Crítica de ‘A la caza del amor’: Un mosaico de verdad y emociones

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
A la caza del amor

A la caza del amor es una miniserie de época de 3 episodios con Lily James (Cenicienta, Yesterday) y Emily Beecham (Cruella, Little Joe), ambientada en el periodo de entreguerras. James y Beecham dan vida a dos mujeres impacientes por empezar a vivir. Entre el drama y la comedia, el tono de la serie es amable y desenfadado, reflejado sobre todo en el carácter alegre y rebelde de las dos protagonistas. La miniserie se estrena en Movistar+ el 2 de agosto de 2021, y continúa su emisión con un episodio semanal.

Privilegios y elegancia

Creada y dirigida por la actriz Emily Mortimer (La librería, El regreso de Mary Poppins), A la caza del amor muestra un mundo de elegancia, privilegios y exuberancia que, en realidad, esconde un profundo mosaico de verdad y emociones. Un relato sobre el amor y la amistad que invita a vivir la vida intensamente, sin dejar por ello de saborear su lado más cotidiano y banal, con unas localizaciones de ensueño gracias a los grandes jardines y lujosas casas repletas de artesanales muebles, papel pintado, cuadros impresionantes y, sobre todo, mucha ornamentación.

Este drama romántico, ambientado en el periodo de entreguerras, adapta la novela de Nancy Mitford de 1945, “The Pursuit of Love”, editada en castellano como “A la caza del amor”. En la miniserie, Linda Radlett (Lily James) y Fanny Logan (Emily Beecham) son dos jóvenes unidas no sólo por los lazos familiares, sino por su deseo irrefrenable de empezar a vivir y desafiar lo que se espera de ellas como mujeres en plenos años 20, lanzándose de cabeza a cualquier experiencia que la vida y el amor les tenga preparada. Impulsiva e inconformista, Linda no para de buscar el romance perfecto, mientras Fanny, más prudente y reflexiva, aspira a una relación más sólida, convencional y realista. Ambas son testigos y protagonistas de cómo sus vidas toman caminos diferentes a medida que cada una busca el amor definitivo.

Más que un drama en busca del amor

Emily Mortimer ha conseguido un guion inteligente y delicado, siendo capaz de manejar esta historia de forma hábil y con un toque de humor, aunque de fondo tenemos la melancolía que el amor puede causar en cada persona. Puede que no seas un fan de los dramas románticos, y aun así encuentres en esta miniserie los ingredientes necesarios para engancharte y querer conocer el futuro amoroso de las dos protagonistas, gracias en gran parte al dinamismo de ambas, que alejan la trama de la mera historia de la búsqueda del amor para tocar muchos más temas, al igual que personajes que permiten ampliar el conjunto.

Al frente de la serie nos encontramos a la apasionada y testaruda Linda, una criatura salvaje y nerviosa, llena de pasión y anhelo interpretada por una magnífica Lily James, que representa a la perfección un personaje que podría caer mal por lo egocéntrica y cabezota que es, que “vive en un mundo de superlativos”, pero conseguimos empatizar con ella gracias a su necesidad por comenzar su vida, aunque no sepa exactamente cómo hacerlo. Toda una aventurera que buscaba un tesoro llamado amor, en el que siempre creyó. La coherencia llega de la mano de su prima y mejor amiga Fanny, con el rostro de Emily Beecham, quien hace un gran trabajo para dar forma a un personaje complejo a pesar de no tener tantos matices como podría parecer de inicio si comparamos con Linda. Una joven tímida, pero de gran coraje, capaz de agarrar las cosas que la tentaban. Una joven interesada en vivir, pero no necesariamente vivir junto a un hombre, pues antes prefiere descubrir el amor sin presión, y es la que nos hace plantearnos más cuestiones sobre el amor y el matrimonio.

Completan el reparto Andrew Scott, Dominic West y Dolly Wells. Scott es Lord Merlin, un excéntrico aristócrata amigo de la familia, queer y amante del arte. Por su parte, West es Matthew Radlett, el estricto padre de Linda y tío de Fanny, decidido a que ninguna descendencia suya deba tener ningún tipo de vida más allá de Alconleigh si él puede evitarlo, y que si no fuera por su dinero hace tiempo le habrían quitado a sus hijos. Es interesante ver la capacidad de West para dar vida a un excéntrico aterrador sin necesidad de ser un auténtico monstruo o llegar a la parodia. Dolly Wells es la tía Sadie, encargada de criar a Fanny en ausencia de su madre, también conocida como “La descocada”, papel que se ha reservado en la miniserie la propia Emily Mortimer.

El contraste como centro de la tensión

Cada episodio sigue a estas primas mientras intentan llegar hasta la edad adulta, y cada hombre que se nos presenta (y se les presenta) abre una ventana a un mundo diferente. Así, a lo largo de los tres episodios conocemos al estudiante de Oxford Tony Kroesig (Freddie Fox), hijo de un banquero y eventual miembro de la Cámara de los Lores; al comunista declarado Christian Talbot (James Frecheville), aliado de los trabajadores; y el duque Fabrice de Sauveterre (Assaad Bouab), un rico francés amante de la moda y el arte e implicado en la Resistencia francesa.

Mientras Linda no es capaz de mantenerse quieta y se mueve por el mundo, Fanny se paraliza y preocupa, siendo ese desequilibrio otro de los motores de la serie a la hora de crear cierta tensión. A la caza del amor quiere mostrarnos las diferentes visiones del mundo de Linda y Fanny, y todo gira siempre alrededor de ellas, pues incluso los personajes secundarios están aquí para que las conozcamos mejor a ellas mismas.

La hábil manera de entrelazar el insistente dolor del corazón con escenas divertidas hace que A la caza del amor sea por derecho propio una adaptación que merezca la pena disfrutar, tanto para los seguidores de las novelas de Nancy Mitford como para aquellos que quieran viajar en el tiempo y redescubrir lo que es enamorarse.


Episodios de A la caza del amor:

La serie A la caza del amor está compuesta por 3 episodios de una hora aproximadamente cada uno que se pueden ver en Movistar+.

Episodio 1. 

Oxfordshire, 1920. Linda Radlett y su adorada prima Fanny son dos jóvenes unidas por su deseo de empezar a vivir y desafiar lo que se espera de ellas más allá de las fronteras de su hogar. Una es impulsiva y alocada. La otra, más realista y reservada.

Episodio 2.

Aunque ambas ahora están casadas, sus vidas no podrían ser más distintas. Fanny abraza la maternidad y trata de ser una buena esposa para Alfred. Linda ve cómo su matrimonio se desgasta mientras ella se lanza a una vida de glamour y fiestas.

Episodio 3.

Cuando comienza la Segunda Guerra Mundial, Linda se convierte en la amante de un enigmático francés.


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A la caza del amor

6.5

Puntuación

6.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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