Crítica de ‘Bill y Ted salvan el universo’: Vuelven los icónicos personajes de los 90

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
Bill y Ted salvan el universo

Tras Las alucinantes aventuras de Bill y Ted (1989), de Stephen Herek, y El viaje alucinante de Bill y Ted (1991), de Peter Hewitt, llega el cierre de la delirante trilogía protagonizada por Alex Winter y Keanu Reeves: Bill y Ted salvan el universo. Escrita por Chris Matheson y Ed Solomon, y dirigida por Dean Parisot, cuenta en su reparto con Keanu Reeves, Alex Winter, Brigette Lundy-Paine, Samara Weaving, Erinn Hayes, Jayma Mays, Samara Weaving, Kristen Schaal, William Sadler y Anthony Carrigan. La película se estrena en España, sin pasar por cines, el día 7 de mayo de 2021 en Movistar+ en colaboración con MGM.

Misma marcha 30 años después

Keanu Reeves y Alex Winter vuelven a encarnar a dos aspirantes a estrellas del rock… 30 años después. Bill (Winter) y Ted (Reeves) siguen siendo dos aspirantes a estrellas de rock que ahora a sus 40 años son padres de familia e intentan escribir esa canción que les permita cumplir con su destino que no es otro que salvar el universo. De nuevo, desde el futuro les llegará una última oportunidad para conseguirlo.

En esta última aventura son ayudados por sus dos hijas: Billie (Brigette Lundy-Paine) y Thea (Samara Weaving). Y sus respectivas mujeres también formarán parte de la aventura: Elizabeth (Erinn Hayes) y Joanna (Jaima Mays). Y, por supuesto, con el regreso de “la Muerte” (William Sadler).

La nostalgia a su favor

He de admitir que vi las dos primeras películas en su momento, y no había vuelto a verlas desde hace mucho tiempo. El recuerdo que tenía era muy grato y tenía la clara sensación de haberlas disfrutado, por eso, sin haberme revisionado recientemente las dos entregas, iba con cierta inquietud a ver la tercera parte de la trilogía.

La nostalgia ayuda mucho y está claro que influencia, pues no dejan de ser unos personajes que vi en mi adolescencia, en pleno descubrimiento musical, y por eso quizás ver otra vez a Bill y Ted metidos en nuevos líos era como volver a un sitio cálido y acogedor que ya conocía. Eso está claro que es un punto a favor de la película, pero claro, también te genera esa sensación de impotencia ante la falta de creatividad actual y la necesidad de recuperar cosas de los 80 y 90, que tan de moda están, para intentar sacar provecho a los espectadores de una generación concreta.

Con los antecedentes puestos sobre la mesa, Bill y Ted salvan el universo regresa 30 años después de su última aventura, aunque parece una eternidad con lo que últimamente estamos viviendo. Lo primero que notamos es que tener de nuevo los guionistas Chris Matheson y Ed Solomon, responsables de las dos primeras películas, da cierta continuidad y una coherencia (o incoherencia) en lo que estamos viendo. Quiénes sino podrían seguir contando una historia tan extraña y demente, pero con una clara continuidad a lo que vimos en su momento.

De los 80 a 2020

La película está ambientada en nuestros días, aunque no se mencionan hechos actuales que han marcado a las nuevas generaciones, sino que en 2020 el mundo está tan mal sencillamente porque Bill y Ted no han logrado su destino como portadores de paz.

Ahora, siendo dos hombres de mediana edad, y profesionalmente hundidos, deben salvar el futuro pero también la realidad en la que vivimos, y para ello esta vez contarán con la ayuda de sus esposas y sus hijas, claro reflejo del cine actual en el que se intenta poder de manifiesto el empoderamiento de la mujer. Quienes mejor para este fin que sus propias hijas, interpretadas por Samara Weaving y Brigette Lundy-Paine, para tomar el relevo de sus desastrosos padres y no sólo salvar el universo sino también la película.

La premisa suena mucho, pues Matheson y Solomon han decidido volver a contar una historia que ya han contado en vez de llevar a estos personajes hacia una nueva dirección. Bill y Ted vuelven a viajar en el tiempo, intentan dar con la canción que salve a la humanidad, y siguen empleando su cabina de teléfonos. La incorporación de sus hijas podría parecer un mero hecho anecdótico a la hora de mostrar el paso del tiempo, pero no sólo aportan mucho más que sus padres sino que también dan la posibilidad de continuar si quisieran la franquicia con ellas, lo que no implicaría que para ello idearan nuevas historias.

Una trama demasiado familiar

Todo lo que vemos resulta familiar, en ocasiones un poco cargante, según nos damos cuenta de la falta de creatividad y la ausencia de un humor más actual como para hacernos reír en más de un par de ocasiones contadas. Y ahí es donde, por suerte, entran las hijas, que son las que aportan algo de frescura y sirven de caricatura de los jóvenes de los 2020 como Bill y Ted caricaturizaron a los jóvenes de los 80. Puede que no sean personajes realistas que convenzan a los jóvenes de hoy en día, pero Bill y Ted salvan el universo tiene claro su público, la generación de los 80, por eso siguen empleando el mismo tipo de caricaturización de las generaciones, tanto pasadas como venideras.

Bill y Ted salvan el universo no es tan divertida como sus predecesoras, y aporta poco a la trilogía más allá de cerrar la historia, pero gracias a las hijas de los protagonistas y a la presencia de un neurótico robot asesino, consigue tener algunos detalles que amenizan y hace que compense su visionado, mientras nos evoca la nostalgia de los 80 conservando la simpleza de su idea original. Si os gustan las comedias absurdas, sin duda ésta es vuestra trilogía.


¿Qué te ha parecido la película?

Bill y Ted salvan el universo

6

Puntuación

6.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: