TERROR MOLINS 2021. Crítica de ‘Shapeless’: Tu reflejo deformado en el espejo

Las críticas de Daniel Farriol en Terror Molins 2021:
Shapeless

Shapeless es un thriller psicológico estadounidense dirigido por Samantha Aldana, con guion de Kelly Murtagh y Bryce Parsons-Twesten, basándose en una historia de la primera. La trama nos muestra a Ivy, una cantante que intenta salir adelante en Nueva Orleans mientras lidia con su desorden alimenticio y su adicción. Está protagonizada por Kelly Murtagh (Bingo Hell, Los tortolitos), Robert J. Gilchrist, Jamie Neumann, Erika Ashley, Gralen Bryant Banks, Marco Dapper, Craig Leydecker y Zardis Nichols. La película se ha estrenado en España en Filmin dentro de la programación del Terror Molins 2021.


El día a día de una persona bulímica

Shapeless es una película tan interesante como incómoda que retrata desde la vertiente psicológica cómo es el día a día de alguien que sufre en silencio un trastorno alimenticio. Ivy, es una cantante de jazz que intenta salir adelante con su grupo en Nueva Orleans mientras lidia con la bulimia y la inseguridad que tiene con su cuerpo. Está interpretada de forma asombrosa por Kelly Murtagh, cantante y actriz que también co-escribe el guion y produce esta película basada en su propia experiencia personal, ya que a los 14 años tuvo que lidiar con los mismos problemas que tiene el personaje.

Shapeless no es una película sobre la superación de los miedos ni tampoco sobre el complicado proceso de recuperación de alguien que sufre bulimia. El filme prefiere centrarse en la parte más dura, en el descenso a los infiernos de la enfermedad. La vida de la cantante es una montaña rusa de emociones. La felicidad embriagadora que siente encima del escenario rodeada de luces de ensueño contrasta trágicamente con la debilidad autodestructiva que le asalta al afrontar la vida real en la soledad de su casa. Rodeada de comida basura sacia su ansiedad de forma compulsiva para luego vomitar todo lo consumido en un bucle que termina por agotarla psicológicamente y causarle heridas físicas por el exceso de ácido gástrico en la laringe.

 

Un absorbente drama con elementos de body horror

Para conseguir transmitir la pesadilla de una mujer que intenta ocultar la enfermedad a los demás, Shapeless se disfraza de película de terror utilizando algunas soluciones e ideas visuales creativas que ayudan a convertir la experiencia en algo inmersivo mucho más emocional que narrativo. La directora debutante Samantha Aldana, estadounidense de raíces beliceñas, despliega un artefacto de imágenes fragmentadas que muestran a su protagonista casi siempre a través de espejos, cristales y otros objetos que deforman, filtran u ocultan su imagen a la mirada del espectador, haciendo que el visionado de la película nunca sea plácido ni complaciente. Esa incomodidad buscada te posiciona junto al sufrimiento psicológico de la chica que no encuentra la manera de superar su paulatino deterioro mental en el que comienza incluso a confundir realidad con ficción.

Directora y guionista suben la apuesta llevando al terreno del body horror la parte final de la película. En la fantasía creciente de la protagonista su cuerpo sufre mutaciones y transformaciones horripilantes que debe ocultar a los demás. No deja de ser una manera efectista (pero efectiva) de visualizar el miedo a la mirada de los demás, a sentirse juzgada o a que tu terrible secreto salga a la luz. En ese sentido, la película es brillante y consigue reflejar muy bien algo tan difícil como el sufrimiento de alguien con un trastorno alimenticio que le termina afectando en su relación con los demás. Se puede achacar a la película cierto amaneramiento y estancamiento argumental, ya que la sensación final es de dar vueltas a una misma situación sin llevar mucho más allá sus reflexiones.

También encontraremos algo de indefinición en la propuesta que puede decepcionar tanto a los que buscan un melodrama al uso sobre las características de la enfermedad como a los que quieran experimentar las emociones fuertes de un body horror salvaje. Pese al desequilibrio existente, la mezcla de géneros se hace desde la sutileza y el buen gusto por una estética apabullante que nos regala imágenes impactantes que absorben lo mejor del cine de Cronenberg o Aronofsky. Hay que reconocer entonces el estupendo trabajo de puesta en escena de la directora, al igual que la iluminación y el tratamiento del color efectuado por la fotógrafa Natalie Kingston (El lobo de Snow Hollow, Lost Bayou) que dotan a la película de una atmósfera de belleza inquietante que te transporta al universo onírico que sacude y desafía la mente de la protagonista, una magnética Kelly Murtagh como actriz y como cantante (ella misma es quién interpreta las melodías jazzísticas que aparecen en la película). Shapeless probablemente será una película incomprendida, pero está llena de aciertos y hallazgos visuales.


¿Qué te ha parecido la película?

Shapeless

7

Puntuación

7.0/10

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