Crítica de ‘Transformers: La era de la extinción’: Incoherente payasada cósmica

Las críticas de Carlos Cuesta: Transformers: La era de la extinción

Quien va a ver al cine Transformers: La era de la extinción, o cualquiera de sus partes, no puede engañarse. Va a haber robots cambiaformas extraterrestres pelearse entre sí para lograr salvar a su propia especie, a la raza humana o para conquistar mundos. Esta premisa puede ser sencilla e incluso infantil pero puede esconder argumentos que hablen de la valentía, la infamia, el compromiso o la lealtad. Este tipo de películas para todos los públicos, bien hechas, son capaces de albergar varios niveles de complejidad dentro de su historia que podrán divertir a un público infantil, juvenil e incluso adulto sin dejar a ninguno de ellos fuera de juego pero complaciendo en mayor medida a quien se vea capaz de asimilar todo el contenido. Sin embargo la última entrega de Transformers merece un aplauso para los encargados de animar a los personajes robóticos y nada más.
Podemos decir que la película continúa las aventuras de Optimus Prime, un gigantesco ser vivo metálico cuyo grupo había establecido una alianza con los humanos. Finalmente ha sido traicionado por una división de la CIA que intenta entregarlo a un cazarrecompensas alienígena. ¿Para qué? Para intercambiarlo por una peligrosa tecnología que permite generar el material con el que crear una nueva generación de máquinas. Mark Wahlberg interpreta a un inventor arruinado (no se imaginen a un científico en un laboratorio, vive en una granja muy a la americana) que lo rearmará y le ayudará a deshacer el complot.

El último estreno de Michael Bay (no os emocionéis, me refiero sólo a la última producción que ha dirigido) está al límite de poder ser considerado una película por su falta de continuidad y por la nula coherencia general en la acción y los diálogos. Las conversaciones parecen escritas a voleo, como si Ehren Kruger hubiera escrito una frase sin saber cuál sería la anterior. Es sin duda el guión más flojo de la serie, bobalicón e insulso, plagado de grandilocuencia fatua. 
Los personajes son completamente planos, clichés en sí mismos: Desde el padre viudo fracasado que busca ganarse la confianza de su hijita; la adolescente despampanante y tímida, casi inocente y de buen corazón con su novio guapo valiente y bien intencionado que busca ganarse la confianza del padre (vaya círculo) y de paso no quedarse sin novia. Los conspiradores interpretados por Kelsey Grammer como hombre ambicioso  del gobierno y Titus Welliver como sicario vestido con su tres cuartos, todo de negro pese a los cuarenta grados a la sombra, no podían ser más estereotípicos.

Esta entrega de la saga es una pésima continuación de una saga que desaprovecha grandes personajes como Lockdown (el cazarrecompensas sirviente de Los Creadores que viaja por el espacio en su majestuosa prisión) y todas las posibilidades narrativas que ofrece. En su lugar nos mete en un laberinto ridículo y a medio construir sobre cómo un visionario ingeniero (Stanley Tucci) pretende recrear a los transformers, tejiendo redes y alianzas inverosímiles que la lógica es incapaz de sostener y planteando flojos e inoportunos dilemas éticos.

De nuevo la taquilla y el marketing está quitando la razón a la sensatez y una película que contaba con todos las posibilidades de ser una divertida y épica película de acción se convierte en el delirio escrito sobre la marcha de un (o varios) egocéntricos caprichosos jugando a lo loco con sus enormes juguetes. Porque en el fondo es lo que parece Transformers: La era de la extinción (si algo se ha extinguido es mi interés por ver más películas de esta saga), una tarde de niños pequeños aporreando a sus muñecos e improvisando la historia según le van viniendo las ideas. Y así habría sido más coherente que como han pergeñado Michael BayEhren Kruger esta decepcionante tomadura de pelo. Por cierto, ¿lo de la extinción no tenía que ver algo con los dinobots? Ya, claro, espéralos sentados durante tres horas.

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4 comentarios sobre “Crítica de ‘Transformers: La era de la extinción’: Incoherente payasada cósmica

  • el 13 agosto, 2014 a las 8:47 am
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    Después de la crítica de Óscar acudí ayer con miedo al cine, y la verdad es que entre lo que comenta Óscar y comentas tú, poco más puedo aportar. Mucho efecto especial, chica guapetona con pantalones muy cortos, y poco más que aportar. Guión desaparecido, escenas en las que no sabes ni quien pega a quien con tanto cable, esencia de los Transformers desaparecida entre tanta pantomima… me defraudó mucho. Esperaba algo más. Mira que tienen cómics y series de dibujos en las que inspirarse, pero parece que hacen los guiones mientras Bay y Kruger juegan en la cama con los muñecos, y se graban, para luego pasarlo a pantalla grande y con millones de presupuesto.

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  • el 15 agosto, 2014 a las 10:02 am
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    De mi simpleza intelectual hago gala cuando digo que me gustan las películas de transformers. Y lo digo en una cena donde se habla sobre la literatura del siglo xvii y sus repercusiones sobre la literatura del xviii 🙂 para que me miren con desprecio y pueda dar mis razones de porque me gustan.

    La primera frase de esta critica es un buen resumen de la verdadera esencia de transformers.

    No hay más. Robots, destrucción, ruido, colores, guiones que te importan una mierda. Booom, plash, trash, zumba, plas. Fuera, otra.

    Es lo que hay. Pero amigos, hasta yo, en mi simpleza, debo decir que hay limites.

    Transformers me mola
    Transformers dos…bah, venga, me mola

    Transformers 3, joder, me pareció, el día que la vi en el cine, una película visualmente espectacular, y lo digo, ahora si, realmente en serio. El acto final es un despiporre brutal.Colosal. Incluso la escena inicial, en el espacio me mola mucho.

    pero esta….venga, esta está por debajo de lo que diríamos "floja" y hablo en términos transformers y no en términos de " Man of steel me parece floja" No. Aqui parto de la premisa de que mi nivel de exigencia es cero.

    El guión es malo, nada nuevo, por otro lado, pero es malo a rabiar. Los diálogos, hay alguno especialmente horrible. Pero es que hasta visualmente, y es lo que me llama más la atención, me ha parecido cutre. Visualmente me parece de largo la peor de todas, y por mucho. Lo único que salvo es la persecución por Hong Kong, en plan videojueguiul de los 80 saltando plataformas.

    Pero todo lo demás….parece transformers low cost.

    Esta película es mala, muy mala.

    Eso, si, y en referencia a otro comentario que he hecho sobre godzila, en transformers la leña: De Dia.

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  • el 15 agosto, 2014 a las 7:18 pm
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    Jajaja si es que es cierto que a veces uno acude al cine a ver leches con robots gigantes, pero ya se pasan creyendo que todo vale. Me ha encantado tu comentario, Obispo.

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