, al ritmo de una versión reducida y para todos los públicos de la mítica «Bang, bang (My baby shot me down)» de Nancy Sinatra (redescubierta gracias a Quentin Tarantino para Kill Bill).

El resto de canciones han sido nuevas versiones de clásicos del sonido funk, soul y disco de los años setenta, como las conocidas «Born to be alive» o «Funkytown», estos sonidos revisitados y reimaginados por artistas actuales ponen música a una pandilla de seres amarillos con disfraces y caracterizaciones divertidísimas (desde la familia inicial hasta la transformación final).

Minions en acción y mejorando la dicción

Otro aspecto destacable de la secuela son las escenas de acción. Illumination siempre ha demostrado que puede estar al mismo nivel de propuestas de la competencia, como Dreamworks o Pixar. Y, a pesar de que Gru siempre ha parecido ser una propuesta competidora de Shrek (además de compartir nombre con el «Departamento Central de Inteligencia Ruso»), su argumento va más allá de una simple parodia a las películas de espías, incluyendo unas escenas de acción espectaculares y un fuerte componente de comedia física protagonizada por sus secuaces.

La persecución por la ciudad y la batalla final contra el grupo de villanos (cuyo nombre es una clara referencia a Los seis siniestros, la alianza de enemigos contra Spider-Man) están llenas de escenas increíbles, detalles cómicos y una acción que podría estar al nivel de las películas de Marvel, cuya mayoría de escenas también están recreadas por ordenador, por lo que la única diferencia entre ambas se queda en las texturas y los colores utilizados.

Es una lástima que la acción de los Minions se centre sólo en cuatro personajes (aunque es comprensible la personalización y reducción de protagonismo) y el hecho de que su idioma cada vez se entienda mejor hace que perdamos un poco de esa peculiaridad que nos fascinaba en un primer momento. Hay poca evolución de la historia o de los personajes y se da demasiada importancia a las bromas (lo realmente divertido era su aparición en momentos puntuales), pero en la parte positiva hay muchas referencias y guiños a anteriores entregas para complacer a los espectadores más exigentes.

Felicidad forzada, entretenimiento asegurado

Minions: El origen de Gru es entretenida y divertida desde los títulos de crédito iniciales, decae lentamente en la parte central (por no ofrecer novedades más allá de las maldades de Gru o las reiteradas bromas entre los Minions), remontando un poco en el tramo final gracias a las escenas de acción. Aunque es mejor película que su predecesora, sigue dando la impresión de haber sido creada exclusivamente para vender los muñecos incluidos en los menús para niños que vienen dentro de la cajita feliz, como la canción «Happy», usada en Gru, mi villano favorito (que obliga al oyente a sentir felicidad).

Se queda corta a la hora de provocar la carcajada (quedándonos en una leve sonrisa la mayoría de las veces) e intenta arrastrar a parte de la audiencia desencantada con la primera parte, pero no llega a la altura argumental de la trilogía del villano. Entretiene a los más pequeños y permite disfrutar de acertados detalles al público adulto, sirviendo como vehículo de distracción y desconexión de la realidad, como toda la saga Gru.


¿Qué te ha parecido la película?

Minions: El origen de Gru

6

Puntuación

6.0/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
A %d blogueros les gusta esto: