Crítica de ‘Swiss Army Man’: Incómoda y enternecedora

Las críticas de Fernando Quintero: Swiss Army Man

A la hora de llegar a querer contar una historia en el cine, hay que pasar ciertos filtros entre los que se incluyen, sobretodo, una productora que te financie y llevar a cabo al fin la materialización de esa idea que te ha rondado la cabeza y que ha sido materializada en forma de guión. Lo que muchos no están preparados es a la aceptación o desprecio de su trabajo, ya que todo director piensa que su obra es elocuente y magnífica.

Situémonos. Swiss Army Man trata sobre la desesperada decisión del hombre que se encuentra al borde del suicidio en una isla desierta cuando se encuentra con un cuerpo a orillas de la playa y va en su búsqueda con la esperanza de que esté vivo, peo no es así, en su lugar se encuentra con un cadáver con flatulencias que le ayudará a salir de la isla y volver a la civilización con sus extraños “poderes” y creando así una extraña amistad entre los dos.

Con esta premisa, sabemos que nos encontraremos con una película atípica que se balancea entre lo sublime y lo estúpido, llegando a crear una cinta que no dejará indiferente a nadie, provocando diferentes gustos y puntos de vistas tan extremos como el odio absoluto hacia esta película o la glorificación hacia la cinta y a una historia nada fácil de contar e interpretar con un final difícil de explicar. Incomoda y enternecedora a partes iguales, Swiss Army Man es de esas películas que desatarán discusiones entre familiares y amigos por según que situaciones van aconteciendo a lo largo de la misma.

Unas situaciones que se llevan a cabo a través de sus dos protagonistas, quienes contarán una historia de amor (no entre ellos), supervivencia y amistad, en la que todos los sentimientos que siente el ser humano, se ven reflejados en los actos de los dos personajes en una historia contada a través de más historias y situaciones.

Hay mucho que resaltar: guión, interpretaciones, fotografía… Comenzando por la dirección y el guión, he de decir que Dan Kwan y Daniel Scheinert, han conseguido traer una historia paranoica desde el principio hasta el final. Con una idea descabellada, han conseguido llamar la atención de público y crítica, llegando a ganar premios en los festivales de Sundance y Sitges, algo que parece no haber sido suficiente para tener más copias en los cines españoles (tan sólo se ha estrenado en cinco cines del país). Pero a pesar de este pasotismo por no ofrecer la opera prima de dos directores que están llamados a ser dos grandes de la farándula en un futuro no tan lejano, Swiss Army Man ha conseguido ganarse al poco público que ha ido a la visualización de la cinta y que no se siente nada incómodo con las flatulencias del personaje de Daniel Radcliffe.

Y a este punto quería llegar. Es cómico que la gente que se ha levantado y se ha ido de la salas del mundo, y luego han despotricado de la película por los gases del protagonista, son los mismos que luego se ríen de las películas de Seth Rogen, James Franco y compañía. En el cine hay que ver mas allá de lo que se muestra en pantalla y no fijarse en lo evidente, sino en lo íntimo, en lo que se quiere expresar. ¿ Y qué quiere expresar Swiss Army Man? Ahí están las opiniones de cada uno, siendo evidente que la vergüenza de uno mismo, el amor y la incapacidad de mostrar los sentimientos evidentes, son la carga que si aceptamos, puede llegar a ser llevadera y finalmente exteriorizar todo ello con naturalidad. Esta carga no es más que el personaje de Daniel Radcliffe, quien personaliza todo lo que aflora Paul Dano en su personaje y todos esos gases, son producidos por la valentía de éste. 

Precisamente, Paul Dano y Daniel Radcliffe son el centro de esta historia. La amistad y el trabajo forjado durante los 24 días de rodaje de la película se han visto recompensados en la pantalla, llegando a mostrarnos la naturalidad de las líneas expresadas. La interpretación de Radcliffe no es excelente, aunque sirve de ayuda para el verdadero protagonista que hace las veces de psicópata traumatizado y con un claro trastorno de bipolaridad, reflejando sus sentimientos contrarios en la figura del difunto personaje de Radcliffe.

En definitiva, Swiss Army Man no es una película apta para todos los públicos, no por diferenciación de edad, sino por gustos, por lo que seguro se convertirá en una película que muchos rechazarán y pocos disfrutarán.

También te puede interesar

Deja un comentario