Crítica de ‘Impetigore (La Mujer del Infierno)’: La maldición de los niños sin piel

Las críticas de Daniel Farriol:
Impetigore (La Mujer del Infierno)

Impetigore (La Mujer del Infierno) es un filme de terror indonesio escrito y dirigido por Joko Anwar (Satan’s Slaves, Gundala). Maya y su mejor amiga Dini, tratan de sobrevivir en la ciudad. Tras sufrir la primera un terrible ataque en la cabina de peaje donde trabaja, descubre que es posible que haya heredado una gran casa en su pueblo natal. Sin embargo, lo que encontrarán allí es algo tan inesperado como increíblemente aterrador. Está protagonizada por Tara Basro (Hi5teria, Another Trip to the Moon), Ario Bayu (La Reina de la Magia Negra, 27 Steps of May), Marissa Anita (Folklore, A Mother’s Love), Christine Hakim (The Gift, Kartini), Asmara Abigail (The Science of Fictions, Mudik), Kiki Narendra, Zidni Hakim y Faradina Mufti. La película pudo verse en el Festival de Sitges 2020, pero no ha tenido estreno comercial en cines de España. Está disponible en Amazon Prime Video desde el día 3 de Abril de 2021.

La secuencia de apertura es magistral

Indonesia se ha convertido en un estupendo caladero para el cine de terror reciente. El guionista y director Joko Anwar se ha convertido en uno de sus mejores embajadores. Si en 2017 ya nos aterrorizó a todos con la malrollera Los hijos de Satán (Satan’s Slaves), regresa aquí con una obra aún más ambiciosa y espectacular. Impetigore pudo verse en el pasado Festival de Sitges, en cuya programación también tuvo cabida aquella otra locura llena de bichos titulada La Reina de la Magia Negra (The Queen of Black Magic), de la que el propio Joko Anwar es guionista, pero dejando en ese caso la dirección a su compatriota Kimo Stamboel, otro de los nombres destacados dentro de la nueva hornada de cineastas indonesios. 

En Impetigore se hace un repaso de manual por diversos subgéneros del terror. La prodigiosa secuencia de apertura es toda una lección de suspense que utiliza la profundidad de campo y la claustrofobia de un espacio cerrado. La protagonista es Maya (Tara Basro). Es una chica que pasa las noches trabajando en la cabina del peaje de una autopista. La aparición de un extraño coche y la puerta de la cabina que deja encerrada a la chica, son los pocos elementos con los que trabaja el director para crear una de las mejores escenas de inicio que nos ha regalado el cine de terror actual, pero en la tradición del mejor slasher ochentero. 

Un folk horror tenebroso

Tras ese impactante inicio de Impetigore, comienza la verdadera aventura de Maya y su amiga Dini (Marissa Anita) que, a través de sus diálogos, aporta el contrapunto humorístico a la historia. Las dos amigas viajarán al pueblo natal de la primera para investigar la existencia de una posible herencia de sus antepasados. El viaje les conducirá a un espacio rural tenebroso y aislado (se llega por camino de carro), donde los lugareños parecen esconder algunos secretos vinculados con el pasado familiar de la chica. Ambas se alojarán en el caserón familiar abandonado, un lugar aparentemente maldito y que dará pie a algunas secuencias habituales dentro del subgénero de casas encantadas. Sombras, ruidos, la escena de la bañera… La ambientación es suficientemente lúgubre y misteriosa como para lograr que la tensión vaya en aumento, aunque Joko Anwar apuesta durante esa primera hora y media por la intriga en lugar de por el terror puro.

A partir de ahí Impetigore se vuelve mucho más perturbadora y salvaje. Se combinan algunas escenas típicas del splatter dentro de una atmósfera de folk horror que haría palidecer de envidia al mismísimo Ari Aster. El folclore indonesio, las prácticas espirituales y de magia negra, junto a maldiciones de fantasmas vengativos, serán los ingredientes perfectos para conducir la historia por derroteros que se vuelven tremendamente oscuros y rozan lo demencial. Joko Anwar es un director que sabe manejar la cámara, sus movimientos nunca son arbitrarios y sugieren un peligro que acecha, sin caer en sustos o efectismos gratuitos. Vuelve a contar con la inestimable ayuda de su fotógrafo habitual Ical Tanjung, junto al que saca partido de lo inquietante de las imágenes, con colores tierra para los momentos diurnos o con sombras y fuego para los nocturnos. Son las escenas que suceden de noche las más angustiosas.  

De la tradición milenaria del Wayang Kulit a los Oscars

Se le puede achacar a Impetigore cierto tono telenovelesco durante el clímax final. Sí, es cierto que hay una escena con una doble muerte que hasta puede provocar una leve sonrisa por lo exagerado que resulta. sin embargo, se le perdona porque todo el resto es brillante y tenebroso. La utilización de los flashback es inteligente, especialmente el segundo que tiene una puesta en escena y un montaje muy absorbentes. Son sobreexplicaciones que funcionan para que se entienda sin fisuras todo lo que sucede. Además, como curiosidad, la película nos permite acercarnos al noble arte del Wayang Kulit. Se tratan de unos títeres de varillas javaneses, tradicionales en Indonesia y Malasia, que se utilizan en un teatro de sombras. No es un dato anecdótico, ya que resulta determinante dentro del argumento. 

Impetigore es cine de género a reivindicar. Directo y sin ínfulas elevadas. Me atrevería a decir que es uno de los mejores filmes de terror que se han hecho en los últimos años. En Indonesia respetan tanto este tipo de cine, que postularon a la película como candidata a los Oscars para representar a su país en la categoría de Filme Extranjero. Lógicamente, los encorsetados miembros de la Academia decidieron que no pasara ni el primer corte. Tú hazme caso y míratela sin prejuicios, la disfrutarás de principio a fin. Sí, la escena de apertura es prodigiosa, en el desenlace te espera un último giro con mucha mala baba.


¿Qué te ha parecido la película?

Impetigore

8

Puntuación

8.0/10

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