Vuelve ‘El consultorio de Berto’ a Movistar Plus+

Tercera temporada de El consultorio de Berto

Berto Romero regresó el lunes 9 de marzo con el estreno de la T3 de El consultorio de Berto en Movistar Plus+. En los nuevos programas, Berto vuelve a contar con la ayuda de Andrés Fajngold, pero no están solos ante las consultas del público. En cada programa reciben a uno o dos invitados, elegidos entre los mejores cómicos del panorama nacional: Miguel Maldonado, Victoria Martín y Carolina Iglesias, Eva Hache, Joaquín Reyes, Sílvia Abril, Ernesto Sevilla, Laura Márquez y Tomàs Fuentes e Ignacio Taltavull.

El consultorio de Berto, en su tercera temporada, confirma la eficacia de una fórmula tan simple como arriesgada, responder preguntas del público sin saber muy bien hacia dónde llevará la conversación.

El consultorio nació como una sección dentro del late night Late Motiv, el programa de Andreu Buenafuente. La idea era convertir al humorista en una especie de consejero improvisado que respondía a consultas absurdas o cotidianas con una mezcla de lógica, ironía y puro disparate. La acogida fue suficiente para que el formato adquiriera vida propia en 2024, cuando se convirtió en programa independiente dentro de Movistar Plus+.

Desde el principio, la clave del formato fue la personalidad de su anfitrión. Berto Romero ha construido a lo largo de los años una figura cómica muy particular: un personaje aparentemente inseguro, ligeramente neurótico, con una lógica doméstica que intenta ordenar el caos del mundo. Su humor consiste tanto en lanzar chistes en observar la realidad con una mezcla de escepticismo y candidez. En el consultorio adopta el papel de experto improvisado, una especie de sabio doméstico que pretende resolver los problemas de los demás… aunque a menudo termine perdiéndose en ellos.

Primera temporada: El experimento

La primera temporada tenía algo de laboratorio. El programa se construía casi exclusivamente a partir de las preguntas enviadas por el público o planteadas en el teatro donde se graba. La estructura era mínima: Berto escuchaba la consulta, reflexionaba en voz alta y terminaba proponiendo una solución que podía ser sensata o completamente absurda.

El humor surgía del contraste entre la aparente seriedad del formato —un consultorio donde alguien pide consejo— y el tipo de preguntas que aparecían. El espectador se encontraba con dudas tan domésticas como extravagantes, y Berto respondía con una lógica que parecía avanzar siempre un paso más allá de lo razonable.

Segunda temporada: El juego se amplía

La segunda temporada introdujo una variación importante: la presencia ocasional de invitados y una mayor participación del equipo. El programa empezó a parecerse más a una reunión entre cómicos que a un consultorio tradicional. Por allí pasaron humoristas como Eva Soriano, Raúl Cimas o el propio Andreu Buenafuente, que participaban en la resolución de las preguntas.

También se consolidó la figura del ayudante, el humorista argentino Andrés Fajngold. Su presencia aportaba una segunda voz cómica: mientras Berto elaboraba razonamientos largos y a veces delirantes, Fajngold introducía observaciones rápidas, irónicas o inesperadas. El programa ganaba así una dimensión más coral.

Tercera temporada: Un caos organizado

La tercera temporada, estrenada recientemente, mantiene esa evolución y la amplía. Cada episodio cuenta ahora con uno o dos invitados procedentes del panorama humorístico español —como Joaquín Reyes, Eva Hache o Ernesto Sevilla— que se suman al juego del consultorio.

El eje del programa sigue siendo la dinámica entre Berto y su ayudante. Andrés Fajngold organiza el caos, pero a veces arrastra al propio presentador hacia terrenos cada vez más disparatados. Es el recordatorio constante de que el consultorio es, en el fondo, una ficción humorística donde nadie pretende ser realmente sensato.

El consultorio de Berto

Entre guion e improvisación

La materia prima del programa sigue siendo las preguntas del público. Algunas parecen triviales: un espectador quiere saber cuál es la talla correcta de los calcetines; otro se pregunta a qué distancia exacta hay que colocarse frente a un urinario; una familia incluso utiliza a Berto como mediador en sus conflictos domésticos. Las preguntas funcionan como detonantes para largas improvisaciones, pequeñas discusiones o razonamientos cada vez más disparatados. La lógica de Berto suele partir de una premisa aparentemente seria, pero acaba derivando hacia conclusiones completamente surrealistas.

Aunque el formato parece completamente espontáneo, en realidad funciona sobre un equilibrio delicado. Las preguntas pasan por un filtro previo del equipo de guionistas, y el propio Berto suele preparar posibles respuestas o líneas de pensamiento. Sin embargo, una vez comienza la grabación, todos los participantes pueden dejarse arrastrar por la improvisación.

Ese equilibrio entre trabajo previo y libertad es lo que da al programa su tono particular: un humor relajado que recuerda al de una conversación entre amigos, donde cualquier ocurrencia puede convertirse en un chiste o en una pequeña historia improvisada. A menudo funciona y, si no, tampoco pasa nada.

Lo más atractivo de esta tercera temporada no es tanto la estructura del programa como su atmósfera. El consultorio de Berto funciona como una reunión cómica en la que la lógica se suspende durante un rato. Las preguntas del público pueden ser absurdas, pero las respuestas lo son todavía más. Berto Romero ha demostrado durante años que el humor, a veces, no necesita más que una pregunta extraña y alguien dispuesto a responderla sin demasiado sentido del ridículo.


Descubre más desde No es cine todo lo que reluce

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Síguenos

10,000FansMe gusta
2,450SeguidoresSeguir
650SeguidoresSeguir
22,500SeguidoresSeguir
5,550SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad-

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Crítica de ‘Águilas de El Cairo’: El poder sobre todo

Las críticas de Laura Zurita: Águilas de El Cairo George Fahmy es el actor más querido de Egipto. Su rostro es conocido por todos y su...