Crítica de ‘El viaje de Chihiro‘: Una obra maestra cargada de imaginación

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
El viaje de Chihiro

Dirigida por Hayao Miyazaki, El viaje de Chihiro marcó de forma importante el devenir de Studio Ghibli. Se trata de una de las obras cumbres de la animación mundial y hoy día sigue siendo considerada una de las mejores películas jamás realizadas dentro de la categoría animada e incluso fuera de ella. Con motivo del 20 aniversario del estreno oficial en Japón de esta emblemática película, se reestrena en cines de España el 21 de mayo de 2021 de la mano de Vértigo Films.

La película nos narra la historia de Chihiro, una niña que sin querer ha entrado en un mundo habitado por dioses antiguos y seres mágicos, dominado por la diabólica Yubaba, una arpía hechicera. Afortunadamente Chihiro se encuentra con el enigmático Haku que le ayudará a sobrevivir en esta extraña y maravillosa tierra.

Ghibli es sinónimo de calidad y profundidad

Hayao Miyazaki es una figura legendaria en el mundo de la animación, a quien debemos no sólo esta joya sino muchas más increíbles cintas animadas de Studio Ghibli, donde Miyazaki ha producido sus meticulosas creaciones dibujadas a mano.

Si algo siempre ha caracterizado a Ghibli es que sus producciones no son películas animadas para los más pequeños, aunque muchas de ellas sean obras maestras para ese público, como Mi vecino Totoro o Ponyo en el acantilado. Ghibli siempre ha sabido encontrar un equilibrio perfecto para que los adultos disfrutemos de sus películas, las cuales muchas veces contienen una carga dramática que algunos pequeños no pueden soportar, como el caso de La tumba de las luciérnagas, que incluso a mi edad sigue provocando que se me salten las lágrimas visionado tras visionado.

Y si, con esa última frase dejo patente que soy un devoto de Ghibli, de todas su obra, enamorado de su trabajo desde mi tierna infancia, y por eso poder disfrutar de nuevo en pantalla grande de El viaje de Chihiro, que cumple ahora 20 años, es todo un evento que me evoca emociones del pasado, pero también alivia saber que el paso de los años no estropea las grandes obras maestras de este estudio.

Para disfrutar con todos los sentidos

Si algo caracteriza esta multipremiada cinta es que merece que prestemos toda nuestra atención, pues no es una película fácil que pueda verse como mucha gente hace en sus casas en ocasiones con un móvil en la mano, por eso disfrutarla en pantalla grande hace que suba muchos puntos. Merece que prestemos atención al diseño de personajes, a la animación, a los decorados pero, sobre todo, a la historia, con una trama densa y enrevesada por lo que no debemos perder detalle para disfrutar plenamente de ese universo repleto de personajes únicos y extraños.

El viaje de Chihiro nos lleva hasta un maravilloso mundo espiritual poblado por un bebé gigante, dioses del río, ranas parlantes, y muchas otras criaturas maravillosas. Algunas de esas criaturas ya nos son muy familiares, como los entrañables Susuwatari, identificados como “conejos de polvo”, que evocan agradables recuerdos de Mi Vecino Totoro y que aquí aparecen de nuevo como trabajadores en una sala de calderas. Otros son personajes completamente nuevos, pero todos son perfectamente reconocibles del cerebro de Miyazaki.

Como es habitual y es sello de la casa, los paisajes pictóricos muestran un nivel de detalle increíble y están realizados con un cuidado cariñoso. Los efectos visuales, que podemos ver especialmente en los efectos de luz y reflexión, son impresionantes, incluso pareciendo por momentos -gracias al movimiento que han dotado a la película- que pudiera ser una película real, con un sorprendente efecto de profundidad sin necesidad de recurrir al 3D.

Personajes entrañables e inolvidables

Es imposible no adorar a Chihiro, con sus pantalones cortos, camiseta de rugby y cola de caballo, lo que es básicamente una chica preadolescente moderna (incluso 20 años después): una joven enérgica y empoderada. Incluso si la trama confunde a los espectadores más jóvenes, el personaje protagonista aporta suficiente energía y momentos de humor para evitar que el espectador no decaiga por ningún motivo. Y es que Miyazaki sabe como nadie retratar personajes completamente creíbles, con especial atención a los niños.

Mientras que al principio de la historia tenemos a Chihiro haciendo pucheros, con la mente completamente abierta se convierte en una niña independiente con gran capacidad de comprensión para los demás, pero sin perder en ningún momento su infantilismo. Incluso más evidente que en Mi vecino Totoro, Miyazaki se acerca a la figura de Alicia de la obra de Lewis Carroll al llevar a su personaje principal a un universo increíble, fantasioso y laberíntico que la despoja de su identidad antes de ponerla frente a entidades fantasmagóricas y misteriosas, como parte de las pruebas que debe superar para que pueda crecer.

La película da mucha importancia a la relación entre padres e hijos. Al comienzo de la película Chihiro es una niña con un sentido de desapego hacia sus mayores, pero ese mismo tema de la relación paternofilial lo vemos en el cuidado sobreprotector de Yubaba por el bebé gigante. La historia gira en torno a cómo la niña que conocemos al principio cambia su propia forma de ser al usar sus propias habilidades para la bondad, la resistencia y la honestidad, y, de una u otra forma, a su manera de relacionarse con sus padres.

Mensajes y temas que siguen siendo de actualidad

La película, siguiendo la estela de sus predecesoras y sucesoras, muestra entre líneas temas por los que Miyazaki se siente involucrado, como la contaminación medioambiental, la codicia y la apatía. No faltan en sus películas comentarios sociales honestos que encajan perfectamente en sus historias.

Algunos personajes han acabado estando motivados principalmente por el miedo y la codicia, consecuencia del trato que han recibido a lo largo de su vida y un trabajo servil. Chihiro, por otro lado, no juzga a las personas por su apariencia o reputación, sino por su forma de ser, de ahí que la supervivencia de Chihiro depende de su autodescubrimiento.

El viaje de Chihiro es una película reflexiva y sorprendente, elegantemente dibujada y con una increíble capacidad para atraparnos con su fabulosa y atípica historia, mientras nos instruye en la importancia que tenemos nosotros mismos sobre nuestro futuro. Gracias a esta película Hayao Miyazaki se convirtió en un icono para el cine animado de todo el mundo, y su obra perdurará para siempre.


¿Qué te ha parecido la película?

El viaje de Chihiro

9

Puntuación

9.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: