Crítica de ‘Dumbo’: Tim Burton mejora el clásico animado

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Dumbo 
 
No sé si el proyecto de Disney de reconvertir sus largometrajes animados en películas de acción real incluye todos sus clásicos o solo algunos. Lo que sí sé es que los últimos años nos han brindado unos cuantos con desiguales resultados y los próximos meses se nos avecinan otros varios con desiguales expectativas a la vista de los tráilers.
 
Suelo mostrarme crítico con este asunto de los remakes, no porque me desagraden en sí sino porque me parecen sintomáticos de la gravísima falta de ideas que asola al cine en general y al hollywoodiense en particular; entre remakes, secuelas, reinicios, sagas y universos de superhéroes se nos va una gran parte de la producción anual que, con un importantísimo aparato de marketing, eclipsa a muchas de las películas (supuestamente) originales que, por lo que se ve, no encuentran fácil salida entre  las grandes productoras. El caso es que, a riesgo de meterme en terreno pantanoso con su enorme legión de seguidores, me atrevo a decir que Dumbo es una de las películas Disney que peor ha resistido el paso del tiempo. Ni la calidad de su animación, ni la hondura de la historia, ni el desarrollo de los personajes secundarios estaban a la altura de otros clásicos animados inmortales. No me parece mal, por tanto, que se revisite una historia de la que el guionista Ehren Kruger apenas toma el punto de partida para escribir un libreto mucho más complejo y elaborado que casi dobla la duración del original.
 
La estrategia de producción de todos estos remakes parece diferir bastante de unos a otros a tenor de esa mayor o menor distancia que se establece con el original, así, mientras algunos son casi un calco de la versión animada, otros, como es el caso que nos ocupa, únicamente se sirven de la idea original como punto de partida. Lo que sí parece ser una premisa irrenunciable para la factoría Disney es contar con directores de sobrado prestigio para llevarlas a la pantalla. A nombres como Kenneth Branagh (Cenicienta), Bill Condon (La bella y la bestia), Jon Favreau (El libro de la selva) o Marc Foster (Christopher Robin) se suma de nuevo el de Tim Burton que repite tras la realización de Alicia en el país de las maravillas en 2010.
 
Y ciertamente, si hay una historia con la que Tim Burton puede hacer al mismo tiempo un trabajo “de encargo” y una película “de autor” es precisamente la revisión de Dumbo (Ben Sharpsteen, 1941) uno de los primeros largometrajes Disney animados (el cuarto, si uno atiende al orden cronológico que ellos ponen en el lomo de los deuvedés) y que en sus brevísimos 64 minutos nos contaba la enternecedora historia de un bebé elefante de enormes orejas que por obra y gracia del pequeño ratoncito Timoteo se convierte en una estrella de circo.
 
No hay rastro aquí del ratón ni de otros animales parlanchines, Kruger desde el guion y Burton en la dirección optan por humanizar una historia que en su versión animada apenas tenía personajes humanos y estos salían, las más de las veces, desdibujados. Burton construye una película sobre el circo como espectáculo en sus momentos de gloria y la llena de personajes, unos más logrados que otros, encarnados por un excesivo (como casi siempre) Danny DeVito, un anodino (como casi siempre) Colin Farrell, un pasadísimo de vueltas Michael Keaton, una enigmática y seductora Eva Green y un par de niños bastante soportables para lo que suelen ser las actuaciones infantiles en este tipo de películas. Tanto Nico Parker (hija de Thandie Newton en la vida real) como Finley Hobbins son lo suficientemente empáticos y queribles como para identificarse con ellos y su amor por el pequeño elefantito de grotescas orejas.
 
Incuestionablemente, lo más sobresaliente de la película estriba en la soberbia dirección artística y la portentosa animación digital con las que Burton deja su sello autoral y consigue encuadrar una producción Disney en ese universo propio que ha ido construyendo a lo largo de su ya extensa filmografía. Para ello, administra los buenos sentimientos marca Disney con algunos momentos inquietantes como esa isla pesadilla en la que se desarrolla el clímax de la película. La música de Danny Elfman, casi indisoluble del cine de Burton acompaña y puntúa los momentos emotivos, los divertidos y los lacrimógenos, que también los hay.
 
El Dumbo de Tim Burton es una película divertida, entrañable, conmovedora y familiar que hará disfrutar al público infantil (no lo olvidemos, principal destinatario del film) y conseguirá que el público adulto como mínimo se entretenga o incluso llegue a emocionarse con algunos momentos.

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Crítica de ‘Dumbo’: Tim Burton mejora el clásico animado
4.9 (97.94%) 301 vote[s]

7

Puntuación

7.0/10

Un comentario sobre “Crítica de ‘Dumbo’: Tim Burton mejora el clásico animado

  • el 29 abril, 2019 a las 17:00
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    todavía no he tenido oportunidad de verla, pero tengo muchas ganas 🙂

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