Crítica de ‘Amarrados al amor’: Cincuenta sombras de Jung

Las críticas de Daniel Farriol:
Amarrados al amor

Amarrados al amor es una comedia romántica surcoreana escrita y dirigida por Park Hyeon-jin (Like for Likes, 6 Years in Love), basada en el webcómic «Moral sense» (también conocido como «The sensual M») de Gyeowool. La historia nos muestra la relación entre dos compañeros de trabajo cuando comienzan a desarrollan fuera de la oficina una relación sexual prohibida con tintes sadomasoquistas. Está protagonizada Seohyun (Privacidad, Moon Lovers: Scarlet Heart Ryeo), Lee Jun-Young (D.P.: El cazadesertores, Please Don’t Date Him), Lee El (Dr. Brain, El teléfono), Seo Hyun-Woo, Kim Han-Na, Ahn Seung-Kyoon, Lee Suk-Hyeong, Baek Hyun-Joo y Kim Bo-Ra. La película se ha estrenado en Netflix el día 11 de Febrero de 2022.

Las sombras se vuelven risas

Amarrados al amor en esencia es una comedia romántica bastante típica sobre dos personas que deben descubrir las diferencias que les separan para lograr conocerse mejor así mismos. Sin embargo, se parte de una premisa atípica dentro del cine comercial que resulta absolutamente inesperada y delirante al convertir a la pareja protagonista en aficionados a explorar técnicas sadomasoquistas en sus relaciones íntimas. Si en la exitosa saga británica de novelas eróticas sombreadas escritas por E. L. James que posteriormente fueron llevadas con igual éxito al cine, la relación entre Anastasia Steele y Christian Grey se planteaba ahondando en el morbo sexual e idealizando ciertas conductas tóxicas en sus relaciones, para este acercamiento surcoreano a un tema similar se opta por el humor blanco y la normalización de esas prácticas BDSM como un juego de autodescubrimiento identitario.

La historia nos presenta a Jung Ji-Woo (Seohyun), una joven meticulosa y trabajadora que siente curiosidad por el nuevo jefe de departamento Jung Ji-Hoo (Lee Jun-Young), un joven tímido y atractivo que guarda secretos inesperados. Al tener ambos dos nombres tan parecidos se producirá una confusión típica de la screwball clásica como detonante de la situación. Un día ella recogerá un paquete que iba dirigido para él y al abrirlo descubrirá que el contenido es un collar de cuero que se utiliza en relaciones de sumisión masoquista que ha sido adquirido en una tienda online dedicada a la venta de productos fetichistas.

Tras la sorpresa inicial y sentir algo de rechazo, enseguida se despertará en su interior el deseo por descubrir un mundo que le resultaba desconocido hasta entonces. Juntos iniciarán una relación a escondidas del resto de empleados de la oficina en la que intentarán salvaguardar sus sentimientos más profundos para concentrarse únicamente en la correspondencia asociativa de dominación y sumisión que mantendrán, convirtiéndose la chica en la dominatrix que da las órdenes y el hombre en el sumiso que las obedece. Es un intercambio de roles a lo que acostumbran a vivir en el día a día de la oficina que se utiliza para darle la vuelta a los estereotipos patriarcales.

Respeto y consentimiento

Amarrados al amor nunca pretende profundizar en el asunto ni tampoco utiliza el sexo explícito como reclamo. Las escenas íntimas de la pareja son bastante recatadas y se utiliza el bondage, los látigos, la cera o la sumisión ritual de una forma cómica que busca captar la empatía del espectador en temas que habitualmente se abordan desde lo siniestro u oscuro, algo que hubiera podido hacer sentir incómodos o perturbar a algunas personas al adentrarse en acciones alejadas a su cotidianidad. En ese sentido, el tono de la película es muy ligero para evitar así traspasar la línea del erotismo, lo que hace que en algunos momentos se caiga en lo puramente ridículo (el chico ladrando como un perro). El tono de comedia romántica nos impide tomarnos demasiado en serio el acercamiento que se hace a este tipo de prácticas sexuales, lo que provoca un conflicto interno con los propios postulados que hace la película.

Pese a lo excéntrica que pueda parecer la premisa, el resultado es bastante más convencional de lo previsto. Park Hyeon-jin busca transmitir con su película el respeto por el otro tan necesario en cualquier tipo de relación, además de proponer eliminar algunos tabúes sociales que estigmatizan las actitudes que se salen de lo considerado «normativo». Hay otros temas que se tocan de soslayo como son la jerarquía laboral, la discriminación por género o el abuso sexual, incluso hay una alusión explícita al consentimiento tomando como referencia las relaciones de dominación, pero todos esos asuntos son demasiado serios como para despacharlos con comentarios más o menos jocosos, quedando relegados a un segundo plano a la sombra no de Grey, pero sí de la trama principal de los dos Jung. Amarrados al amor prefiere mostrarse como un divertimento elegante y colorido que se nos brinda con un envoltorio de regalo muy vistoso para que nos entre fácil por las pupilas, pero que no deja el suficiente poso dramático para trascender de la habitual fórmula de chica conoce a chico.


¿Qué te ha parecido la película?

Amarrados al amor

6.5

Puntuación

6.5/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
A %d blogueros les gusta esto: