61 SEMINCI. Sección Oficial (corto). Crítica de ‘East Ramadi’: Una de buenos malos y malos buenos

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 61 SEMINCI: 
East Ramadi (cortometraje)

 

Según consta en la información que ofrece el catálogo de la SEMINCI, Kristen Gerweck trabajó durante años como abogada antes de abandonar la profesión para pasarse al mundo de la producción cinematográfica. Formada también en arte dramático y cinematografía, debuta con East Ramadi en las labores de guionista y directora. 

Y East Ramadi es un cortometraje que en ocho minutos narra con eficacia un trágico suceso ocurrido en el peligroso barrio iraquí de Ramadi en el que dos niños que realizan habitualmente recados transportando paquetes de un lado a otro del barrio, se tropiezan con dos soldados americanos, ya saben de esos que están en misión de paz, hartos de comer alubias de bolsa mientras piensan en sus novias cocinando ricos manjares para otros. 
 
El encuentro fortuito con estos dos niños hará que sospechen que la mercancía que transportan pueda ser una un artefacto explosivo; la tensión a la que los soldados están sometidos, la incapacidad de los niños para hacerse entender, la barrera idiomática y un lamentable equívoco con la palabra bomba de por medio hará que los acontecimientos se precipiten de manera aciaga.
 
El cortometraje está escrito con solvencia, en ocho minutos presenta adecuadamente a los personajes, tanto a los dos niños como a los dos soldados, desarrolla el conflicto y lo cierra con acierto desde el punto de vista narrativo. 
 
Técnicamente irreprochable, el problema con East Ramadi surge si queremos hacer alguna lectura que vaya más allá del suceso (dramático y lamentable pero suceso al fin y al cabo). Unos niños aparentemente inocentes ¿pueden ser potencialmente unos terroristas y transportar deliberadamente o instrumentalizados una bomba?, unos soldados en misión humanitaria pero que han visto morir a muchos amigos precisamente por explosivos no detectados ¿pueden mantener la sangre fría?, ¿pueden perder los estribos?, ¿tienen capacidad emotiva para conmoverse?. ¿Hay buenos malos y malos buenos?, ¿o sencillamente lo absurdo de la guerra hace que ya no haya buenos y malos? Todas estas preguntas que despiertan tras ver el cortometraje se quedan sin respuesta. Ocho minutos no dan para tanto y East Ramadi se queda en un relato sencillamente correcto.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: