Crítica de ‘321 días en Michigan’: “En mi país primero vas a la cárcel y luego eres presidente”

Las criticas de Fernando Quintero321 días en Michigan

321 días en Michigan nos introduce en la vida de Antonio, un ejecutivo de éxito al que han condenado por delitos financieros y se enfrenta a dos años de cárcel pero no está dispuesto a que nadie se entere. El plan está trazado a la perfección: ha solicitado una excedencia y con ayuda de su abogado, su novia y algunos contactos bien pagados, hace creer a todos que está estudiando un máster en Estados Unidos. Pero para salir a tiempo de reincorporarse al trabajo, tendrá que lograr que le reduzcan la pena mostrando un comportamiento ejemplar. Sin embargo este propósito irá complicándose cada vez más, y obligará a Antonio a poner en juego todas sus armas para mantener a salvo su mentira.
Leyendo otras críticas de 321 días en Michigan a uno puede llamarle la atención la película poderosamente. Las historias de las personas que viven en la cárcel y como pasan su día a día con los problemas que tienen dentro y fuera de esta es digna y merecedora de poder verla, aunque para ver esta película no debe haber afectado la crisis en ningún sentido.
Sabemos que el proceso, a la hora de organizar un estreno, es costoso en un sentido laboral y algunas veces las fechas elegidas para dichos estrenos, no son las más idóneas. Sin duda este es el caso de 321 días en Michigan, la que le puede pasar dos cosas: Que le beneficie el momento en el que se encuentran tantos altos mandatarios en procesos judiciales o que caiga en picado por este mismo tema de actualidad. 
En sí la historia tiene un buen trasfondo, llegando casi al notable, pero que engrandezcan la figura del preso político que ha robado bienes ajenos, me parece una falta de respeto a casi toda la sociedad española. Prácticamente todo el pueblo español quiere ver a este tipo de personas en la cárcel, lo que no quieren es que lo muestren como protagonista principal y además dotarle de sentimientos para que el espectador se vea involucrado con él. Por esto y por algunos datos más que no han de darse para no spoilear, 321 días en Michigan ha fallado en el guión. Quizá si esta historia se hubiera mostrado hace 7 años, uno podría dejarla pasar, pero en los tiempos que corren, no han dado en el clavo para argumentar la temática de un film.
Siguiendo con la historia, está muy bien pensada, aunque si se hubiera presentado en otro contexto y con otro protagonista, hubiera sido más llamativa, aunque curiosamente si este tipo de película hubiera venido de la otra orilla del charco, podría haber llegado a ser menos ofensiva. Sin duda lo que salva esta película es que se ha sabido captar la humanidad de los personajes que sabemos que existen en la cárcel y que pocas veces pensamos que puedan sufrir dentro de las mismas. 
El yonki, interpretado de manera magistral por Salva Reina “Chuky”, un desconocido a nivel nacional, pero muy conocido en la comunidad andaluza por sus papeles en series y sus actuaciones en los monólogos. El actor marca la mirada de una persona que anhela su salida de prisión, pero que se toma su estancia de la manera más amena y cómica posible para que su vida en la cárcel pase desapercibida en su memoria. Destacar el papel de Virginia Demorata, quien cumple a rajatabla por lo exigido en el guión y se luce en la interpretación de Sara, mostrando bastantes registros en un sólo papel. La aparición de Chico García es totalmente prescindible, pudiendo haberle dado el papel a otro actor capaz de mostrar otras dotes y no sólo las físicas.
Es curioso la participación de muchas personas del equipo de una sitcom bastante conocida en Andalucía. Hasta cuatro participaciones por parte de actores se ha podido contar de aquellos que aparecían en S.O.S. Estudiantes, una sería presentada en Canal 2 Andalucía y que era la versión andaluza de 7 Vidas. Siendo producida por Canal Sur es normal y más que parecer raro, es singular y muy llamativo. 
Esta película cuenta en sus filas con figurantes especializados y es que funcionarios y presos con el tercer grado han participado en 321 días en Michigan, algo muy acertado por parte de los responsables del casting. También meritorio los responsables del emplazamiento, quienes decidieron rodar la película en Alhaurín de la Torre, consiguiendo de esta manera ensanchar notoriamente la fotografía de la película.
Quizá esta película ya está muy manida por la cantidad de programas de televisión que han conseguido colarse en las cárceles y que nos han mostrado el lado más humano de las personas que viven en ellas, pero a pesar de esto, es una película que merece la pena ver y disfrutar, queriendo remarcar que el contexto en la que se mueve el argumento de la película, a pesar de no ser el acertado, consigue que el público baje las defensas por un instante.
Nota: Crítica recuperada y editada de su primera publicación con motivo de su proyección en el 17 Festival de Málaga

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘321 días en Michigan’: “En mi país primero vas a la cárcel y luego eres presidente”

  • el 31 octubre, 2014 a las 10:59 am
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    La película fue rodada en la abandonada antigua prisión provincial de Málaga con un gran trabajo del departamento de Arte

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  • el 1 noviembre, 2014 a las 1:08 pm
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    Tenía ganas de ver esta película tan premiada, pero me ha decepcionado porque no ocurre nada, todo gira en torno al personaje de la gitana, que lo hace bien. No ha sido lo que esperaba.

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  • el 4 noviembre, 2014 a las 10:34 am
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    Esto no es cine, es una tv movie para Málaga TV, la realización no da para mucho y a los actores no se les entiende con un acento tan cerrado. La historia de amor no se sostiene y a no ser que seas fanático del cine social no la recomiendo.

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