Crítica de ‘Nina al desnudo’: El humor como autoterapia

Las críticas de Daniel Farriol:
Nina al desnudo
(All About Nina)
 
Nina al desnudo (All About Nina) (2018) es una comedia dramática estadounidense escrito y dirigido por Eva Vives. Cuenta la historia de Nina Geld, una cómica con tendencia a buscarse problemas que se muda a Los Ángeles para conseguir la gran audición que le permita triunfar en el mundo del stand-up. Está protagonizada por Mary Elizabeth Winstead (Calle Cloverfield 10, Swiss Army Man), Common (Ava, Hunter Killer. Caza en las profundidades), Beau Bridges (Mesías, Galveston), Kate del Castillo, Chace Crawford, Clea Duvall, Jay Mohr y Camryn Manheim. La película no se ha estrenado en cines en España y pasó directamente a plataformas. Puedes verla en Netflix desde el día 1 de Julio de 2021.
 

Eva y Nina, dos mujeres en una

Es curiosa la poca repercusión que está teniendo en nuestro país la carrera de Eva Vives, la directora española de Nina al desnudo. Nacida en Madrid y barcelonesa de adopción, al alcanzar la mayoría de edad emigró a Nueva York donde empezó a labrarse una carrera que le ha llevado a ser una de las voces más prometedoras de cine independiente norteamericano con nominaciones importantes y desarrollando varios proyectos bajo el tutelaje de los premios-laboratorios que ofrece la factoría de Sundance. Su ópera prima en el mundo del largometraje es un poderoso drama de transformación interior sobre una mujer que debe confrontar sus traumas. 
 
La protagonista, una excelsa Mary Elizabeth Winstead, es una comediante deslenguada y de discurso feminista que en su vida privada mantiene una relación tóxica y abusiva con un policía. Esa contradicción viene marcada por un pasado familiar que oculta a los demás y así misma. Para la creación de un personaje tan complejo y humano, la directora echó mano a sus propios recuerdos y experiencias. La película consigue transmitirnos toda la montaña rusa de emociones que pasa y sobrepasa a esa mujer. Fuerte, pero herida. Promiscua, pero con la necesidad de un afecto verdadero que rehuye en relaciones sexuales esporádicas. Divertida, pero con un inmenso dolor que la paraliza. 
 

Monólogos e influencias

Nina es una monologuista que habla sin tapujos sobre sexo desde un punto de vista femenino. Tiene una lengua ácida y viperina que combina con su enorme capacidad para meterse en problemas cuando baja del escenario. Podríamos decir que es una especie de Lenny (Bob Fosse, 1974) en la era del #MeToo. Lo mejor de la película es la construcción del personaje con todas sus aristas y dobleces, algo que Winstead transmite a la perfección a lo largo de toda la acción. Por desgracia, la historia de amor que surge con Common ocupa demasiado espacio dentro de la trama y la parte central del filme pierde algo de interés. Entiendo que es necesaria para alcanzar la catarsis final donde la humorista se desnuda emocionalmente en el escenario en un monólogo dramático y similar al de Jellyfish (James Gardner, 2018), pero creo que el elemento romántico despista un poco el foco principal de la historia.  
 
Nina se muestra segura y fuerte encima de las tablas, pero acaba vomitando tras cada actuación. Es una manera gráfica de mostrarnos la rabia enquistada que fermenta en su interior y que necesita salir. Según comenta de forma jocosa la directora la idea le viene de El exorcista (William Friedkin, 1973) como una forma de expresión del mal. Entre sus referencias cinematográficas cita mucho cine clásico que veía en la Filmoteca de Barcelona con su madre, fijándose en películas que mostraban la fortaleza de mujeres en un entorno varonil como Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954) o Gilda (Charles Vidor, 1946). Aunque fue en su etapa neoyorkina cuando se interesó más abiertamente por Cassavetes y por un cine más en los márgenes e independiente del cine industrial. Por ejemplo, a Nina la considera una mujer bajo la influencia directa de Así habla el amor (1971).
 

Winstead al desnudo

Nina al desnudo es una película intensa que se cuela entre los poros de tu piel. Es un retrato descarnado y reivindicativo de una mujer valiente en busca de su camino e identidad. Se tratan temas como el abuso y la discriminación laboral, pero sin el tono aleccionador de otras propuestas. Sus postulados son de plena actualidad como demuestra la reciente polémica surgida a raíz de que la directora de La Chocita del Loro declarare que no contrataba mujeres monologuistas porque no tenían gracia. Sin duda, el estilo directo y sarcástico de Nina Geld no sería aceptado en esa sala. 
 
La puesta en escena de la película es funcional, pero dinámica. Se nota una madurez innata de la directora en el tratamiento de algunas secuencias, pero la cámara nunca sobrepasa a su protagonista. Hay una constante búsqueda de lo íntimo, de lo que no se dice. Las escenas de los monólogos resultan realistas y nos descubren un nuevo registro en la carrera de Mary Elizabeth Winstead. Fantástica. Ella es toda la película. Nina al desnudo es un debut arrollador en lo emocional y más que interesante en lo cinematográfico. Muy recomendable para los amantes del cine indie norteamericano, ésta vez, hecho por una española.
 

¿Qué te ha parecido la película?

Nina al desnudo

7

Puntuación

7.0/10

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