Crítica de ‘American Girl’: Un trayecto vital hacia la reconciliación

Las críticas de Daniel Farriol:
American Girl

American Girl es un drama taiwanés dirigido por Feng-I Fiona Roan que también coescribe el guion junto a Bing Li (When Magic Stops). La historia sigue a una madre taiwanesa y sus hijas que residen en Estados Unidos, pero que tras enfermar ella de cáncer decide regresar a su país junto a su marido. La adaptación de Fen, la hija pre adolescente, será complicada y las rencillas familiares irán en aumento en consonancia con el inicio de la epidemia de SARS en 2003. Está protagonizada por Caitlin Fang, Karena Kar-Yan Lam, Winnie Shih-Ying Chang, Kaiser Chuang, Kimi Hsia (La maldición de la soga, Nina Wu), Huang Teng-Hui, Audrey Lin y Bowie Tsang. La película se ha estrenado en Netflix el día 4 de Marzo de 2022.

Madre e hija ante la enfermedad

American Girl es un drama intimista sobre la dificultad de las relaciones materno-filiales en la adolescencia y sobre la confrontación de la enfermedad y la muerte en el entorno familiar. La directora asiático-estadounidense Feng-I Fiona Roan rebusca en sus propios recuerdos de infancia y juventud, como ya hiciera en su galardonado corto Jiejie (2018), para ofrecer una historia honesta donde las emociones fluyen por debajo de la piel y se ocultan a los demás como medida de autoprotección. La necesaria catarsis que supone exteriorizar esos sentimientos afuera para que no se pudran dentro se resume a la perfección en una escena final de gran belleza que trasciende la aparente simpleza de su puesta en escena.

El film cuenta la historia de una madre taiwanesa que lleva años residiendo con sus dos hijas en los Estados Unidos, alejada de su marido que continúa viviendo en Taiwán debido a sus obligaciones laborales en China. Esa desestructuración familiar forzada por la situación económica y por el anhelo de unos padres en ofrecer a sus hijas un futuro mejor, acaba suponiendo un distanciamiento generacional que se potenciará tras la decisión de regresar al país de origen cuando a Lily (Karena Kar-Yan Lam), la madre, le diagnostican una cáncer de mama. No se lo tomará nada bien Fen (Caitlin Fang), la hija adolescente que ya había echado raíces como «chica americana», siendo su lengua vehicular el inglés, teniendo sus amigos de escuela allí o un caballo llamado Splash al que le une un vínculo especial. A partir de entonces, la enfermedad de la madre se convertirá en un muro que irá creciendo cada día entre madre e hija, un símbolo del fracaso del «sueño americano» proyectado por los mayores y, también, una realidad dolorosa que ninguna de las dos sabe cómo afrontar.

Un sensible coming of age sobre el sentimiento de pertenencia

Según la sinopsis oficial se añadiría a todo eso un elemento externo perturbador que conectaría la película con la actual situación mundial de aislamiento social que sufrimos tras la pandemia. American Girl acontece en el año 2003 que es cuando se inició la epidemia por SARS en China, pero en la historia acaba siendo algo más circunstancial que definitorio, utilizándolo únicamente como detonante dramático en un momento determinado, pero sin entrar en condicionamientos sociales ni de otra índole que pudieran vincularla al presente. La película de Feng-I Fiona Roan se relata desde los detalles cotidianos e íntimos de esa familia, desde el silencio de la desazón y de la frustración que imbuye a los personajes en una depresión que requiere del aprendizaje vital para superarla.

American Girl fue la gran triunfadora en los Golden Horse que premian a lo mejor del año en el cine taiwanés, compartiendo honores, por ejemplo, con La cascada (The Falls) (Chung Mong-hong, 2021), otra película de la que hemos tenido la oportunidad de comentar recientemente gracias a la incorporación de este tipo de cine minoritario en una plataforma tan globalizada como Netflix. Ambas películas tratan sobre la falta de entendimiento y el distanciamiento sentimental entre una madre y su hija en un entorno pandémico y lo hacen con sensibilidades muy parejas, perfectamente podrían encajar como parte de una sesión doble continua.

Respecto a American Girl podemos decir que hay un retrato repleto de sinceridad sobre la dificultad de adaptación a los cambios. El filme es un coming of age sobre la habitual incertidumbre identitaria de la edad, pero trata, en especial, sobre la búsqueda del sentimiento de pertenencia que te conecta a un lugar. Fen es una chica taiwanesa que se siente extranjera en su país de origen al haber crecido a través de la cultura de los Estados Unidos pero, echando la vista atrás, tampoco la vida allí era de color de rosa ni su adaptación completa (la madre le espeta un comentario sobre la dependencia que tenían de los cupones para sobrevivir). American Girl tiene un ritmo apesadumbrado y con imágenes costumbristas estupendamente fotografiadas por Giorgos Valsamis, puede resultar algo repetitiva en algunas acciones ante la falta de tramas secundarias que enriquezcan el conflicto central, pero tiene la suficiente sensibilidad narrativa para que nos apetezca contemplar ese bonito trayecto vital hacia la reconciliación.


¿Qué te parece la película?

American Girl

6.2

Puntuación

6.2/10

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