Crítica de ‘Addicted’: Más sombras, menos sexo

Las críticas de Daniel Farriol:
Addicted
 
Addicted es un thriller erótico estadounidense dirigido por Bille Woodruff (Honey, A por todas: la lucha final). El guion está escrito por Christina Welsh (Un día inesperado) y Ernie Barbarash (Cube Zero, El último escalón 2), basándose en el libro de Zane, seudónimo con que Kristina Laferne Roberts escribe sus novelas de ficción eróticas. La historia gira en torno a una madre de familia que se siente atraída por un pintor al que quiere representar como publicista. La mujer desarrollará una adicción al sexo que pondrá en peligro su matrimonio y su trabajo. Está protagonizada por Sharon Leal (Blindfire, Shot), William Levy, Kat Graham (Operación Feliz Navidad, El final de todo), Boris Kodjoe (Resident Evil: Venganza, The Gospel), Tasha Smith, King y Maria Howell. La película no se ha estrenado en salas de cine en España. Puedes encontrarla en el catálogo de Netflix desde el 31 de Enero de 2021 y desde antes en Rakuten TV y Google Play.
 

El erotismo soft de ‘Addicted’

Una de las películas más vistas en Netflix durante 2020 y, por ende, en cualquier plataforma de contenidos VOD, fue una película polaca llamada 365 Días (Barbara Białowąs, 2020). Nada que ver con los filmes que acostumbramos a ver procedentes de esa cinematografía en festivales o, si hay suerte, en nuestras pantallas. Se trataba de un filme de corte erótico y mensaje misógino sobre un mafioso que secuestraba a una mujer y la mantenía retenida hasta que se enamorase de él. El contenido sexual de la cinta llamó mucho la atención de un público que ya manifestó su atracción por este tipo de películas con la franquicia que adaptaba las novelas de E. L. James, 50 sombras de Grey (Sam Taylor-Johnson, 2015).
 
Netflix recupera ahora en 2021, Addicted, película realizada en 2014 y que podría adscribirse dentro de ese subgénero de erotismo soft y de postal, normalmente enfocado para un público femenino adulto con ganas de desmelenarse de manera prudente y conservadora. En este caso, la protagonista es Zoe Reynard, interpretada por la actriz Sharon Leal, una publicista y galerista con una vida normal que se siente atraída por uno de los artistas que quiere representar. Se convertirá en una adicta al sexo y pondrá en peligro su estabilidad emocional y familiar. En fin, el argumento de cualquier novela rosa de bolsillo.
 

Ni thriller, ni drama, si no todo lo contrario

Addicted es un telefilme bastante ínsipido que está dirigido de forma mecánica por Bille Woodruff, cineasta bregado en algunos subproductos televisivos y videoclips para artistas de renombre como Britney Spears, Céline Dion o Toni Braxton. Al principio algunas notas de la banda sonora compuesta por Aaron Zigman (La cabaña, En guerra con mi abuelo) parecen aludir a una especie de homenaje al thriller erótico que imperaba en los años 90 con películas como Instinto Básico (Paul Verhoeven, 1992) o El color de la noche (Richard Rush, 1994). Al final se queda en un simple ademán. Addicted no puede catalogarse como thriller erótico, aunque el desenlace apueste por añadir acción de manera torpe y forzada. También es menos erótica que las películas que se hacían hace 30 años. Si te acercas a ella por el simple morbo, me temo que te excitarás lo mismo que mirando a una naranja.
 
Entonces, ¿qué propone Addicted? Se podría catalogar como drama erótico sin erotismo explícito. Hubiera sido interesante profundizar en la adicción al sexo de la protagonista para reflejar las consecuencias en su vida cotidiana. O afrontar con valentía la sexualidad femenina y la insatisfacción en un tema que normalmente se trata desde un punto de vista masculino. Sin embargo, todo se hace desde una superficialidad absoluta con la única intención de añadir un par de escenas que deberían subir la temperatura y solo consiguen elevar la vergüenza ajena. Con personajes tan planos, es imposible tomarse en serio nada. Y eso que Sharon Leal hace lo que puede para darle vidilla a su personaje, incluso cuando comparte escenas con el machote impertérrito William Levy, cuya brillante actuación sería digna de un Razzie. Addicted es una película inconsistente y aburrida que no sirve ni como complemento para una siesta. Avisado estás. 
 

¿Qué te ha parecido la película? 

Addicted

3

Puntuación

3.0/10

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