Crítica de ‘The Guilty’: Emociones fuertes con un simple teléfono

Las críticas de David Pérez “Davicine”The Guilty

La película danesa, que ha conquistado a crítica y público, se alzó con el Premio del público en el último Festival de Sundance, y ha sido seleccionada por Dinamarca como representante en la carrera de los Oscar, convirtiéndose además en la película revelación del verano en la cartelera francesa. En nuestro país se presentó en la 63 Seminci de Valladolid donde fue galardonada con el Premio Miguel Delibes al Mejor Guión, además de alzarse con el premio a Mejor película por la asociación de medios online Blogos de Oro.

En The Guilty, Asger Holm, un exoficial de policía, ha sido suspendido de sus funciones y relegado a operador del servicio de emergencias. Durante su rutinario turno de noche, recibe la extraña llamada de una mujer aterrada. A pesar de su reacción de sorpresa, Asger se dará cuenta de que la mujer al otro lado del teléfono ha sido secuestrada, y es entonces cuando comenzará la búsqueda. Recluido en su mesa en la centralita de emergencias, Asger tendrá que localizar y ayudar a la mujer en peligro con la ayuda de sus compañeros en todo el país. Conforme avanza el reloj y pasan los segundos, Asger tendrá que enfrentarse no sólo a la precipitación de los acontecimientos relacionados con el crimen, sino también a sus propios demonios personales.

Leyendo la trama de The Guilty puede sonar poco impactante, pues de inicio promete mucha intriga y acción pero todo sucede dentro de la oficina del servicio de emergencias. Aún así, sorprende que esté dirigida por el joven y debutante director Gustav Möller, pues ha logrado un nivel de perfección increíble para llevar una historia como ésta, que te atrapa y te hace contener la respiración, pero vista en todo momento desde las reacciones del policía. No hace falta ver a la víctima, ni los acontecimientos de su búsqueda en las carreteras del país, tan sólo necesitamos el rostro casi impasible de Jacob Cerdegren y el audio que a él llega a través de su auricular. Es lógico que se la compare con Buried, pues en ambos casos no sabemos hacia donde se dirigen los rescatadores, y tampoco necesitamos más que al protagonista, quien en esta ocasión no lucha por salvar su propia vida.

Möller ha desarrollado una película muy especial con todas esas limitaciones, y parece que estemos ante una clase magistral de minimalismo llevado al límite, de la que es imposible apartar la mirada a pesar de estar viendo todo el tiempo lo mismo, pero lo realmente importante llega a nuestros oídos. Al igual que sucede al protagonista, con tan solo puede escuchar la respiración notamos la angustia de la mujer que realiza la llamada, y desde ese momento nos metemos de lleno en los pensamientos de Asger. Vivimos casi en primera persona los intentos de Asger por coordinar las persecuciones policiales para atrapar al vehículo sospechoso, su búsqueda de ayuda externa la cual pueda ser dirigida por él y sirva de ojos en el exterior, aunque como a él le sucede, nunca vemos más allá de su pequeña pantalla de ordenador.

The Guilty juega con el espectador como lo hacen ahora los podcast de intriga. Cada vez está más de moda escuchar seriales radiofónicos (por recuperar el término original del que proceden todos estos programas actuales), Möller ha sabido trasladarlo a lenguaje cinematográfico como se han adaptado a YouTube muchos programas de radio. No vemos más personajes implicados en la acción que Asger, pero gracias a la interpretación de Jacob Cerdegren somos capaces de ir componiendo un mundo tridimensional en el que casi ponemos rostro a todos los implicados, e incluso nos hacen ponernos en la piel de la mujer que realiza la llamada y sentir su sufrimiento.

Similar a Searching, The Guilty prefiere quedarse tan sólo con un teléfono inalámbrico y hacer menos uso de la tecnología actual a nivel visual, dejando de lado las redes sociales, las videollamadas, y permitiendo que estemos ante una película más atemporal donde lo más moderno que vemos es la geolocalización.

The Guilty juega con nosotros, nos mete en su peculiar partida del gato y el ratón, y nos permite ir avanzando en esta búsqueda al mismo ritmo que el protagonista, dando como resultado un complejo análisis de lo frecuente que es que realicemos suposiciones sobre otras personas, y cómo con tan sólo unos pocos datos vamos llenando los vacíos de una manera que no siempre es la correcta.


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Crítica de ‘The Guilty’: Emociones fuertes con un simple teléfono
4.5 (90%) 2 votes

8

Puntuación

8.0/10

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David Pérez

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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