Crítica de ‘Espontánea’: La angustia adolescente

Las críticas de Daniel Farriol:
Espontánea (Spontaneous)

Espontánea (Spontaneous) es una comedia negra juvenil que está escrita y dirigida por Brian Duffield, guionista de The Babysitter (2017) o Underwater (2020). Está basada en la novela homónima de Aaron Starmer. La historia no lleva hasta el último año de secundaria de unos estudiantes. Se desata el caos y la incertidumbre cuando uno de los estudiantes explota (literalmente) de manera espontánea delante de sus compañeros. Al sucederle después lo mismo a otros jóvenes, las autoridades buscarán una explicación para detener las explosiones. Está protagonizada por Katherine Langford (Por trece razones, Maldita), Charlie Plummer (Palabras en las paredes del baño, Leon on Pete), Piper Perabo, Chelah Horsdal, Rob Huebel, Kaitlyn Bernard, Hayley Law e Yvonne Orji. La película no se ha estrenado en España en salas comerciales. Ahora puede verse en Movistar+, Rakuten TV y Google Play, desde el día 4 de Febrero de 2021.

La subversión de la comedia romántica para adolescentes

Raffaella Carrá cantaba a finales de los 70 aquello de «Explota, explota, me explo- (movimiento de cabeza), explota, explota, mi corazón». Un himno bailable y festivo que marcó el ritmo de toda una generación. La película Espontánea nos sitúa en un instituto de secundaria donde el entusiasmo adolescente sucumbe ante un hecho terrible e inexplicable: la explosión espontánea de uno de los alumnos salpica con sangre y vísceras a todos sus compañeros de clase. Así que el guionista y director, Brian Duffield, decide llevar al extremo el fenómeno conocido como combustión espontánea. Ya no es solo el corazón lo que explota, si no el cuerpo entero.

Las explosiones se irán sucediendo en el tiempo y afectando a otros jóvenes estudiantes, sin que exista un patrón reconocible para averiguar quién puede ser el siguiente en sufrirla, ni tampoco hallar un método para poder evitarlo. En realidad, poco importa el motivo (no lo hay), lo sobrenatural se utiliza como excusa para hablar de la realidad que nos rodea. El hecho en sí puede entenderse como una metáfora sobre la angustia adolescente ante las incertidumbres de la vida, afrontando esa etapa de cambios irreversibles bajo un prisma de humor negro. De ese modo, el guion subvierte algunos géneros tan denostados y llenos de clichés como son la comedia romántica o las colleges movies. Los aborda de forma afilada e insólita para representar con mucha mala baba los habituales traumas que encontraríamos en los coming of age de aprendizaje adolescente.

Sobrevivir a la explosión

En Espontánea se tratan temas tan trascendentes como lo efímero de la existencia o el miedo hacia las nuevas responsabilidades que conlleva la edad adulta. Casi siempre lo hace desde el sarcasmo y la irreverencia, aunque en su parte final caiga en un inevitable exceso melodramático. Estamos frente a la filosofía buenrollista del carpe diem que impartía aquel inolvidable profesor de poesía, John Keating, encarnado por Robin Williams en El Club de los Poetas Muertos (Peter Weir, 1989). Aprovecha el momento, vive cada uno de tus días como si fuese el último, porque, en efecto, podría serlo. Una bonita filosofía de vida que esconde algo de tramposo en su entusiasmo, ya que no todas las personas afrontan ese ciclo vital con las mismas armas u oportunidades.

El tratamiento escénico de Espontánea es un curioso cruce entre el cine indie de estilo cool semejante a Esta mierda me supera (Jonathan Entwistle y Christy Hall, 2020) y el espíritu ochentero de Escuela de jóvenes asesinos (Michael Lehmann, 1988), incluso encontraremos una referencia explícita a Carrie (Brian de Palma, 1976) y es que, sin duda, los terrores adolescentes también están presentes en esta película, además de que también veremos litros de sangre. Un punto a favor indiscutible para el visionado de Espontánea es la pareja protagonista formada por Katherine Langford y Charlie Plummer, dos jóvenes intérpretes carismáticos cuya química juntos aumenta las prestaciones y el atractivo final de la propuesta.

Espontánea es una comedia original y sorprendente que retrata la desesperación de una generación perdida ante las expectativas de un futuro incierto, tendiéndoles la mano para sacarles a la pista de baile durante su fiesta de graduación. Porque la vida es lo que dura una canción. Luego explotas (mueres). No importa que la canción sea de Raffaella Carrá o el «And We Danced» de The Hooters.


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Espontánea

7

Puntuación

7.0/10

3 comentarios en «Crítica de ‘Espontánea’: La angustia adolescente»

  • el 9 octubre, 2021 a las 17:01
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    Me hubiera gustado más si explicaran el motivo por el cual explotan, dejarte con la intriga así no me gusta…??‍♀️

    Respuesta
  • el 4 agosto, 2022 a las 03:19
    Enlace permanente

    Posiblemente la causa de que los adolescentes explotaran sean las emociones fuertes, ya que cuando alguien se moría momentos antes mostraba una emoción fuerte. Ésta solo es una teoría, cabe aclarar.

    Respuesta

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