Crítica de ‘Blade Runner 2049’: Una joya de la ciencia ficción por méritos propios

Las críticas de David Pérez “Davicine“: Blade Runner 2049

Blade Runner es una película de culto, de eso no hay duda, pero cuando se estrenó inicialmente en 1982 fue una película incomprendida, sin apenas repercusión y una escasa recaudación. Sólo el paso de los años, como el buen vino, y un esfuerzo de su director Ridley Scott por lograr sacar adelante la versión más cercana a su visión oficial, ha hecho posible que disfrutemos finalmente de multitud de versiones hasta llegar a la “definitiva” de 2007, conocida como el “Montaje final”, aunque todas ellas han conseguido el reconocimiento con el paso del tiempo.

El respeto a la hora de realizar una secuela de una obra maestra ha sido clave a la hora de sacar adelante Blade Runner 2049, la cual no necesitará de tantos años como la original para dejar claro que estamos ante una increíble película futurista que se merece por méritos propios entrar desde ya en nuestra lista de las mejores películas de ciencia ficción.

Tal y como sucediera con la original, la música y la fotografía juegan un papel tan importante como el del reparto y la historia, sino más, dado que durante sus casi 3 horas nos deleitan con lo que podría ser un videoclip pausado con un presupuesto millonario tras de sí.

La elección de un director que quiera afrontar este reto de llevar a cabo un “Blockbuster” que atraiga a las nuevas generaciones pero contente a quienes adoramos la original es algo que debía asumir Sony Pictures, y con muchos directores podrían haber conseguido más dinamismo o espectacularidad en escenas de acción, pero eso no es lo que sustenta esta gran película, por lo que poner detrás de las cámaras a magnífico Denis Villeneuve ha sido todo un acierto. Villeneuve, que el año pasado se posicionó como uno de los referentes de la ciencia ficción a tener en cuenta tras sorprender a muchos con la magnífica La llegada, pero que no era un director para nada desconocido gracias a joyas como Incendies (2010), se ha mantenido fiel a su estilo, y ha cogido lo mejor de Blade Runner para pasarlo a través de su filtro de escenas duras, grandes descripciones de los paisajes y momentos silenciosos para interiorizar la pesadumbre de los personajes.

En esos planos pausados y detallados, con cámaras fijas en los rostros de los actores, no defrauda el gran reparto que conforma esta película, donde repite el buque insignia de la original, que no es otro que Harrison Ford, pero lo completan los recién llegados a este futuro apocalíptico Ryan Gosling, Robin Wright, Jared Leto, Ana de Armas, Barkhad Abdi (Capitan Phillips) y Dave Bautista (Spectre), entre otros. Quizás confiábamos en ver un mayor enfrentamiento actoral entre Ford y Gosling, pero todo el peso de la película recae sobre la dura vida del agente K, interpretado por Gosling, 30 años después de los acontecimientos vistos en Blade Runner. Nada se puede objetar a la interpretación de este gran actor, que es capaz de marcarse unos bailes en La ciudad de las estrellas – La La Land, sacarnos una sonrisa en Dos buenos tipos, o mostrar su faceta más dura y seria, que tanto le ha caracterizado en títulos anteriores, destacando Drive por encima de todos, y encajando muy bien esa faceta en su interpretación de un Blade Runner. Frío como el clima en 2049, áspero como la arena impregnada en el aire de estas megalopolis futuristas y triste como la escasa esperanza de un futuro mejor, Gosling nos adentra en este viaje a las profundidades de las miserias humanas.

Hay que citar un detalle importante, y es que ni Jared Leto, en un rol tipicamente suyo, de personaje distinto con alguna peculiaridad o tara, que tan bien interpreta, es capaz de destacar sobre una magnífica Ana de Armas, quien hace de perfecta compañera de aventuras y desventuras de K en su día a día. Pero Ana de Armas no es la única mujer con peso en este título, y es que tenemos una historia cargada de mujeres con mucha personalidad, y duras, tanto en su mental como físicamente, donde Robin Wright deja constancia de su versatilidad para pasar de Primera Dama a Amazona, y ahora a una estricta pero comprensiva jefa del departamento de policía.

Escrita por Hampton Fancher y Michael Green, Blade Runner 2049 se sitúa varias décadas después de la original de 1982, continuando la historia inicial escrita por Fancher y David Peoples, basada en la novela de Philip K. Dick “Los Androides Sueñan con Ovejas Eléctricas”. Quizás lo único que podamos echar en cara a esta película sea eso, el guión, pues no había término medio, y algunos dirán que le sobra media hora, otros creemos que podrían haber hecho dos películas de 2 horas para ahondar aún más en la psique de los personajes y en el desarrollo de la historia que nos cuentan, pudiendo incluso haber unido esta historia a los cortometrajes previos. Pero sea como sea, no se puede discutir que han sido capaces de hilar esta historia con la original, presentando primero todos los personajes principales, para ir ganando poco a poco en suspense e intriga, llevándonos en un viaje emocionante hacia un desenlace épico que es lo que al final nos quedará grabado en la retina.

Narrativamente, la película es tan ambiciosa como la de Scott, pero no tiene las restricciones tecnológicas que podría tener la original, a pesar de haber logrado ser un referente visual. Se han alejado de las megaciudades futuristas de la original, repletas de luces de neón y cartelería nipona, que no es que estén ausentes en Blade Runner 2049, pero dan prioridad a una auténtica ambientación de western (futurista, obviamente), donde no faltan los guardapolvos, los desiertos, las ciudades abandonadas y los pistoleros de gatillo fácil, jugando un papel muy importante la fotografía a cargo de Roger Deakins con escenarios que cada vez nos llevan más hacia la miseria y la deshumanización, casi propia de la saga Mad Max.

¿Y Vangelis? ¿Donde está Vangelis? Esas son las preguntas que no nos hacemos durante la película pues su legado está ahí, gracias al uso de alguno de sus temas y al gran trabajo de Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, que mantiene toda la esencia sonora de la original, y nos atrapa en un mundo de sonidos futuristas, dejando atrás la grandilocuencia para mecernos en una banda sonora más ambiental pero continuista en el estilo.

Blade Runner 2049 es el legado perfecto de un obra maestra de la ciencia ficción, realizada de forma visualmente espectacular, y alejándose de lo que se espera de un blockbuster adrenalítico para llevarnos a un historia más intimista. Ata cabos sueltos de la original de 1982, ampliando ese universo que caló hondo en muchas generaciones, pero siendo capaz de funcionar como película independiente, dejando claro que Denis Villeneuve es uno de los mejores directores de su generación.

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